Jirairay, canto para llamar a Wanurü

Caribe · Wayúu

Jirairay, canto para llamar a Wanurü

Jirairay no es un espíritu independiente: es el canto o nombre con que una piache invoca a Wanurü durante una ceremonia de curación.

Leer el relato
Jirairay, canto para llamar a Wanurü: la entrada del relato

El relato

Escuchar el relato · 3 min

La fiebre llegó a la ranchería con el viento. Uno de la casa dejó de comer, dejó de hablar y quedó tendido en el chinchorro, sudando, con los ojos abiertos hacia el techo. La familia mandó llamar a la piache.

Ella llegó al caer la tarde, con su maraca y su tabaco. Se sentó junto al chinchorro, pidió silencio y mascó el tabaco hasta que la boca se le llenó de jugo. Le pasó las manos por el cuerpo al enfermo, lo sobó, escupió sobre él. Luego empezó a cantar.

Tenía varios espíritus, y a cada uno lo llamaba con un canto distinto. Cantó primero a los suyos, los que la habían escogido. Cantó a Mareiwa bajo el nombre de fumayule, como lo nombran los que curan. Y cuando la noche estuvo cerrada cantó el canto que llama a wanurü, el que enferma y el que mata: jirairay.

Wanurü acudió. No se lo veía; se lo oía en la voz de la piache, que ahora discutía consigo misma. El que tenía apresada el alma del enfermo no quería soltarla. Exigía su ofrenda: un regalo de tales condiciones, y sin pérdida de tiempo. Los espíritus de la piache le respondían, y ella con ellos, y la discusión iba y venía por la garganta de la mujer mientras la maraca no paraba.

La familia salió al patio. Reunió lo que se pedía y lo trajo. La piache siguió cantando.

Hacia la madrugada el canto cambió. Wanurü discutía todavía, pero ya por el precio, no por el alma. Cuando la primera luz entró por las rendijas de la enramada, el enfermo cerró los ojos y durmió. La piache soltó la maraca.

Antes de irse, con los ojos todavía lejos, repitió lo que sus espíritus le decían: piacha mucho, piacha todos los días, porque tienes enemigos y peligros; hazlo muchas veces para que el mal se aleje, como se alejan las lluvias en verano.

Esa misma noche una mariposa nocturna, blanca, entró al dormitorio y revoloteó junto al chinchorro. Nadie la tocó. La sacaron despacio, con las dos manos, porque podía ser uno de los muertos de la casa que venía de visita, y quien mata a un visitante así lo ve después en sueños preguntando: ¿por qué me mataste, si vine a verte porque te estimo?

El regalo prometido se entregó completo. Un espíritu al que se le falta huye y no vuelve, y contentarlo de nuevo es muy difícil. Wanurü, en cambio, había soltado el alma, y jirairay quedó guardado en la voz de la piache para la próxima vez que hubiera que llamarlo.

Jirairay, canto para llamar a Wanurü: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Nombrar lo que enferma es la primera manera de negociar con ello sin entregarle el alma.”

Territorio

Caribe · Wayúu

Caribe · Wayúu

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Wayúu
Referencia
11.775° · -72.225°

Ficha del relato

Contexto histórico

Esta página no descansa sobre un cuento autónomo, sino sobre una observación etnográfica. Roberto Pineda Giraldo, en Aspectos de la magia en la Guajira (1950), fruto de la expedición de 1947, escribe que algunos piaches tienen hasta siete espíritus auxiliares y que a cada uno lo llaman con un cántico especial: a Mareiwa, con un canto singular, bajo el nombre de fumayule; a wanurú, espíritu de la enfermedad y de la muerte, con el de jirairay. Ese espíritu exige las ofrendas, no quiere desprenderse del alma que ha aprisionado y discute su devolución con los espíritus protectores del piache y con el piache mismo. Aclara que todos los espíritus de los muertos se llaman wanurú y que los protectores del piache son piaches muertos que siguen ejerciendo a través de otros. Jirairay es, pues, el nombre con que se canta a wanurú, no una entidad aparte.

