
Orinoquía · Sikuani (Guahíbo)
Kuwei, Kuemi y el comienzo del mundo
Kuwei ordena el mundo frente a Kuemi, señor de la oscuridad, y ensaya distintos materiales antes de formar una humanidad duradera.
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Antes de Kuwei mandaba un señor de las tinieblas. Se llamaba Kuemi, tenía forma de culebra gigantesca y ocupaba el universo entero: nadie podía entrar. Kuwei, a quien también se nombra Phurnaminali, pensó el mundo y lo fue sacando de su pensamiento —los cielos, el agua, los árboles, los animales— y quiso sacar de ahí también a la gente.
Para acercarse a Kuemi se volvió un insecto pequeño y se prendió del sexo de su hija Puakali. Así entró en la casa de la culebra y se casó con ella. En esa casa vivía también la mujer de Kuemi, madre de los alacranes, las culebras, las arañas y las hormigas. Un día un hijo de Kuwei llegó a la casa en figura de lapa y Kuemi se lo comió. De dos pedacitos de carne que sobraron, Kuwei crió dos polluelos de águila y los hizo crecer hasta un tamaño monstruoso.
Después creó la hormiga bachaco. Kuemi se estiró a comerlas y al estirarse dejó su huella, Kuema namuto, el camino del culebro: ese reguero de estrellas que atraviesa la noche. En ese momento cayeron del cielo las dos águilas, lo agarraron con las garras y se lo llevaron arriba.
La venganza vino enseguida. La suegra murió comida por los peces caribes en un pozo, en una trampa que le preparó el yerno, y de ella sólo quedó un hueso de la cadera. Con ese hueso su hija le cortó una pierna a Kajuyali, otro hijo de Kuwei. Kajuyali recogió la pierna, la tiró al agua y con ella hizo el bagre rayado, y siguió sentado en el borde de su canoa con una sola pierna. Antes de eso había ido de pozo en pozo sembrando los pescados, y la canoa en que andaba quedó vuelta piedra a la orilla del Vichada.
Al águila, después de subir a Kuemi, le siguió gustando la carne de gente. Bajaba de noche al caserío que Kuwei había hecho y se comía a los que encontraba. Kuwei la mató, y al caer sobre el monte lo espachurró, porque tenía el pecho de acero; ahí donde cayó se abrieron las sabanas entre la selva.
Faltaba la gente. Kuwei hizo tres mujeres: una de palo, una de barro y una de cera. La de barro tostaba casabe pero no podía tocar agua, porque se deshacía. La de cera sacaba agua pero no aguantaba el calor ni el sol. La de palo aguantaba todo menos la candela: un día se arrimó y no quedaron sino cenizas. Entonces su hijo Matsuldani le dijo: papá, si usted quiere gente, yo lo llevo donde hay gente. Buscaron una loma desde donde se viera lejos. Matsuldani zapateó fuerte, hizo bajar la brisa derecho del cielo, de la superficie de la tierra salió el arco iris y detrás empezó a brotar gente en forma de pescado; al caer y golpear el suelo se volvían humanos. Salió tanta que Matsuldani tuvo que repartirla en pueblos, y de ahí vienen las lenguas que se hablan en la región.

La enseñanza
“Un mundo habitable se arma por ensayos, y cada materia fallida enseña algo sobre la siguiente.”
Territorio
Orinoquía · Sikuani (Guahíbo)
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Orinoquía
- Comunidad
- Sikuani (Guahíbo)
- Referencia
- 4.2° · -71.4°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Sikuani (Guahíbo) · Llanos Orientales · Orinoquía
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- La tradición oral de los guahibos, como fuente histórica para la investigación arqueológica en los Llanos Orientales
publicaciones.banrepcultural.org
Boletín Museo del Oro 23, pp. 77-93. Recorre los ciclos de Kuwei o Phurnaminali, Kuemi, los intentos de creación humana, Kaliwirnae, Tsamani y el rito funerario Itomo. Baquero acredita a sus informantes: Trejas Salcedo y el Viejo Rubiano, de Mamiyare, Bernardo Gaitán, de Guacome, y un informante de San Vicente del Cadá, en trabajo de 1983, con los mitos recogidos en guahibo y en español.
- Maduedani, héroe cultural sikuani
amerindia.cnrs.fr
Amerindia 10, CNRS, París. El texto lo narró en 1971 María, madre de Tiberio —alias Nusalia— y en esa época la mujer más anciana de Kotsipá, poblado del clan del Caribe en la margen izquierda del Vichada. Es el PDF que la propia revista publica en abierto.
- Sikuani pe-liwaisianü. Relatos de la tradición sikuani
colombiaaprende.edu.co
Ministerio de Educación Nacional, serie Río de Letras / Territorios Narrados, Bogotá, febrero de 2015. Diez relatos bilingües de la Institución Educativa Indígena Unuma, en el Meta, escritos por los docentes bilingües con el apoyo de los ancianos y los médicos tradicionales. Es la única obra del juego firmada por los propios sikuani.
