Gauteován y la memoria de las máscaras

Caribe · Kogui (Kággaba)

Gauteován y la memoria de las máscaras

Una compilación antigua relacionó a Gauteován con la Madre, el Sol, cuatro padres, máscaras ceremoniales y los cerros de los muertos.

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El relato

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En las estribaciones de la Sierra Nevada, al norte de Colombia, vive el pueblo de los kágabas, y entre ellos la deidad femenina se llama Gauteován. Ella figura como creadora de todas las cosas y como madre prístina de los hombres.

Sin embargo, en sus cultos el primer puesto lo ocupa el dios solar. Por eso los templos, o casas de fiesta, se llaman casas de sol y llevan en la cúspide del techo un símbolo solar compuesto con varitas. El dios solar es mirado como el mayor y más poderoso de los espíritus de la naturaleza.

Hubo un tiempo remotísimo, adonde no alcanza la memoria de los kágabas, en que existieron cuatro varones taumaturgos. Fueron los cuatro padres prístinos de las dinastías de sacerdotes y quedaron como los héroes máximos que civilizaron a sus antepasados.

Lo más trascendental que hicieron fue un pacto. Los hombres sólo pueden tener influencia sobre la naturaleza si logran identificarse con los espíritus que la regulan a su beneplácito; y esos cuatro patriarcas celebraron con el dios solar y con los demás espíritus un pacto irrompible en favor de los hombres. Para sellarlo, los espíritus, presididos por el sol, convinieron en quitarse el rostro, y llegó tan allá su afabilidad que les cedieron sus caras a los hombres. Desde aquellos tiempos inmemorables los kágabas llevan en sus danzas las caras de los espíritus a modo de máscaras. Las máscaras son de madera, tallas toscas de tipo extrañamente arcaico y de gran antigüedad.

Otra cosa tienen los kágabas de la Sierra Nevada por cierta: que los muertos habitan en los cerros más elevados. Los cerros más altos son el símbolo del cielo.

Gauteován y la memoria de las máscaras: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Un resumen hecho lejos puede conservar un nombre verdadero y perder todo lo demás.”

Territorio

Caribe · Kogui (Kággaba)

Caribe · Kogui (Kággaba)

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Kogui (Kággaba)
Referencia
10.84° · -73.71°

Ficha del relato

Contexto histórico

Esta página no viene de un relator kogui ni de un registro de campo. Viene de una cadena de cuatro eslabones, y ninguno de los tres primeros es kággaba.

El primero es Konrad Theodor Preuss, que estuvo en la Sierra Nevada hacia 1915 durante su expedición a Colombia. El segundo es el etnólogo alemán Walter Krickeberg, que resumió a Preuss en su Etnología de América; la compilación que sostiene esta ficha cita exactamente «Etnología de América, III-4, p. 373, Méjico, año 1946». El tercero es esa compilación colombiana, Mitos y leyendas de Colombia, cuyo volumen III trae «Gauteován» como apartado 2.2, precedido por un capítulo sobre los chibchas y seguido, dos páginas después, por «Dobaida», el Dorado de Dabaiba. El cuarto eslabón fue esta ficha. La entrada de catálogo que el sitio citaba como fuente devuelve hoy un error 403; el texto se pudo leer porque el mismo volumen está archivado en este repositorio entre las fuentes primarias de la comunidad katía.

De qué está hecha esa síntesis se ve en su propia redacción. Presenta al pueblo kágaba como algo que «ha perdurado hasta nuestros días, en estado primitivo de cultura», llama a la Madre «por el estilo de la diosa Bachué de los Chibchas», habla de «demonios o espíritus de la naturaleza», y cierra comparando los cerros de los muertos con el Olimpo de Homero y con México. Ese vocabulario es del compilador y de su época, y no se reproduce aquí como voz comunitaria. También conviene saber qué opinaba del eslabón inicial quien trabajó con el mismo pueblo poco después: Reichel-Dolmatoff escribe en 1950 que en la obra de Preuss «los demás capítulos que tratan de religión, mitos y condiciones sociales» contienen errores fundamentales «tan frecuentes que sería casi imposible tratar de corregirlos uno por uno», y salva de ella justamente las descripciones de fiestas y las fotografías de máscaras. Es decir: la parte que este resumen amplificó es la que el otro etnógrafo consideraba inservible, y la parte que salvó es la de los objetos.

Y hay una cosa que esta ficha no es: una cadena documental aparte. Gauteován es otra grafía de Gaulchováng, la Madre. El tomo I de Los Kogi la nombra ocho veces y dice que los cuatro Padres del Mundo «descendían de una misma Madre, es decir, de la Madre Gaulchováng». Fabio Gómez Cardona reúne las grafías —Gauteován, Guateovan, Gualchován— y recoge la etimología de Reichel-Dolmatoff, que descompone el nombre en gaulcho o gulcho, de kulcha, semilla o semen, y la terminación -vang, de mangui, envolver: «envoltorio, recipiente de la semilla». Y Chaves, en 1947, ya escribía que la primera fuerza sobrenatural «es una mujer, personificada en Luitsama, Naowa, Wastora o la primera Magri». La Madre de esta página es la misma de la página de la creación, y el vínculo con el incesto original está en la fuente, no en la interpretación.

