El nacimiento de los Matapí / Upichiya

Amazonas · Yucuna

El nacimiento de los Matapí / Upichiya

Los Matapí y los Yukuna nacen cerca de Yuinata; Ka'amarí e Himuri heredan una relación que el conflicto transforma.

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El relato

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Primerito, cuando todavía no había gente, el nacimiento de los matapí vino junto con el de los yukuna. Nació primero el canangucho y después salieron personas. Uno era Ureyu, el capitán; Kana'apé era el gavilán; Rimákuté era el mandadero. Eso fue en Yuinata, una sabana Mirití arriba, por la quebrada de Pilumíchari. Los yukuna nacieron en Hewaíta, también del canangucho. Por eso no se puede pelear con los yukuna, y por eso nadie corta el canangucho: si lo corta, llueve, truena y se le hace mal, se le hace camino de danta.

Uno de los que nacieron vino con rabo y con manos de tigre. La madre dijo que iba a matar a ese muchacho. Otro, que se llamaba Luariya, dijo que el muchacho había nacido con buen pensamiento y que con brujería se podía arreglar. Brujió tabaco, lo prendió, sopló, y el rabo desapareció. Como había nacido debajo de un árbol wiri, la madre le puso Wihimi.

Después nacieron muchos. Los menores se llamaron Himuri y levantaron casa junto a la gente de aquel muchacho, que ya de grande cambió de nombre y se llamó Ka'amari. Ka'amari dijo que ellos eran los mayores y que por eso bailaban primero, y que los otros bailaran después. Así duraron mucho tiempo, bien.

Un día Himuri pensó por qué siempre tenía que bailar de último. Brujió, y mandó dos hombres a avisar que esta vez bailaba él primero. Ka'amari se disgustó, pero dijo que hiciera como quisiera. Su gente fue a ayudar a recoger la pepa de yecha y él les advirtió que se manejaran bien con ellos. En el camino algunos pasaron con el yuruparí por en medio de las mujeres, para asustarlas. Himuri mandó castigarlos sin matarlos. No se dejaron: mataron a uno de los hombres de Himuri, y la gente de Himuri mató a Kalahima, hermano menor de Ka'amari, e hirió a otro en la cabeza.

Ahí empezó la guerra. Ka'amari llegó con su gente a la maloca de Himuri, peleó y la quemó. Himuri hizo otra maloca y, cuando la terminó, Ka'amari volvió y la quemó. Hizo una tercera y también la perdió, y allí le mataron a su hermano menor. Entonces Himuri dejó esa tierra y se fue a buscar aliados: llegó donde Parámina, donde Makúruwa, donde Yechámina y donde Namaná, que eran otra gente, y ellos le dieron chagras y le construyeron maloca.

De ahí en adelante la guerra no paró. Ka'amari, ya viejo, perdió dos hijos en un ataque de noche; quedó Maka'u, el que había huido. Cuando Ka'amari se estaba muriendo ofreció tres veces sus piedras y su camisa de tigre, y nadie las quiso; sopló con tabaco y se le perdieron en el cuerpo. Después vinieron Maka'u y Tupía peleando por el pago de una hermana; vino la fiebre, que secó la comida y mató gente; vinieron Papukúa, Kerahipo y Kerámoa, y las emboscadas en los caminos de cacería.

Al final, la gente de Kerámoa salió a traer chontaduro. Los otros esperaron acostados a lado y lado del camino, con la flecha en la mano, y los mataron a todos. Se llevaron el chontaduro y a unas muchachas, volvieron tocando las flautas y con ese chontaduro hicieron baile.

El nacimiento de los Matapí / Upichiya: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Un nacimiento compartido no impide la guerra, pero deja una medida para reconocer cuándo se rompió.”

Territorio

Amazonas · Yucuna

Amazonas · Yucuna

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Yucuna
Referencia
-1.2° · -71.8°

Ficha del relato

Contexto histórico

El narrador tiene nombre y firma su relato al terminarlo. «Hasta ahí se acaba este cuento que yo oí cuando estaba niño y contó para mí mi padre», dice el cierre, «en tiempo en que no había blancos. Es que estoy contando para señorita Leonor Herrera. Que tengo años cuarenta y ocho y es recuerdo mío. Mi padre llamaba Wepána Matapi. Mi madre era Wa'ahiru Yukuna». Y fecha: mes de octubre de 1974.

Se llama Horacio Matapi. Leonor Herrera Ángel recogió con él, en el río Mirití de la Comisaría del Amazonas, la versión matapí del mito que en yukuna se llama inau'ké kerato'okó, «Nacimiento de la Gente», y la publicó en 1976 en el volumen 20 de la Revista Colombiana de Antropología. El título despista, advierte ella: sólo el primer episodio trata de la génesis de la gente, y el resto es una narración épica, las aventuras de Ka'amari y su descendencia. Otros mitos del mismo conjunto explican lo demás; el de Kanumá, los cultígenos; el de los Karipulakena, la noche y la maloca.

