
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina
Jitoma y Fïboi: el Sol y la Luna
Dos hermanos agricultores se enfrentan por una traición; su persecución queda visible en el curso separado del Sol y la Luna.
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Jitoma Kïgama, el agricultor, tenía en su chagra toda clase de frutas y trabajaba con su hermano Fïboi. De los dos, solo Jitoma tenía mujer. Arïdï Buinaima hacía baile cada vez que ellos cosechaban, esperando que llevaran colinos de piña, pero los hermanos llevaban la fruta y no la semilla, porque a ellos nunca les llegaba el ambil de la invitación. Cuando por fin se lo mandaron, Jitoma tocó el maguaré de contento y le dijo a su hermano que se preparara, que iban a llevar adivinanzas.
Mientras Jitoma trabajaba solo, su mujer se quedaba en la maloca con el cuñado y terminaron cohabitando a escondidas. Nokaido, el Tucán, lo divulgó en un canto y en las malocas se lo decían de frente, pero Jitoma no hacía caso: quería verlo con sus propios ojos. El día en que la mujer preparaba la pintura fue a recoger tizne del tiesto donde Fïboi tostaba coca y se pasó a su lado; los dos se tocaron con las manos tiznadas y quedaron marcados. Desde entonces la mujer se cubre y la luna vive manchada: los comejenes, las abejas y las crías de sapo limpiaron a Fïboi y nunca le quitaron del todo la mancha.
Jitoma no dijo nada. De madrugada puso dos piñas en el hueco de un tronco de la chagra y las volvió cría de guacamayo. Mandó despertar a su hermano para que las sacara. Fïboi armó un andamio, pero el tronco crecía cuando se acercaba; cuando se metió en el hueco, el tronco se hizo piedra y quedó preso, y las guacamayas volvieron a ser piñas. Jitoma cargó las piñas al baile y explicó la ausencia con una historia distinta cada vez. La madre preguntó de casa en casa y de tanto lamentarse enronqueció.
Adentro, Fïboi chupaba la piña por granitos para que le durara, y por eso las piñas tienen ojos. Nokaido se posó en el tronco a cantar su desgracia y fue a buscar al tío Eto, el carpintero, que abrió el hueco a picotazos. Kuita, el mico nocturno, masticó ají y dejó chorrear su baba hasta que se hizo bejuco y enraizó, y por ahí bajó.
Abajo no encontró el agua que oía correr a medianoche. Tejió una nasa y amanecieron pescados, y después el primer tapaje. Visitaba a escondidas a su madre y le llevaba pescado. Luego talló en balso dos peces, uno capaz de tragar gente, y agrandó el charco hasta volverlo laguna.
Entonces mandó decir que todos fueran a barbasquear, que no quedara nadie. Trabajaron toda la noche. Al amanecer Fïboi ocupó el puesto de su hermano y lo hizo dormir. En la laguna le dijo que el pescado más grande era el suyo y que metiera la mano en la boca del animal. El pez se tragó a Jitoma de un bocado y el dormilón se tragó a la mujer. La madre maldijo a los que estaban en el agua y quedaron vueltos caimán, perro de agua, garza; a los de arriba, picón y puerco cafuche. Fïboi quemó las paseras, convirtió a la madre en oso hormiguero, a la abuela en mariposa, a la hija en pájaro dormilón, y subió al cielo.
Al otro día aparecieron los dos hermanos. El Sol de día salió primero, con el cuerpo vuelto candela y una lanza en la mano. Donde alumbraba quedaba quemado: un lugar árido, una sabana, y en la mitad del mundo la piedra de las cordilleras. Siempre le decían que su hermano iba más adelante. Desde entonces el Sol persigue a la Luna y no la alcanza: cuando sale, ya la tiene adelante. Esa candela suya es la rabia, y con ella seca lo mojado para que la gente pueda quemar la chagra; el otro no tiene candela sino el calor fresco del propio cuerpo, y es el que hace crecer a la gente y a las plantas, porque crecemos de noche.

La enseñanza
“Dos que sostuvieron juntos la misma chagra pueden terminar en caminos que ya nunca vuelven a cruzarse.”
Territorio
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Amazonas
- Comunidad
- Huitoto / Murui-Muina
- Referencia
- -1.24° · -72.82°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Huitoto / Murui-Muina · Caquetá y Putumayo · Amazonas
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
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Base documental · 3 referencias
- Las palabras del origen: breve compendio de la mitología de los uitotos
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Publica dieciséis relatos con introitos, créditos de narración o traducción y notas comparativas. Es la fuente directa de Nofïdeño, Uuikï, los ciclos de Jitoma, Dïïjoma, Nofïzazima, Buinaima, Yiida Buinama, Yarokamena, Juma, Kanifaido, Kugï y Nokuerai, Guyataiba y Konago.