Sobre las máscaras, la ficha narra que existen y no reproduce su forma. El Museo Etnológico de Berlín declaró al devolverlas que Preuss obtuvo dos máscaras en 1915 «del heredero de un mama fallecido», que datan de mediados del siglo XV y que su venta «siempre fue inadmisible» según la ley religiosa kogui, porque sólo los mamas pueden tratar con esos objetos; fueron entregadas al presidente Gustavo Petro el 16 de junio de 2023. Con esa declaración sobre la mesa, describir diseños rituales sería seguir haciendo lo mismo con palabras.

Resonancias con otros mitos

El paralelo más instructivo está en el mismo libro. Dos páginas después de Gauteován, el volumen III de Mitos y leyendas de Colombia presenta «Dobaida», el Dorado de Dabaiba de los katíos, con el mismo procedimiento: un compilador que no estuvo allí resume a un autor europeo, cierra con una referencia bibliográfica y entrega el resultado como leyenda indígena. En este sitio, la ficha katía construida sobre ese pasaje ya tuvo que corregirse por la misma razón. Cuando dos pueblos que no se tocan aparecen contados con idéntico molde, el molde es del libro y no de los pueblos.

El segundo paralelo lo propone la propia síntesis y por eso conviene desactivarlo. El texto presenta a Gauteován «por el estilo de la diosa Bachué de los Chibchas, pero más notable aún que ella». La comparación con Bachué no viene de ningún relator kogui ni de ningún registro de campo: es el recurso de Krickeberg para hacer inteligible a un lector europeo una figura que no conocía, y arrastra consigo la idea de que una deidad se explica midiéndola contra otra más famosa. La Madre de este relato no necesita esa vara: tiene etimología propia, «envoltorio, recipiente de la semilla», y una genealogía documentada en la que los cuatro Padres del Mundo descienden de ella.

El tercer contraste es de voz, no de motivo. Frente al resumen de 1946, el cuento que publicó en 2025 Cenexan Nacogui Gil trata el mismo asunto —de dónde vienen las máscaras— desde dentro y sin pacto ni rostros arrebatados: la Madre enseña a hacerlas en pensamiento y de ellas sale la ley. Poner los dos textos uno al lado del otro es la mejor manera de ver qué añade un intermediario cuando no ha estado en el lugar del que habla.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Lo primero que hay que separar es qué parte de esta síntesis tiene respaldo y qué parte no lo tiene.

  2. El nombre lo tiene, y abundante: Gauteován, Guateovan, Gualchován y Gaulchováng son grafías de la misma Madre, y las cuatro se documentan. Que sea creadora y madre de la gente lo confirman tanto Reichel-Dolmatoff como Chaves. Que los muertos se asocien con las alturas es compatible con todo lo que se sabe del territorio, aunque el resumen lo formule comparándolo con Grecia.

  3. El pacto es otra cosa. Que cuatro padres celebraran un acuerdo con el sol y con los espíritus, y que éstos se quitaran el rostro y cedieran sus caras a los hombres, no aparece en ninguna otra fuente consultada. Y donde el corpus sí explica el origen de las máscaras, lo explica distinto. Gómez Cardona documenta que fue Duginavi el inventor y constructor de las máscaras rituales, y el tomo I de Los Kogi nombra a Séijakaxa, «Padre de las Máscaras». Cenexan Nacogui Gil, autor kogui-wiwa, lo cuenta en 2025 en primera persona comunitaria: «La Madre le enseñó, en pensamiento, a hacer las máscaras. Y él, con esa enseñanza, creó las leyes de cómo debemos vivir»; en su relato las máscaras son de agua y de colores, sirven para ver lo que hay detrás del río, y de su destrucción y recuperación sale la ley que sana las faltas. Nadie arrebata rostros y nadie los cede.

  4. También chocan las dos fuentes en cómo se llama la casa. La síntesis dice que «los templos o casas de fiesta se llaman casas de sol» y llevan un símbolo solar de varitas en la cúspide. El tomo I dice que los kogui comparan a veces a la Madre con la Virgen María y por eso llaman a la casa ceremonial «cansamaría», «casa de María». No se funden: son dos afirmaciones de dos fuentes distintas y aquí se citan las dos.

  5. Sobre las máscaras hay además un trabajo reciente que no existía cuando se escribió esta ficha. Juan Sebastián Zapata-Mujica y Santiago Forero Bedoya reconstruyeron en 2025, con fotografías y diarios de campo inéditos de 1973 y 1981 del archivo de la Unión de Seglares Misioneros, el uso ritual de las máscaras y la danza del Tani-Cansamaría oficiada por el mama-cacique enmascarado. Ellos mismos advierten que la información es escasa y que buena parte sigue dependiendo de las descripciones y fotografías de Preuss, es decir, del mismo eslabón que esta página examina.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Kogui (Kággaba) · Magdalena · Caribe
Referencias
10
Última revisión
18 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Mitos y leyendas: Gauteován

    biblio.flacsoandes.edu.ec

    Publica la síntesis que originó la ficha Gauteován: la Madre, el Sol, cuatro padres, máscaras ceremoniales y cerros asociados con los muertos.