La palabra aparece una segunda vez en el mismo libro, cuando Pineda resume el cuento de Umaralá que Milcíades Chaves había publicado en 1946: la tía piache sostiene en sus cánticos discusiones “con el espíritu de allá que era nada menos que Jirairai”, quien le dice “o bien mueres tú, o muere tu hijo”. Chaves, desde la antropología nacional de su tiempo y sin conservar el wayuunaiki, presentó ese pasaje como diálogo con un interlocutor; leído junto a la definición de Pineda, es la voz de wanurú dentro del canto. La reedición de Villa Posse (1993) repite a Chaves y no añade testimonio.

Pineda interpreta desde teorías de magia y religión de mediados del siglo XX: compara al piache con los hombres-medicina campa y amahuaca a través de Métraux y Tessmann, y ordena a los seres en “espíritus del bien” y “del mal”. Pero en el capítulo sobre Mareiwa y Wanurú denuncia la confusión sembrada por misioneros y viajeros (Carcagente, Barranquilla, Isaacs, Hernández de Alba) al traducir Mareiwa por Dios y yorujá o wanurú por diablo. Esta ficha conserva esa cautela: wanurú no es un demonio y jirairay no es su nombre secreto.

La etnografía posterior matiza. Michel Perrin, desde sus misiones de 1969 a 1973, describió la cura con canto, maraca y tabaco; Andras Zempléni, al reseñar Les praticiens du rêve (1993), resume que para Perrin el wanülüü es el auxiliar que va a recuperar el alma del enfermo en el mundo del sueño: un matiz que lo desplaza del daño a la ayuda. Rafael Balza-García (2010) sostiene que Wanülüü es un símbolo ambivalente: causa de enfermedad y muerte y, a la vez, mediador que informa al piache sobre el mal y su cura. Silvia Rubiela Serrano López (2020), antropóloga wayuu, describe en la Media Guajira a la outsü que masca tabaco, agita la maraca y canta palabras ininteligibles para llamar a su auxiliar, y anota que cada enfermedad wanülüü se nombra por el espíritu que la causa. Paz Reverol y otros (2010) documentan al oütshi que entra en trance con cantos guturales, maraca, alcohol y pasta de tabaco, y que sólo él atiende las enfermedades wanülüü. Otros trabajos (García Gavidia y García, 2004; Segovia, 2000; Angola y Mejía, 2006) ven en los wanülü emisarios de Pulowi, origen del mal o raptores que se metamorfosean.

Lectura editorial: la ceremonia del Relato reúne lo que Pineda describe (cantos por espíritu, ofrenda exigida, discusión por el alma, mariposa blanca) en una sola noche, sin lugar ni nombres, y sin sostener que una cura así sea un tratamiento. La Caracterización del Ministerio de Cultura y el Plan Especial de Salvaguardia de los palabreros (2009) dan el marco de territorio y clanes matrilineales.

Resonancias con otros mitos

“Umaralá” es el paralelo interno inevitable: allí una tía piache canta ante una peste y discute en sus cánticos con Jirairai, hasta morir para que viva su sobrino, que hereda el capote y la maraca. La escena de esta ficha es esa misma discusión, contada sin nombres y con el desenlace abierto que la definición de Pineda permite. “Guanurú” trata un problema hermano: nombres tomados de entrevistas y traducciones misioneras (yorujá, wanurú, guanurú) que se convirtieron en un falso panteón de “diablos”; las dos páginas muestran por qué no conviene ordenar esos términos como si fueran personajes. “Las Wanurü y el valle de la muerte” muestra a los mismos muertos desde su lado, con territorio y costumbres, y “Mareiwa” documenta al otro espíritu que el piache llama con un canto propio, bajo el nombre de fumayule.