- Religión y mitología de los uitotos, primera parte
repositorio.unal.edu.co
Aporta contexto histórico sobre religión, fiestas, palabra, territorio y organización narrativa uitoto.
- Religión y mitología de los uitotos, segunda parte
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Ofrece textos en lengua uitoto con traducción y un repertorio léxico para comparar nombres sin tratar grafías distintas como personajes nuevos.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Muina Murui
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Sitúa las variedades mika, minika, búe y nipode, la dispersión causada por la Casa Arana y la recuperación territorial y cultural.
- Mito y ética: una lectura del pensamiento mítico de los Uitoto y Muinane
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Explica cómo relatos amazónicos relacionan perspectiva, dueños de animales, cuidado y consecuencias sin reducirlos a moralejas universales.
- Mitos y petroglifos en el río Caquetá
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Es la pieza que discute de frente si la figura solar uitoto se leyó como sol o como luna. Urbina reconstruye el marco con que Preuss llegó a Colombia en 1913 -el panlunarismo de Siecke, Hüsing y Ehrenreich, para quienes «la experiencia del fenómeno lunar es el fundamento último de las mitologías de todos los pueblos»- y muestra que Preuss aplicó esa reducción al material uitoto «con una finura tal que aún convence» pese a que la escuela ya está muerta. Explica además la bifurcación naturalista entre semitistas de código lunar e indoeuropeístas de figura solar: justo el debate que una ficha sobre Jitoma-Sol y Fïboi-Luna necesita declarar, en vez de dar por natural que el Sol persiga a la Luna. Deja claro, de paso, que las interpretaciones de Preuss están «prisioneras de la teoría panlunarista» aunque su recopilación siga siendo la mejor publicada.
- Un mito cosmogónico de los Murui-Muinane
revistas.unal.edu.co
La nota 1 (pp. 243-244) resume otra pareja de hermanos: Jitoma (el Sol) y Fisido (el Picaflor), «el indisciplinado», que dificulta la obra ordenadora de su hermano. El paujil colorado se burla cantando «el hermano de Jitoma es tuerto»; Fisido lo atrapa, lo cocina, desoye la advertencia de no triturar los huesos, y del hueso brota el agua caliente que llena bejucos, carrizos y yarumos hasta inundar la tierra -Jitoma inventa la arena para secarla, refugiados ambos en la loma de Adoc, en la cordillera de La Chorrera. Sirve exactamente para lo que la ficha advierte en «versiones»: que Fïboi y Fïzido no deben confundirse. Aquí el compañero del Sol es el picaflor, no la Luna, y el conflicto termina en diluvio, no en persecución celeste.
- A grammar of Murui (Bue): a Witotoan language of Northwest Amazonia
researchonline.jcu.edu.au
Da el piso lingüístico que la ficha da por supuesto: en murui (bue), jitoma es el sustantivo común 'sol' y fɨvui el sustantivo común 'luna' (§§3.1.1, 8, 10). Es decir, los dos hermanos del relato no llevan nombres propios que aludan a los astros: llevan los nombres de los astros. Wojtylak además documenta que el repetidor -toma, de jitoma 'sol', deriva nombres de períodos del día y del año, y que tanto jitoma como fɨvui son de los pocos nombres sin distinción de número: hay un solo Sol y una sola Luna. El corpus proviene de trabajo de campo 2013-2016 en El Encanto, San José, San Rafael y Tercera India, sobre el Caraparaná.
- Reseña de «Mitología y cultura huitoto», de Lino Tagliani
publicaciones.banrepcultural.org
Torres reseña el único libro cuya segunda parte se titula precisamente «Historia del Sol», y desmonta lo que allí circula: Tagliani anuncia la historia de Jitoma pero «no se presenta toda la gesta demiúrgica de este héroe cultural»; lo que hay son fragmentos mezclados con la historia de la creación y con la de Díjoma, recogidos en Cuemaní entre 1983 y 1986 de boca de estudiantes uitotos del centro Mama-Bué, es decir «versiones de quienes han escuchado de oídas» y no de iniciados en el mambe y la palabra. Señala también los errores de transcripción (Jitoma/Giitoma). Es el aviso concreto de por qué esta ficha debe declarar relator y lugar en vez de citar cualquier «Historia del Sol» publicada.
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Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Jitoma y Fïboi: el Sol y la Luna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Jitoma y Fïboi: el Sol y la Luna» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Jitoma y Fïboi: el Sol y la Luna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