  2. Visita a los indígenas Kágaba de la Sierra Nevada de Santa Marta

    openlibrary.org

    Reúne textos en lengua Kogui, traducciones y observaciones tempranas sobre creación, ritual, máscaras, jaguares y personajes que reaparecen en el corpus posterior.

  3. The Great Mother and the Kogi Universe: A Concise Overview

    ehrafworldcultures.yale.edu

    Describe a la Gran Madre, la estructura de nueve mundos, los siete puntos del universo, el templo como modelo cósmico y varias versiones de la creación.

Contraste y contexto · 7 referencias
  1. Plan Especial de Salvaguardia del Sistema de Conocimiento Ancestral de los cuatro pueblos de la Sierra Nevada

    mincultura.gov.co

    Expone la responsabilidad Kággaba sobre espacios sagrados, gobierno propio, Ley de Origen y equilibrio territorial desde voces de autoridades de la Sierra.

  2. El jaguar en la literatura Kogi: análisis del complejo simbiótico asociado con el jaguar, el chamanismo y lo masculino

    doi.org

    Resuelve de dónde viene el nombre de esta ficha: "Haba Gaulchovang es el nombre de la Madre Primordial… Gaulchovang es el nombre más usado", y reproduce la etimología de Reichel-Dolmatoff —gaulcho o gulcho de kulcha, semilla o semen; la terminación -vang de mangui, envolver— que da "envoltorio, recipiente de la semilla". Gauteován, Guateovan y Gualchován son grafías de este nombre, no de un personaje aparte. Además documenta que fue Duginavi el "inventor y constructor de las máscaras rituales", lo que sitúa el motivo de las máscaras dentro del corpus y no en el pacto que inventa la compilación.

  3. Ensamblando una colección. Trayectos biográficos de sujetos, objetos y conocimientos antropológicos en Konrad Theodor Preuss a partir de su expedición a Colombia (1913-1919)

    refubium.fu-berlin.de

    Es la historia de la cadena documental que esta ficha necesita: cómo se armó el corpus kágaba de Preuss, cómo fue traducido por María Mercedes Ortiz y publicado por Fischer en los noventa, y cómo circuló después. Documenta la existencia de dos máscaras kágaba de la vertiente norte en el Museo Etnológico de Berlín y el reclamo de la organización indígena, y muestra el método comparativo del propio Preuss —explicar estatuas de San Agustín con el kalguakala kágaba, o compararlas con dioses mexicas y mayas—, que es el origen del vocabulario evolucionista que la ficha retira.

  4. Máscaras koguis en la comprensión de la organización social indígena: aportes desde el archivo de la Unión de Seglares Misioneros

    revistas.udea.edu.co

    El trabajo reciente sobre las máscaras koguis: reconstruye, con fotografías y diarios de campo inéditos de 1973 y 1981 del archivo USEMI, el uso ritual de las máscaras y la danza del Tani-Cansamaría oficiada por el mama-cacique enmascarado, y su papel en reproducir el orden social. Abre además con la devolución de junio de 2023 de las dos máscaras que Preuss llevó a Berlín, apoyándose en la carta del propio Preuss y en la investigación de Reyes.

  5. Restitution of Kogi Masks from the Ethnologisches Museum

    smb.museum

    El museo que las tuvo declara la procedencia: dos máscaras (V A 62649 y V A 62650) adquiridas por Konrad Theodor Preuss en 1915 durante su viaje a Colombia, hechas "para uso ritual en danzas y cantos" y todavía con significado religioso para los koguis, entregadas el 16 de junio de 2023. Documenta con fuente primaria institucional las devoluciones que la ficha menciona y ata a Preuss no sólo con los textos sino con los objetos.

  6. Dugunawi (cuento kogui-wiwa)

    hemeroteca.unad.edu.co

    Voz comunitaria actual sobre el origen de las máscaras, contra la que se puede medir la síntesis editorial: "La Madre le enseñó, en pensamiento, a hacer las máscaras. Y él, con esa enseñanza, creó las leyes de cómo debemos vivir". En el relato las máscaras son de agua y de colores, sirven para ver lo que hay detrás del río, y de su destrucción y recuperación sale la ley que sana las faltas. Nada de rostros arrebatados por espíritus ni de trofeos.

  7. La literatura oral del pueblo Kaggaba: acercamiento hermenéutico y etnográfico al mito de la creación y otros relatos

    erevistas.saber.ula.ve

    Recoge la posición kogui sobre los objetos ceremoniales retenidos, en palabras del Mama Luis: "Para nosotros es muy importante que nos regresen las piedras. Las Piedras del sol, del agua… Los materiales que están en el museo, porque sin ellos no podemos hacer el trabajo". Es el argumento vivo detrás de la precaución de la ficha sobre no reproducir formas rituales, y viene de la misma comunidad y no de un curador.

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«Gauteován y la memoria de las máscaras» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

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EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Gauteován y la memoria de las máscaras» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Gauteován y la memoria de las máscaras» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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