El propio Pineda ofrece la comparación externa: apoyado en Métraux y en Tessmann, sostiene que, como entre los campa y los amahuaca de la Amazonía, el piache recibe su saber de un chamán vivo o muerto que lo visita en sueños. La resonancia está en el auxiliar que fue persona y en el sueño como vía; la diferencia, en que Pineda usa esa analogía para clasificar a los espíritus guajiros en buenos y malos, un esquema que la etnografía posterior (Balza-García, Zempléni sobre Perrin) reemplaza por la ambivalencia de un solo wanülüü que enferma y ayuda.

Más lejos, el motivo del nombre cantado que un lector convierte en personaje es un problema de archivo frecuente: una fórmula de invocación, separada de su música, parece designar a alguien. Esta ficha lo anota como fenómeno de transmisión, no como parentesco entre mitologías, y no afirma copia ni influencia en ninguna dirección.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. No hay versiones de un mito de Jirairay porque no hay tal mito: hay una sola cadena documental, y en ella la palabra aparece tres veces. Primero en Chaves (1946), dentro de “El piache Umaralá”, como el “espíritu de allá” con quien la tía discute en sus cánticos y que amenaza: “o bien mueres tú, o muere tu hijo”. Luego, dos veces en Pineda (1950): en el capítulo sobre el piache, como el cántico con que se llama a wanurú, y en su resumen del cuento de Chaves, donde escribe “Jirairai”. La grafía oscila entre jirairay y Jirairai en el mismo libro; esta ficha usa la primera, que es la de la definición.

  2. La reedición de Villa Posse (1993) reproduce el texto de Chaves y no es un testimonio independiente. Perrin no usa la palabra: sus trabajos describen la cura con canto, maraca y tabaco y llaman wanülüü al espíritu que interviene, con clasificaciones propias; por eso no pueden citarse como una versión de Jirairay ni tampoco como desmentido.

  3. Lo que sí varía entre los textos es la naturaleza de wanurú. En Pineda es el que apresa el alma y exige ofrendas, es decir, el adversario en la discusión; en la síntesis de Zempléni sobre Perrin, el wanülüü es el auxiliar que va a buscar el alma; en Balza-García, ambas cosas a la vez. Serrano López y Paz Reverol describen la misma escena (tabaco, maraca, canto, trance) sin la palabra Jirairay. El Relato sigue a Pineda porque es el único que da la palabra y su función, y toma de él, y no de los autores posteriores, cada elemento de la ceremonia.

  4. Una página anterior de este sitio trató a Jirairay como “dios de la enfermedad y la muerte”, con iniciación de piaches, regalos de oro y visiones; nada de eso está en Pineda ni en Chaves y se retiró. La URL se conserva para que la corrección quede visible.

  5. Esta ficha no se confunde con “Umaralá”, que cuenta la biografía del piache y la muerte de su tía; ni con “Guanurú”, donde el nombre designa, en las traducciones misioneras que Pineda discute, a un ser dañino menor; ni con “Las Wanurü y el valle de la muerte”, que sigue a los muertos en su propio territorio. Aquí sólo se trata del canto.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Wayúu · Guajira · Caribe
Referencias
15
Última revisión
17 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Compartir

Base documental · 3 referencias

  1. Aspectos de la magia en la Guajira

    publicaciones.icanh.gov.co

    Documenta prácticas de piaches, sueños, enfermedad, Mareiwa, Wanurü, Jirairay, Guanurú y relatos de transformación recogidos en la expedición de 1947.

  2. Mitos, leyendas y cuentos de la Guajira

    publicaciones.icanh.gov.co

    Publica quince relatos del corpus con nombres de informantes, intérpretes, lugares y observaciones sobre su circulación en 1946.

  3. Mitos y leyendas de Colombia, tomo I

    repositorio.flacsoandes.edu.ec

    Reedita el corpus de Chaves, conserva su procedencia bibliográfica y lo sitúa dentro de una selección nacional de literatura oral.

Contraste y contexto · 12 referencias
  1. El camino de los indios muertos: mitos y símbolos guajiros

    si.edu

    Registra relatos en wayuunaiki con traducción asistida por hablantes bilingües y estudia Jepira, Juyá, Pülowi, yoluja y el viaje de los muertos.