El relato se recogió textualmente en varias sesiones, y Herrera cuenta que la dificultad no estaba en retomar el hilo sino en pararlo: el narrador seguía adelante aunque supiera que ya no se anotaba. Ella dividió el continuo en dos partes y en capítulos, puso al frente de cada uno un resumen que se puede ignorar, y armó un cuadro de personajes porque hay cuatro Ka'amari distintos. Pulió la conjugación y la persona de los verbos sólo donde lo consideró indispensable. Las frases entre paréntesis son aclaraciones del narrador a preguntas suyas. Las menciones de brujería quedaron oscuras por voluntad de él. Entre quienes leyeron y comentaron el borrador del artículo, Herrera nombra a Faustino Matapi. Y anota que los yukuna tienen un «Nacimiento de la Gente» de contenido completamente distinto.

Resonancias con otros mitos

Dos paralelos están documentados por la propia edición.

El primero es tanimuka. Herrera anota al pie que entre los tanimuka los «mayores» nacieron del tigre, el animal de mayor importancia en la mitología y el ritual de muchos grupos amazónicos, y sugiere que por eso tenían el privilegio de bailar primero; remite para ello a Martín von Hildebrand, que publicó en 1975 el origen del mundo según los ufaina, es decir los tanimuka. Aquí el privilegio recae en Ka'amari, que se volvía tigre, y la ruptura de ese orden desata la guerra. Es un pueblo vecino y una explicación prestada, no la misma narración.

El segundo es una comparación que van der Hammen hace y descarta. Los grupos de habla tukano del Vaupés recitan su dispersión desde las partes de una anaconda mítica, y los sibs mayores quedan río abajo y los menores en las cabeceras. Para los yukuna ese modelo no se presenta, aunque hay versiones que insinúan algo parecido: en una versión matapí del mito de los Karipulakena, al caer el árbol-río salen del agua los abuelos yukuna, que fueron los primeros, y por eso los grupos vecinos los llaman abuelos.

Lo propio de este relato es otra cosa. No explica el mundo: recita personas. Fija un lugar de nacimiento, una filiación, una norma entre dos pueblos y una cadena de generaciones con nombre, y es esa recitación la que sostiene el derecho a hablar desde una memoria propia.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Hay dos memorias del mismo comienzo y no dicen lo mismo.

  2. La de Horacio Matapi, en Herrera, hace nacer juntos a matapí y yukuna —ellos en Yuinata, los yukuna en Hewaíta, unos y otros del canangucho— y deriva de ahí la norma de no pelear entre sí. El conflicto arranca por la precedencia en el baile, y la ofensa la cometen los hombres de Ka'amari al pasar con el yuruparí entre las mujeres de Himuri. Herrera anota al pie que en otras versiones del «Nacimiento de la Gente» la causa del conflicto es el manejo irresponsable del yuruparí por parte del menor de Ka'amari.

  3. La otra la recogió van der Hammen en Puerto Córdoba, de boca kamejeya, es decir yukuna. Allí los matapí llegan huyendo de las guerras; su tierra es Yuinata; el capitán de una de sus divisiones, los upichiya, se llama Kajmari; y el que se mete con las mujeres durante una exhibición de yuruparí es el hermano menor de Kajmari, que va donde la otra división, los murerúa, y muere por eso. La guerra de venganzas corre hasta que el nieto de Kajmari queda como único sobreviviente y llega a vivir entre los kamejeya, que le dan mujer. Mismos nombres, ofensa invertida y final distinto: incorporación en vez de victoria.

  4. El nombre upichiya también se usa de dos maneras. En el texto de Herrera aparece una sola vez, en boca del enemigo Kerámoa, con la glosa del propio narrador: «Kerámoa puso nombre a nosotros». En van der Hammen, upichía es el nombre de una división matapí, y los yukuna los consideran «gente con nacimiento» —con derecho a recitar su origen, a tener maloca y capitanes—, frente a otros incorporados que llaman «gente sin nacimiento».

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Yucuna · Amazonas
Referencias
11
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. El nacimiento de los Matapí

    revistas.icanh.gov.co

    Es la fuente del relato: publica íntegro el «Nacimiento de la Gente» narrado en castellano por Horacio Matapi en el Mirití en octubre de 1974, con el nacimiento conjunto en Yuinata, el muchacho con rabo que se llamó Wihimi, la disputa por la precedencia en el baile entre Ka'amari y Himuri, y la cadena de guerras hasta la emboscada final contra la gente de Kerámoa. Trae además el colofón en que el narrador se identifica y nombra a sus padres.

  2. El manejo del mundo: naturaleza y sociedad entre los Yukuna de la Amazonia colombiana

    tropenboscol.org

    Publica la memoria kamejeya (yukuna) de la llegada de los matapí: Yuinata como su tierra, el capitán Kajmari de los upichiya, el hermano menor que se mete con las mujeres de los murerúa durante una exhibición de yuruparí y la guerra de venganzas hasta que el nieto de Kajmari es incorporado entre los kamejeya. Explica también por qué los upichía son «gente con nacimiento» y qué derechos da poder recitar el origen.