Contraste y contexto · 6 referencias
- El rezo del pescado, ritual de pubertad femenina entre los sikuani y cuiba
revistas.unal.edu.co
Maguaré 6-7, Departamento de Antropología, Universidad Nacional de Colombia. Observaciones en la comunidad cuiba de Mochuelo y en comunidades sikuani del Casanare, con el rezo transcrito a don Pedro Antonio en Getsemaní. Es la fuente del vocabulario ritual y de la relación entre el rezo, la comida y el cuerpo.
- El simbolismo de la cestería sikuani
publicaciones.banrepcultural.org
Boletín Museo del Oro 21, pp. 25-37. Lee los diseños del cesto como una escritura del mundo sikuani y da los nombres de objetos, técnicas y figuras que aparecen en los relatos.
- Waji: «rezo» chamanístico sikuani
publicaciones.banrepcultural.org
Boletín Museo del Oro 37, julio-diciembre de 1994, pp. 35-51. Escrito desde abril de 1993 bajo la enseñanza de don Rafael Vicente Yepes Kasulú, chamán y capitán de Walabó 1, y de su hermano don José Antonio Kasulú, chamán principal del resguardo Wakoyo, en Puerto Gaitán, Meta.
- Conocimiento, trayectoria y habitar en la transformación del mundo sikuani
hdl.handle.net
Universidad de los Andes, Departamento de Antropología, Bogotá. Trabajo de campo en el resguardo Wacoyo (Puerto Gaitán, Meta), dedicado a la memoria de José Antonio Casolúa. En el apartado «Seres celestes» (hacia la p. 109) da el conjunto de dioses de las historias sikuani —Liwinei, Kajuyali, Furunaminali, Tsamani, Ibaruawa, Kaweinaluwa y Matsuludani— con Kuwei o Kuwai como su «jefe», según don Clemente Gaitán y según los relatos de Queixalós y Jiménez; nombra a Kuemeinü como «la serpiente gigante que al ser expulsada del mundo formó la Vía Láctea» y a Yaniluawa como la anciana dueña del yopo. En la entrevista transcrita, don Clemente dice que «cuando Matsuludani formó el mundo, dejó animalitos para cazar». Anota además que las grafías fluctúan (Liwinei/Íwinai, Kajuyali/Cájuyali).
- La voluntad de potencia, el cuerpo y las fuerzas en la cosmovisión del pueblo Sikuani
hdl.handle.net
Universidad Pedagógica Nacional, Licenciatura en Filosofía, Bogotá, dirigido por Consuelo Pabón. Hecho con la familia del abuelo Clemente Gaitán y la abuela Isabel Quintero en el resguardo Wacoyo. Dice que «el dios Kuwei o Phurnaminali es el líder de un grupo de dioses o “héroes culturales” secundarios creadores y civilizadores» y que «a partir de los pensamientos y de su fuerza creó el mundo y todo lo que habitan en él», que es el Kuwei que piensa el mundo del Relato. Recoge de Hermes Gaitán que Kuwei «llevaba las ideas» del grupo de dioses y de Leonel la «danza del camino de los dioses», con Kuwei como dios mayor y seis dioses menores nacidos de huevos; y un episodio en que Furnamilani ofrece a los jiwi fumar un gusano y los que lo fuman se vuelven los blancos que hablan otras lenguas, eco del reparto de lenguas con que cierra la ficha.
- The Kuwai Religions of Northern Arawak-Speaking Peoples: Initiation, Shamanism, and Nature Religions of the Amazon and Orinoco
revistas.udea.edu.co
Boletín de Antropología 33 (55), Universidad de Antioquia, enero-junio de 2018, pp. 123-150. Es el trabajo de Wright sobre los baniwa que la sección de similitudes nombra a través de Baquero. Mapea las tradiciones de Kuwai entre los pueblos arawak del norte, desde el Vaupés hasta el Guaviare y el Inírida; cuenta que en Hipana nace Kuwai, hijo del creador Nhiaperikuli y de Amaru, y que de los agujeros de la tierra de Hipana salieron los sibs ancestrales en el tiempo de la creación; trata el cruce de esta tradición con la de los cubeo (la «era de los Kuwaiwa»), y cita a Gilij para el dato de que los maipure, avane, guaipunave y otros arawak del Orinoco llamaban al ser supremo «Purrúnaminári», nombre emparentado con el Phurnaminali de la ficha.
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Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Kuwei, Kuemi y el comienzo del mundo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Kuwei, Kuemi y el comienzo del mundo» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Kuwei, Kuemi y el comienzo del mundo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