  2. Sükuaitpa wayuu: los guajiros, la palabra y el vivir

    persee.fr

    La reseña académica describe una edición en wayuunaiki, español y francés de veintisiete mitos y relatos tradicionales.

  3. Caracterización del pueblo Wayúu

    mng.mincultura.gov.co

    Resume territorio binacional, organización social, lengua, historia reciente y problemáticas contemporáneas del pueblo Wayúu.

  4. Plan Especial de Salvaguardia del Sistema Normativo Wayuu aplicado por el Pütchipü'üi

    patrimonio.mincultura.gov.co

    Documento formulado por la Junta Mayor Autónoma de Palabreros que explica, desde la propia organización wayuu, el territorio, los clanes matrilineales, la palabra, la reparación y los fundamentos mítico-históricos del sistema normativo.

  5. Simbolismo de la serpiente entre los Wayuu

    redalyc.org

    Analiza relatos donde el wanülü roba mujeres e hijas y se metamorfosea, en línea con el canto que invoca a Wanurü.

  6. Cuando cambian los sueños: la cultura wayuu frente a las iglesias evangélicas

    ve.scielo.org

    Describe a los wanülü como emisarios de Pulowi asociados al mal, y sitúa a Jepirra y Juyá en el sistema religioso wayuu.

  7. El crimen y el deber-ser en la sociedad Wayuu

    ulpiano.org.ve

    Analiza a Wanülü como el origen del mal que todo lo envuelve, dentro del código ético-jurídico wayuu.

  8. El mal, jerarquía y función socio-simbólica en la cultura Wayüu. Un enfoque simbólico

    redalyc.org

    Analiza a Wanülüü como símbolo ambivalente: causa de enfermedad y muerte y, a la vez, mediador entre el outsü y el mundo pülasü que como aseyüu auxiliar informa al piache sobre el mal y su cura; respalda leer Jirairay como invocación de Wanurü dentro del canto y no como deidad aparte.

  9. Outsü, enfermedades y práctica curativa ritual en los Wayuu de la Media Guajira, Colombia

    revistas.unimagdalena.edu.co

    Etnografía de una antropóloga wayuu: la outsü mastica tabaco, agita la maraca y pronuncia cantos y palabras ininteligibles para llamar a su espíritu auxiliar, y el nombre de cada enfermedad wanülüü depende del espíritu que la causa; la descripción contemporánea de la ceremonia que reconstruye el Relato.

  10. Ser curador wayuu en la globalización y no morir en el intento

    scielo.isciii.es

    Describe al oütshi que con cantos guturales, maraca, alcohol y pasta de tabaco entra en trance con sus aseyuu para diagnosticar, y clasifica las enfermedades wanülüü como producidas por entidades pülasü y atendidas sólo por el curador: contexto de la negociación de la piache con Wanurü.

  11. Reseña de Les Praticiens du rêve. Un exemple de chamanisme, de Michel Perrin

    persee.fr

    Sintetiza el libro de Perrin sobre chamanismo guajiro y define a wanülüü como espíritu auxiliar del chamán que va a recuperar el alma del enfermo en el mundo del sueño, matiz que complementa la lectura de Pineda sobre Wanurü y Jirairay.

  12. Mythes et rêves, rituel et chamanisme chez les Indiens Goajiro. Compte rendu de mission

    persee.fr

    Primer informe de Perrin sobre ritual y chamanismo guajiro (misiones de 1969, 1970 y 1973), antecedente directo de su descripción de la cura chamánica con canto, maraca y tabaco que sirve de contraste a la lectura de Pineda.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

0 publicadas0 en revisión

«Jirairay, canto para llamar a Wanurü» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Jirairay, canto para llamar a Wanurü» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Jirairay, canto para llamar a Wanurü» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

Deja tu versión

Desde 10 caracteres. Sin enlaces: los descartamos.

No se publica. Sólo lo usamos si necesitamos preguntarte algo.

Cada versión la lee una persona antes de publicarse. Verás la tuya aquí mismo mientras esperas.