El hojarasquín del monte

Andina · Mixto

El hojarasquín del monte

Cubierto de hojas, musgo y ramas, el Hojarasquín protege el monte, confunde a cazadores y puede perder o guiar a los viajeros.

Leer el relato
El hojarasquín del monte: la entrada del relato

El relato

Escuchar el relato · 1 min

Cuentan que el Hojarasquín era un leñador. Un día pasó los límites del bosque y cortó un guayacán, el árbol que en las montañas tienen por rey, por su madera. La madre monte lo capturó, le hizo un juicio de responsabilidad y lo convirtió en el reemplazo del árbol que había cortado. Lo peor fue que no le quitó el entendimiento: siguió vivo, sintiendo el peligro. Cuando alguien se le acerca con un cuchillo, un hacha o una motosierra, siente lo que antes les hacía sentir a los árboles.

Desde entonces es el protector de los bosques y de los animales del monte. Se aparece en figuras de hombre o de animal, con el cuerpo musgoso, cubierto de líquenes y helechos. Algunos campesinos lo han visto como un hombre árbol que se mueve; otros, como un monstruo con figura de mono gigante, peludo, lleno de musgo y hojas secas. Cuando talan, destruyen árboles o queman el monte, se vuelve un tronco seco y se queda escondido hasta que el bosque reverdece; por eso muchos campesinos respetan los troncos secos.

Hace perder a los caminantes en el bosque. Pero cuando alguien le cae bien, le muestra el camino de salida, y por eso lo invocan cuando un caminante se pierde en las montañas. Sus huellas parecen rastros de pezuñas de venado, de danta o de otros animales, para despistar a los cazadores.

El hojarasquín del monte: lo que quedó del relato

La enseñanza

“El que hiere lo que no puede defenderse puede terminar sintiendo en carne propia lo que hizo.”

Territorio

Andina · Mixto

Andina · Mixto

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Mixto
Referencia
5° · -75°

Ficha del relato

Contexto histórico

El relato del leñador que se volvió árbol es de Javier Ocampo López, que lo publicó en Mitos y leyendas de Antioquia la Grande (Plaza & Janés, 2001). Ese libro no tiene texto abierto, pero el Ministerio de Educación Nacional reprodujo el pasaje completo, con su nombre, en el Proyecto 5, «La Colombia de todos», un material de Aceleración del Aprendizaje para la educación rural, p. 170. Es la versión con trama que puede leerse.

La descripción del Hojarasquín como protector de los bosques —el cuerpo de musgo y líquenes, el hombre árbol, el tronco seco, las huellas de venado— viene de las fichas municipales de Risaralda (Caldas), en el repositorio de la ESAP, y de Samaná, publicada por la Gobernación de Caldas en 2014, que traen el mismo texto en su apartado sobre cultura.

Una página infantil de la Biblioteca Virtual del Banco de la República, «Niños de las regiones de Colombia», de Esmeralda Van Vliet, impresa en 1997 dentro de un informe educativo conservado en ERIC, lo describía ya con cuerpo frondoso de árbol, entretenido en cambiar de lugar en el monte para desorientar y hacer perder a leñadores y cazadores.

El nombre alude a la hojarasca, la capa de hojas secas del suelo del monte, que en las descripciones le cubre el cuerpo y le sirve para esconderse.

Resonancias con otros mitos

La madre monte que juzga al leñador es la misma dueña del bosque que Misael Devia recogió en el Tolima y Tomás Carrasquilla puso en la corte selvática de La marquesa de Yolombó: una fuerza que castiga a quien entra en el monte sin respeto. En Ocampo es ella la que convierte al leñador en árbol, y el Hojarasquín queda como su guardián.

La transformación en árbol como castigo tiene su modelo más conocido en las Metamorfosis de Ovidio, donde los dioses convierten a los mortales en plantas. Pero en esas historias el cambio suele ser refugio o recompensa; aquí es condena, y el castigado conserva la conciencia para sufrir lo que hizo sufrir.

Y el guardián que hace perder a los cazadores y cambia de lugar en el monte pertenece a la familia de los dueños de los animales de las tradiciones andinas y amazónicas, que protegen la caza y extravían al que abusa de ella. En el occidente caldense, Fabio Vélez Correa recoge seres parecidos, como la Madrevieja de Supía, que cuida las arenas del río y aleja el oro del codicioso.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Las fuentes abiertas dan dos Hojarasquines que no se contradicen. En Ocampo es un leñador castigado, convertido en árbol por la madre monte, que sufre lo que hacía sufrir. En las fichas municipales y en Van Vliet es un guardián del monte, con cuerpo vegetal, que hace perder a los cazadores y leñadores o les muestra la salida.

  2. El libro de 2004 Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano, que se declara «recopilación de documentos imaginarios», le dedica sus pp. 39-40. Su ficha técnica añade que puede ser un hombre árbol con corona de flores silvestres o un monstruo mitad asno hacia arriba y mitad hombre hacia abajo, y su pieza narrativa es el diario inventado de un botánico que en 1928 sigue unas huellas de venado y ve un gorila enorme cubierto de maleza. Son composición del libro.

  3. Con el mismo nombre circula en Samaná otra historia: un cuento de Tío Conejo en que el conejo se unta de miel y se revuelca en la hojarasca para hacerse pasar por «el hojarasquín del monte» y beber en la laguna que vigila Tío Tigre. No es el guardián del bosque; es un disfraz.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mixto · Andina
Referencias
6
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Proyecto 5: La Colombia de todos (Aceleración del Aprendizaje)

    colombiaaprende.edu.co

    Cita textual de Ocampo López (Mitos y leyendas de Antioquia la Grande, 2001): el leñador que corta un guayacán y la madre monte convierte en árbol (p. 170).

  2. Ficha municipal de Risaralda (Caldas)

    repositoriocdim.esap.edu.co

    Ficha municipal de Risaralda (Caldas) que describe al Hojarasquín como protector de bosques y animales, hombre árbol o mono gigante musgoso, tronco seco y huellas de venado.

  3. Información de Samaná

    caldas.gov.co

    Ficha de Samaná con el mismo texto sobre el Hojarasquín del Monte.

Contraste y contexto · 3 referencias

  1. Informe Fulbright-Hays 1997 con «Niños de las regiones de Colombia» (Esmeralda Van Vliet, ICAN)

    files.eric.ed.gov

    La página infantil de Van Vliet (1997) lo describe con cuerpo frondoso de árbol, que cambia de lugar para hacer perder a leñadores y cazadores.

  2. Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano

    archive.org

    Le dedica las pp. 39-40: ficha técnica (hombre árbol, monstruo mitad asno) y el diario inventado de un botánico de 1928.

  3. El Hojarasquín del Monte

    samanacaldas.net.co

    Recoge un cuento de Tío Conejo en que el conejo se disfraza de «hojarasquín del monte» con miel y hojarasca, el homónimo que registra Versiones.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

0 publicadas0 en revisión

«El hojarasquín del monte» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El hojarasquín del monte» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El hojarasquín del monte» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

Deja tu versión

Desde 10 caracteres. Sin enlaces: los descartamos.

No se publica. Sólo lo usamos si necesitamos preguntarte algo.

Cada versión la lee una persona antes de publicarse. Verás la tuya aquí mismo mientras esperas.