
Andina · Mestizo
La cueva de la pisca
Una pava sale de una cueva con polluelos amarillos bajo la luna llena y señala un tesoro que termina por desaparecer con su buscador.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 2 min
Entre Tres Esquinas y la Punta de la Mesa, cerca del Blanquiscal, pasaba en otro tiempo un camino de herradura. Por él habían andado los indios guanes, y después lo usaron los contrabandistas de aguardiente, el mataburro o chirrinche, que se jugaban la vida en esos senderos y contaban sus historias a media voz.
A un lado del camino se abría una cueva grande. En las noches de luna llena, cuando la luna llegaba a lo más alto, de la cueva salía una pisca seguida de una hilera de pisquitos amarillos, y a medianoche se ponían a pastar. Después desaparecían tan de repente como habían salido.
Por allí pasaban arrieros y peregrinos. Unos iban de Piedecuesta a Bogotá, a cumplirle promesas a la Virgen de Chiquinquirá; otros subían a Los Santos, a La Purnia o a las veredas vecinas. A los que veían a la pisca con sus polluelos se les erizaba la piel, y desviaban el paso para no cruzarse con ella.
En la región se tenía además por cierto que dentro de la cueva había un tesoro. Lo habían escondido allí en tiempos en que no había bancos ni cajas de seguridad, y durante años el rumor de esas riquezas corrió entre vecinos y viajeros.
Un campesino decidió no desviarse como los demás. Una noche de luna llena entró en la cueva, sacó el tesoro y se fue con él. Nadie volvió a saber de ese hombre.
Desde entonces tampoco se vio más a la pisca ni a sus pisquitos, como si el campesino se los hubiera llevado junto con el oro. Los caminos de herradura de aquella época se borraron con los años, pero en Piedecuesta la historia se sigue contando a los niños.

La enseñanza
“Cuando alguien se lleva el tesoro escondido, desaparece también la maravilla que lo anunciaba.”
Territorio
Andina · Mestizo
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Mestizo
- Referencia
- 6.99° · -73.05°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mestizo · Santander · Andina
- Referencias
- 6
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Tres leyendas ganadoras y algo más… (fragmento publicado por el autor: portadilla, solapa y prólogo «Los senderos de Germán»)
drive.google.com
Único registro impreso del relato: el prólogo de Niño Orozco nombra «La Cueva de la Pisca» entre las piezas del libro y advierte que éste incluye también fábulas, coplas y una muestra de historia del folclor de la comarca piedecuestana.
- Mitos y leyendas de Colombia, tomo II, sección 19: Juan de Dios Arias, «Folclor santandereano» (1954), «Lagunas encantadas»: Peñón de la Luchata, Alto Nogales y Laguna de Ortices, folios 136-137
flacso.edu.ec
Documenta en Santander el ave con su cría ligada a un tesoro: en el Peñón de la Luchata (Galán), «una clueca con polluelos, una y otros de oro» guardados por un mohán; en el Alto Nogales (Bolívar), la clueca que espulga a sus pollitos junto a una laguna brava; en Ortices (San Andrés), «las innumerables consejas de la clueca y los pollitos de oro». Es el paralelo directo de la pisca y sus pisquitos.
- Historia de la provincia de Guane: origen, poblamiento y configuraciones sociales (1540-1795), tesis de doctorado en Historia, pp. 18 y 87-88
noesis.uis.edu.co
Da el fondo histórico de la cueva con tesoro en tierra de guanes: los restos guanes se han extraído sobre todo de cuevas de la Mesa de los Santos (Los Indios, El Conde, El Duende, La Loma), zona en jurisdicción de Los Santos y Piedecuesta, y desde 1940 hubo guaquería en esas cuevas. Explica por qué en ese camino una cueva se asocia con riquezas escondidas.
Contraste y contexto · 3 referencias
- Mitos y leyendas de Colombia, tomo II, sección 19: Juan de Dios Arias, «Folclor santandereano» (1954), «Lo que enseñan las cuevas»: cuevas del Cenicero y de La Calentana, folios 140-141
flacso.edu.ec
Recoge las cuevas santandereanas con tesoros de indios: en la del Cenicero, en Bolívar, el cazador que intenta llevarse el oro queda enchapado en oro; en La Calentana hay peroles y vasijas de oro, y la cueva se cierra ante quien quiere entrar. Arias escribe que todas las cuevas de Santander tienen su leyenda y casi todas hablan de los indios, como la de la pisca en el camino de los guanes.
- El mito, un mundo legendario real en los imaginarios socioculturales de los estudiantes del corregimiento de El Encano, cap. 4 «Mito y agua templos de vida», pp. 76-80
sired.udenar.edu.co
Recoge la tradición de la laguna de La Cocha según la cual el Viernes Santo navega un bulto de totora con un mate, un peine y «una gallina clueca con sus polluelos»; recogerlos desencantaría las ciudades hundidas. Es el paralelo colombiano fuera de Santander del ave con su camada como señal de un encanto.
- El pueblo boyacense y su folclor, cap. 8 «Mitos, leyendas y creencias populares en Boyacá», p. 129
babel.banrepcultural.org
Explica la lógica campesina del tesoro escondido: se habla con frecuencia de entierros, de joyas y dinero que alguien escondió y que no dejan en paz a su dueño hasta que se descubren. Es el marco de la riqueza guardada en la cueva «cuando no había bancos».
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La cueva de la pisca» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La cueva de la pisca» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La cueva de la pisca» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








