
Pacífico · Panán
Las huacas de Panán
Testimonios de Panán recuerdan huacas que brillan, toman forma animal y endurecen la tierra ante la ambición.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 3 min
Antes que tesoro, en Panán la huaca es un hueco. Enguacarse es caerse en uno, y del ganado que caía en una huaca se decía que se moría. Por eso la primera noticia de una huaca casi nunca la da el oro: la da el terreno que cede.
Guillermo Tatamués estaba arando con la yunta en el Afilador, la finca de un terrateniente, preparando para sembrar papas. Iban a ser las tres de la tarde, hora de soltar, cuando uno de los bueyes se hundió la pata y, si no es por el otro que lo jaló, no sale del hueco. Tanteó con la puya y notó el terreno muy blando. Dejó señalando el sitio con unas ramas, soltó la yunta y se fue. Al otro día volvió con el patrón a cavar y la tierra estaba tan dura que fue imposible encontrar nada.
La otra vez la huaca vino andando. Un comunero volvía de noche a la casa de sus padres después de unos hervidos y tenía que pasar por la puerta del cementerio. Frente a la casa de don Fernando Canacuán había una puerca recién parida con toda la manada de puerquitos. La miró y siguió; la puerca gruñía detrás. Apuró el paso, cogió un atajo de dos metros de alto pensando que por ahí no subía, y al voltear ahí estaba, con todas las crías. Corrió los últimos trescientos metros con el cuerpo que ya no le resistía y la borrachera pasada, abrió la puerta de la casa y cayó. La madre sólo alcanzó a oír aullar a los perros. Al otro día le dijeron que eso era la huaca y que era para él, y que por miedo y por desconocimiento la había perdido: la huaca es para el que le quiere dar, no es para todos.
El tres de mayo se sale a velarlas. A la medianoche empiezan a brillar en forma de llamaradas, y quien sale tiene que estar muy atento, aunque los que han ido cuentan que a esa hora siempre les da sueño y no alcanzan a ver nada. El mes entero es así: el año termina en mayo, el mes de las revelaciones, los misterios y las huacas.
Los que las buscan tienen reglas. Se va de a dos, uno cava y el otro vigila. Hay que ir tomado unos aguardientes y fumado un chilca sin filtro, no tener ambición ni pensar en lo que se va a hacer con esa plata. El que cava tiene apenas unos minutos. El que está arriba no puede ser nervioso, no puede hablar ni hacer ruido, porque va a ver animales, fantasmas y peligros; si no resiste y pronuncia algo, la tierra se endura y ya no sale.
Cerca, a trescientos metros del poblado, está el cementerio de la Tuta, donde aparecen cerámicas y figuras de los antepasados. Y en una loma hay un camino de piedra por el que el finado Eustorgio entró unos quince metros y vio una casa que brillaba; mientras más se acercaba, más ventarrón, y el cuerpo se le amortiguaba. Nadie pudo entrar nunca. Con el tiempo hubo un derrumbo y el túnel se tapó. Dicen que ahí está el cacique con todas sus prendas de oro, y que nadie las saca porque es encantado: él mismo se enterró.

La enseñanza
“Lo enterrado se anuncia con un hueco, una llamarada o un animal, y rara vez se deja sacar.”
Territorio
Pacífico · Panán
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Pacífico
- Comunidad
- Panán
- Referencia
- 0.85917° · -77.82165°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Panán · Nariño · Pacífico
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- La memoria territorial y el encanto de la palabra de los indígenas de Panán
sired.udenar.edu.co
Corpus principal construido con testimonios de comuneros. Dedica apartados propios a los dieciséis lugares, seres y experiencias que forman esta colección.
- Nostalgia de chutún. Heterogeneidad y filosofía desde los montes de María Panana
sired.udenar.edu.co
Trabajo de campo en Panán con narraciones de Herminia Malte y de Carlos y José Chalparizán, y un glosario de términos locales: Cuaichala «monte oscuro», enguacarse, entundarse, el cueche con cabeza de buey. Trae la Moledora de Panán y el relato del leñador y el árbol que sangra.
- Medicina tradicional en el Resguardo Indígena de Panán, municipio de Cumbal
sired.udenar.edu.co
Investigación de campo aprobada por autoridades del resguardo. Sitúa a Panán dentro del pueblo Pastos y documenta medicina propia, plantas y categorías comunitarias de enfermedad.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Lugares sagrados: definiciones y amenazas
publicaciones.icanh.gov.co
Marco comparativo colombiano sobre lugares sagrados y territorialidad; referencia trabajos Pastos y ayuda a diferenciar documentación de un sitio y prueba de un episodio narrativo.
- Oralidad y fluidez estética en torno al conocimiento del espacio sagrado «Huaca» en el corregimiento de Catambuco
sired.udenar.edu.co
Catorce testimonios de huaqueros identificados sobre el «arder de huacas» —«la plata arde blanco, el oro amarillo»— y las reglas de quien sale a velarlas. Catambuco es corregimiento de Pasto, no resguardo pasto.
- Los Pastos
babel.banrepcultural.org
La monografía de referencia sobre los Pastos. Registra los tres caciques de Panán —Nasate, Juaspuezán y Puenayán— bajo la figura de tres dragones que viven en la Tuta, los linajes del resguardo, el chutún como dueño del barbecho y el lugar de María Panana entre los fundadores.
- La visión económica del Plan de Vida del Resguardo de Panán, municipio de Cumbal
sired.udenar.edu.co
Investigación concertada con la comunidad que documenta La Tuta, los tres caciques, la unión de agua y tierra, los lugares sagrados y la memoria territorial.
- Cronología y contextos funerarios prehispánicos Capulí en El Porvenir, Iles
dialnet.unirioja.es
Cuarenta y siete contextos funerarios intactos excavados en Iles y fechados en los siglos IV y V, con la tipología cerámica que los enlaza con el norte del Ecuador. Es lo que hay debajo de la palabra huaca, a escala regional y no de Cumbal.
Sigue explorando
También te puede interesar
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Las huacas de Panán» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Las huacas de Panán» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Las huacas de Panán» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








