
Caribe · Kogui (Kággaba)
Gotzé y las cuatro flechas de fuego
Después del nacimiento del Sol, Gotzé entrega el fuego a Sintana y cuatro flechas lo distribuyen hacia las direcciones del mundo.
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Cuando aún no había sol, no había nacido la candela. Sólo existían piedras de poco calor, y en el monte sólo había palo blanco podrido, de ese que de noche parece candela. Entonces Magri parió el sol y amaneció.
Después nació Sintana y también nació Gotzé. Más tarde hubo montes y árboles, y vinieron los indios: gente de toda gente pobló la tierra.
Sintana era vasallo de Magri. Antes tenía candela con piedra de calor, y eso era todo lo que había para asar y cocinar. Fue entonces donde Gotzé para que le diera un poco y traerlo a la tierra, para su comida y para la comida de los indios.
Se lo pidió una vez, y otra, y otra. Cuando ya le hubo pedido varias veces, Gotzé tiró cuatro flechas en cuatro direcciones: arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda. Y así hubo candela en todas partes.
En ese tiempo Gotzé era un hombre. Después de que disparó sus cuatro flechas hay candela en todas partes, y él aún vive.

La enseñanza
“Un bien esencial sólo es de todos cuando alcanza los cuatro rumbos y no un solo fogón.”
Territorio
Caribe · Kogui (Kággaba)
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Kogui (Kággaba)
- Referencia
- 10.84° · -73.71°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Kogui (Kággaba) · Magdalena · Caribe
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Mitología kágaba
publicaciones.icanh.gov.co
Publica veintidós relatos kággaba y acredita el narrador de cada uno: «Informador:» aparece veintidós veces, una por mito. Es la fuente de la que salen las grafías del sitio —Kashindukwe, Seiskwisbuche, Naowa, Susabanka— y presenta a los dos narradores con edad, cargo y comunidad: Benito Sontinkama, cabo del mama Julián en el grupo de San Andrés, y Seye Ababi Makó, cabo del mama Ignacio Abiguí de Tucurinca.
- Los Kogi: una tribu de la Sierra Nevada de Santa Marta, tomo I
publicaciones.icanh.gov.co
El volumen que ninguna ficha citaba, en acceso abierto y con el texto legible. Documenta el territorio, los linajes, la casa ceremonial —que llama «cansamaría», es decir «casa de María»— y nombra a la Madre Gaulchováng, de la que descendían los cuatro Padres del Mundo.
- The Great Mother and the Kogi Universe: A Concise Overview
ehrafworldcultures.yale.edu
Describe a la Gran Madre, la estructura de nueve mundos, los siete puntos del universo, el templo como modelo cósmico y varias versiones de la creación.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Plan Especial de Salvaguardia del Sistema de Conocimiento Ancestral de los cuatro pueblos de la Sierra Nevada
mincultura.gov.co
Expone la responsabilidad Kággaba sobre espacios sagrados, gobierno propio, Ley de Origen y equilibrio territorial desde voces de autoridades de la Sierra.
- La concepción del fuego como principio femenino en la cosmogonía kaggaba de la Sierra Nevada de Santa Marta
premionalcritica.uniandes.edu.co
Es la única fuente nueva que reproduce el mito completo del fuego y lo comenta, y cambia la lectura del episodio. En la versión que cita (Reichel-Dolmatoff, tomo I, pp. 64-65), Sintána vive en la playa y pide fuego tres veces; la Madre se niega dos veces diciendo que el fuego hace daño, y a la tercera pare un niño al que llama Guxtsé-Fuego. Sintána sube al monte, halla árboles y piedras con algo de fuego «pero no era buen fuego», y pasa hambre. Entonces baja Guxtsé, quema el monte donde pisa, toma su arco y sus flechas y dispara al Norte, al Este, al Sur y al Oeste, y donde caen las flechas hay fuego; después vuelve a subir donde la Madre y se queda con ella. El ensayo añade el análisis etimológico que liga gaulcho/kulcha (semilla, semen) con gauksé/gukse (fuego), del que deriva el nombre Guxtsé.
- El jaguar en la literatura Kogi: análisis del complejo simbiótico asociado con el jaguar, el chamanismo y lo masculino
doi.org
Confirma y documenta la escena inicial de la ficha: cita el relato kogui que dice que antes no había sol y «sólo los palos podridos alumbraban en el monte», y trabaja sistemáticamente la relación entre el fuego de procedencia vegetal (los palos podridos), el fuego celeste (el sol) y el oro como imagen mineral de ambos. En el capítulo «Sintana el héroe solar» señala que Sintana funciona en otros relatos como Padre del fuego, y en «Duginavi, el héroe cultural» lo presenta como amo del fuego, capaz de producir chispas frotándose las manos y de salir ileso de él. Aporta además un tercer nombre que el corpus asocia al fuego: Hirvuixa, hijo de Sintana y hermano de Bunkuéiji, llamado «el padre del fuego».
- Templos kogi. Introducción al simbolismo y a la astronomía del espacio sagrado
revistas.icanh.gov.co
Es el estudio que muestra dónde vive el fuego repartido del relato. Describe cuatro tipos de templo kogui (nuhué): el de aldea, el de los centros ceremoniales de la vertiente norte —nombra Noavaka arriba de Hukuméiji, Seízua arriba de San Miguel, Sekarino, Guinelake, Cerúa, Surlibaka y Mamarongo—, el de los centros mayores como Takina y Makotama en las cabeceras del río San Miguel, y el templo privado que algunos mámas construyen al llegar a cierta edad. Consigna que en cada templo hay varios fogones, junto con hamacas y bancas, y que el templo es un espacio sagrado delimitado en todas sus dimensiones. Sirve para hablar de fuego, orientación y espacio sin inventar cuevas ni rutas.
- Mitos y cuentos de los indios Chimila
publicaciones.icanh.gov.co
Es el primario del paralelo ette ennaka que la ficha pone primero. El relato 6, «Como los Chimila consiguieron el fuego», cuenta que otros indios «al otro lado del Gran Río» tenían candela; el brujo Huhum «se cambió en el sapo Mamu», cruzó a nado, espantó a los que comían pescado alrededor del fuego, se tragó una braza y la escupió en la otra orilla, «pero el brujo se quedó sapo». En el comentario del mismo artículo Reichel-Dolmatoff pone el catálogo de ladrones del fuego que la ficha resume: el colibrí, el ratón entre los matako, el buitre negro entre los tapieté, el sapo entre los chiriguano, los gemelos míticos entre los bakairi.
- Algunos mitos de los indios Chamí (Colombia)
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Es el primario del segundo paralelo que la ficha nombra, «Hímo, la iguana y la candela». El relato 9, recogido en Río Frío en 1945, empieza «Hímo la Iguana, tenía la candela. No la mostró a nadie»; Karagabí se vuelve un pescado grande, se deja pescar, desde la casa de Hímo ve «allí escondida la candela», salta y se la lleva, y «Hímo se volvió animal, Una hormiga chiquita. Karagabí lo hizo así como para castigo». Sostiene el contraste que hace la ficha: el que acapara el fuego pierde la forma humana, al revés que Gotzé, que al final «aún vive» como hombre.
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Conversación
¿Así te la contaron?
«Gotzé y las cuatro flechas de fuego» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Gotzé y las cuatro flechas de fuego» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Gotzé y las cuatro flechas de fuego» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


