La creación muisca

Andina · Muiscas

La creación muisca

La luz recorrió el mundo en aves negras; después, Bachué salió de Iguaque y comenzaron los caminos humanos.

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La creación muisca: la entrada del relato

El relato

Antes de que hubiera caminos, la luz permanecía guardada dentro de Chiminigagua. Afuera no se veía montaña, agua ni hoja. Era una noche tan completa que nada proyectaba sombra.

Chiminigagua comenzó a mostrar la claridad que contenía. De aquella primera abertura salieron unas aves grandes y negras. Apenas tuvieron ser, recibieron la tarea de recorrer el mundo.

Volaron sobre una tierra que todavía no podía mirarse. Por los picos soltaron un aliento resplandeciente, y cada ave dejó a su paso una franja de luz. En esa claridad aparecieron los filos de los montes, el brillo de las lagunas y el barro húmedo de los valles. Cuando regresó el silencio, el mundo ya tenía forma y color.

Pero nadie caminaba por él.

En las sierras frías de Iguaque, entre neblinas que casi nunca se levantan, una laguna permanecía escondida. Una mañana, su superficie se abrió. De las aguas salió Bachué llevando de la mano a un niño pequeño. Bajaron juntos desde el páramo hasta el llano donde hoy se levanta el pueblo de Iguaque y construyeron una casa de barro y paja.

El niño creció. Cuando fue hombre, él y Bachué formaron una familia. Tuvieron hijos, y los hijos tuvieron otros hijos, y anduvieron por llanos, montañas y orillas de lagunas dejando familias que aprendieron a labrar la tierra, levantar viviendas y vivir unas junto a otras.

Pasaron muchos años. Donde antes solo se escuchaba el viento, comenzaron a oírse herramientas, pasos y conversaciones. El humo de los fogones subió por primera vez. Los campos cambiaron con las siembras. Los caminos unieron poblados que todavía no tenían nombre.

Cuando la tierra estuvo habitada y ellos ya eran viejos, Bachué y su compañero regresaron a Iguaque. Mucha gente los siguió hasta la laguna. Allí, junto al agua, Bachué habló a sus descendientes:

—Conserven la paz, guarden las leyes que les di y no olviden el agua de donde salí.

Después se despidieron. Al entrar en la laguna, sus cuerpos se volvieron dos grandes serpientes. Nadaron un instante sobre la superficie y desaparecieron en la profundidad.

La gente volvió a sus casas. Sobre sus cabezas seguían cruzando las aves; delante se abrían los caminos; detrás quedaba el agua oscura de Iguaque, entera, como si nada hubiera salido de ella.

La creación muisca: lo que quedó del relato

La enseñanza

El mundo se vuelve visible para ser habitado, y todo lo que emerge de las aguas regresa a ellas.

Territorio

Andina · Muiscas

Andina · Muiscas

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Muiscas
Referencia
5.396° · -73.25°

Contexto histórico

La tradición muisca sobre el origen del mundo no llegó como un texto único. Llegó como un archivo de voces: frailes del siglo XVII que preguntaban, traducían y juzgaban lo que oían, y comunidades que respondían con sus propios relatos. Fray Pedro Simón recogió en su cuarta noticia el ciclo que esta página narra: la luz guardada en Chiminigagua, las aves negras que la reparten y, ya creadas las demás cosas, la salida de Bachué desde la laguna de Iguaque. Alonso de Zamora conservó otra formulación del episodio, con nombres y detalles propios. Ninguno de los dos registra a los narradores indígenas ni transcribió una palabra en muysccubun.

Los relatos no se repartían de forma uniforme. El área de Bogotá conservó preferentemente el ciclo de la luz y de Bachué; el área de Tunja y Sogamoso, la cosmogonía de los dos caciques que modelan a la humanidad con tierra amarilla y tallos huecos y luego se vuelven los dos luminares. No es una sola doctrina: son respuestas regionales a las mismas preguntas.

Eugenia Villa Posse reunió en 1993 esas crónicas con comentarios y advirtió cuándo un episodio no constituye propiamente un mito. Su lectura permite seguir cómo las síntesis del siglo XX convirtieron pasajes breves en una cosmogonía total, con añadidos modernos como El Dorado. François Correa invita, en cambio, a leer el corpus como un sistema de relaciones entre territorio, ancestros, astros y autoridad, no como un panteón fijo.

Esta página funciona como puerta de entrada del ciclo de creación. Chiminigagua, Bachué, los primeros seres humanos y el Sol y la Luna conservan fichas propias con sus escenas y problemas documentales. Esa separación es deliberada: la convivencia de relatos distintos no se corrige unificándolos, se muestra como archivo fragmentario.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.

Procedencia

Recopilado de la tradición oral de Muiscas, Andina · Andina > Varios > Muiscas.

Cómo documentamos cada relato

Fuentes y revisión editorial

Esta ficha cuenta con referencias de contraste publicadas. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Última revisión: 19 de agosto de 2026Aportar o corregir una fuente

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