
Andina · Mixto
Furatena
Una versión muzo convierte a Fura, Tena y Zarbi en peñones, río, esmeraldas y mariposas; otras fuentes conservan desenlaces diferentes.
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El relato
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Are hizo a Fura y a Tena, y de ellos dos vino la gente. Fueron los primeros padres. A los muzos les enseñaron a sembrar, a trabajar el barro y a pelear, y el pueblo creció entre montañas donde el río corre encajonado entre peñas.
Un día llegó a esa tierra un hombre distinto de todos. Tenía los ojos azules y la barba rubia, y se llamaba Zarbi. Andaba buscando una planta escondida que daba la eterna juventud, y le hacía falta alguien que conociera los caminos del monte. Fura era hermosa y sabía seducir. Se fue con él a la montaña, y en la montaña le faltó a su marido.
Tena lo supo. El esposo ofendido mandó matar al forastero, y no se quedó en eso: le echó a Fura el cadáver de Zarbi y la obligó a cargarlo. Ella lo llevó a cuestas un día y otro, y otro más, hasta que el muerto empezó a pudrirse. Entonces Tena, desesperado, mató a Fura, y después se quitó la vida.
Los dos esposos quedaron convertidos en peñascos, y entre ellos corre el río que lleva el nombre de Zarbi, el mismo que hoy llaman Minero. De Fura quedó también el llanto. Sus gritos de dolor y sus lágrimas se volvieron esmeraldas, tantas que llenaron las cordilleras, y se volvieron mariposas de muchos colores que invadieron el aire: son las mariposas que todavía vuelan en Muzo. Itoco, el hijo de Fura y Tena, también se hizo peñasco, y en su roca quedó el filón más rico de piedras verdes.
Aquellos cerros habían sido de los chibchas en tiempos remotos, hasta que los muzos, guerreros y belicosos, se los quitaron en sus entradas por la frontera. Aun así los muiscas no dejaron de ir a Furatena. Subían a adorar a los dos cerros en mucho secreto, porque si los muzos los sorprendían en el camino se los llevaban prisioneros y se los comían.

La enseñanza
“Un castigo que no conoce medida acaba cayendo también sobre quien lo impone.”
Territorio
Andina · Mixto
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Mixto
- Referencia
- 5.6848° · -74.0192°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mixto · Boyacá · Andina
- Referencias
- 5
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Mitos y leyendas de Colombia, tomo III
flacso.edu.ec
Texto del relato de Javier Ocampo López, Mitos colombianos (1988), en la sección 33, pp. 153-155: Are crea a Fura y Tena, Zarbi, la muerte de los tres, las lágrimas que se vuelven esmeraldas y mariposas, y en las páginas previas la cacica de Guatavita que compara Similitudes.
- El pueblo boyacense y su folclor
babel.banrepcultural.org
Presenta a Furatena como leyenda muzo del occidente de Boyacá (p. 124).
- Furatena
repository.urosario.edu.co
Estudio sobre Furatena con la cita de Simón que la llama «mujer encumbrada» y habla de su hijo y del adoratorio (pp. 588-595).
Contraste y contexto · 2 referencias
- Narrativas culturales del occidente de Boyacá
repository.universidadean.edu.co
Recoge la «Leyenda de la Furatena» del occidente de Boyacá con Are, Fura y Tena de barro y Zarbi (§13.2, p. 55).
- Historia general de las conquistas del Nuevo Reino de Granada
babel.banrepcultural.org
Nombra a la cacica Furatena, señora de las esmeraldas de Muzo, independiente de los reyes de Tunja y Bogotá.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Furatena» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Furatena» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Furatena» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