  3. Kanuma: un mito de los Yukuna-Matapí

    revistas.icanh.gov.co

    Es el otro mito del mismo conjunto y la referencia cruzada que la introducción de 1976 usa para decir qué explica cada relato: Kanumá da cuenta de los cultígenos, el «Nacimiento de la Gente» trata específicamente de personas. Aporta además el dato de población y de filiación arawak de los yukuna-matapí.

Contraste y contexto · 8 referencias
  1. Origen del mundo según los Ufaina

    revistas.icanh.gov.co

    Es la obra a la que Herrera remite en la nota donde explica que entre los tanimuka los «mayores» nacieron del tigre, dato con el que interpreta el privilegio de bailar primero que Ka'amari reclama al comienzo del conflicto.

  2. Corpus yucuna de la Collection Pangloss

    pangloss.cnrs.fr

    Documenta que los mitos largos del Mirití y La Pedrera siguen narrándose con narrador y fecha —entre ellos un Horacio Matapi en 1970— y registra el término Jupichiya como nombre de uno de los grupos incorporados, la misma raíz que aquí aparece como upichiya.

  3. De l'agentivité mythique et incantatoire. Le mythe de Kawáirimi chez les Yucuna (Amazonie colombienne)

    journals.openedition.org

    Compara dos versiones fechadas y atribuidas de un mismo mito yucuna, una de Mario Matapi en 2008 y otra de Horacio Matapi en 1970, y es la referencia que permite verificar que ese nombre circula como narrador en el corpus del Mirití.

  4. Habitat et territoire yukuna

    persee.fr

    Aporta la descripción del territorio y de la maloca del Mirití-Paraná con trabajo de campo de 1969-1971, contemporáneo de la recolección de este relato, y da el marco de las sabanas y quebradas en que se sitúa Yuinata.

  5. Histoire de Ka'marí, l'ancêtre éponyme des Matapí (ou Jupichiya)

    web.archive.org

    Es una segunda versión matapí íntegra del mismo relato, con narrador, lugar y fecha. Ka'marí nace sin padre conocido de la hermana de unos jaguares-chamanes, con manos y cola de jaguar; un tío evita que lo entierren y le hace los cuidados chamánicos; Yuwinata, en lo alto del Mirití-Paraná, es la tierra natal de los matapí, donde Ka'marí se instala como dueño de maloca y reparte a sus hermanos en clanes. La guerra estalla porque Junimare —cuyo nombre de niño era Jímuya, «paujil», y luego Wepana— deja pasar a sus hombres con las trompas del yuruparí entre las mujeres; siguen generaciones de guerras fratricidas, el carbón de furia que Ka'marí obtiene de su cuñado, su muerte en forma de jaguar a manos de Papukuwá, el poder chamánico que sus hijos rehúsan heredar, y un cierre con la alianza con los kamejeya (yucuna) al recibir la hija de Pichawatá. Fontaine explica en nota que Jupichiya significa en yucuna «gente de hace mucho tiempo».

  6. Ideologías lingüísticas y chamanismo entre los indígenas yukuna-matapí

    revistas.unal.edu.co

    Recoge la periodización del propio Uldarico Matapí: una «primera época» de los héroes Karipulakena y una «segunda época» que inaugura el surgimiento de Ka'mari, «el ancestro que inició las generaciones sobre el mundo actual», con quien aparece el lenguaje ordinario. Menciona el origen del grupo como la eclosión de un huevo del que salen los antepasados, y que la lengua upichía/matapí desapareció hace generaciones por asimilación al kamejeya de los yukuna, sus cuñados. Remite a Historia de los upichía (Matapí y Matapí, 1997) y a las aclaraciones de Rodríguez y van der Hammen sobre cómo se transcribió ese libro.

  7. Historia de los upichía

    tropenboscol.org

    La página del editor describe el libro: la historia de los upichía, hoy matapí, contada por el viejo conocedor Carlos Matapí a su hijo Uldarico, formado para manejar maloca, transcrita y traducida por ellos. Tiene tres partes —origen del mundo y de la maloca, organización social y, al final, la secuencia detallada del gran héroe del grupo, «considerado el principal antepasado»—. Es la versión propia de los matapí que Fontaine y Robayo citan como la otra versión íntegra de la historia de Ka'marí.

  8. Yukuna

    encyclopedia.com

    Dice que en el siglo XX los yukuna «adoptaron» a los matapí (upichía), que eran unos 90 en 1989, que antes hablaban una lengua tukano oriental y hoy hablan yukuna, que antiguamente se los consideraba gente común o «esclavos», y que su sitio mítico de origen está en la región alta de los ríos Yapiya y Guacaya.

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«El nacimiento de los Matapí / Upichiya» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El nacimiento de los Matapí / Upichiya» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El nacimiento de los Matapí / Upichiya» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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