
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina
Yarokamena, el árbol y el gusano formidable
Del corazón de Kïtobeni nace un árbol; su fuerza se vuelve gusano exterminador hasta que los dos Jitoma consiguen detenerlo.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 4 min
El viejo Kïtobeo enterró lo que había podido recobrar de su hijo al pie de un totumo, abajo del bañadero del jefe Kanikone, y sembró otro totumo encima. A los ocho meses había allí un arbusto desarrollado, y ese árbol era el corazón. Adherido al tronco había un gusano enorme, de cuya jeta salía baba y cuya cola llegaba hasta la tierra: en eso se había convertido el sexo del joven despedazado. Al árbol se le dice Yarokamena, palo poderoso, y al gusano Yarokaigïro.
Por esos días las hijas de Kanikone bajaron a la quebrada con cernidores, nombrando cada bicho que apañaban, hasta llegar al pie del árbol. Vieron el gusano, lo hallaron bellísimo y quisieron desprenderlo con el cernidor. Él golpeó con la cola el pecho de la mayor, y ahí fue cuando le brotaron los senos; a la otra, que trató de pegarle, le hizo lo mismo. De regreso quisieron cercar entre las dos un pez-perro que brincaba en el agua, y el animal saltó de improviso y las desfloró. Volvieron avergonzadas, cubriéndose con el cernidor, y le avisaron al padre.
Kanikone no creyó que un simple gusano pudiera hacer tal cosa, pero repartió el ambil de invitación. Se juntaron los dueños del machete, los honderos, los garroteros, los flecheros y los lanceros, y subieron contra él. Los mazos rebotaban y golpeaban a quienes los blandían; los mandobles se devolvían y los macheteros terminaban cortándose entre ellos. Cuadrilla tras cuadrilla quedó exterminada.
Los pocos sobrevivientes gritaron pidiendo auxilio a los dos Jitoma, que escarbaban un hueco por donde habían visto meterse un sapo al que confundían con su madre. Lamieron ambil y el espíritu del tabaco les dijo que eso era Yarokaigïro y que fueran donde su tía, Dueña del sueño. La hallaron fingiendo dormir entre la hojarasca y le sacaron su poder envuelto en una hoja, pero lo destaparon antes de tiempo y cayeron dormidos; a Fïzido lo carcomieron las lombrices, y las que no alcanzó a tirar al agua le quedaron de venas. Tuvieron que volver, cazarle un pájaro y levantar un huracán sobre los cumares para que ella les devolviera el sueño y les indicara la maloca de Améore.
Durmieron al criado de Améore y a su hija, cambiaron el mazo macho por un palo de yarumo y salieron con el mazo y el espejo. Los probaron en un palo de keretena: Fïzido hizo relampaguear el espejo, Jitoma golpeó el mazo contra la tierra y el rayo deshizo el palo y también al hermano, que fue recompuesto sobre la hoja de las gentes.
Llegaron entonces al árbol. En la copa vigilaba el pájaro ardita; le mostraron el sueño desde lejos y él y el gusano quedaron dormidos. El rayo partió a Yarokaigïro por mitad y dejó el tronco en mil pedazos. Jitoma tiró el mazo al agua y quedó de temblón, tiró el espejo y quedó de raya; la cabeza cayó en la selva y fue danta, la cola cayó al agua y fue vaca marina. Fïzido había desaparecido otra vez con el golpe.
Jitoma caminó solo muchos días, hasta que en un bosquecillo de coquillos encontró un nido de picaflor con un huevecillo. Lo calentó junto al fogón y de ahí salió su hermano, que desde entonces se llamó Fïzido Jïzuma. Siguieron juntos y entraron en la maloca de Gïbokï, donde los cucarrones devoraron otra vez a Fïzido hasta dejarlo en huesos. Jitoma levantó entonces una maloca acolchada de algodón, con el piso nombrado de cera, convidó a los gïbokïaï al baile de inauguración y encargó a Ardilla alumbrar. Bastó una chispa. De los cucarrones solo se salvó uno, metido en el agujero que dejó el bastón de Chucha, y quedó condenado a comer excrementos y a vagar por la selva. Jitoma curó al Ratón, le donó la antorcha a la Ardilla de cola, y se instaló definitivamente en lo alto.

La enseñanza
“Un poder liberado para vengar un agravio deja de distinguir después entre culpables e inocentes.”
Territorio
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Amazonas
- Comunidad
- Huitoto / Murui-Muina
- Referencia
- -1.24° · -72.82°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Huitoto / Murui-Muina · Caquetá y Putumayo · Amazonas
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Las palabras del origen: breve compendio de la mitología de los uitotos
babel.banrepcultural.org
Publica dieciséis relatos con introitos, créditos de narración o traducción y notas comparativas. Es la fuente directa de Nofïdeño, Uuikï, los ciclos de Jitoma, Dïïjoma, Nofïzazima, Buinaima, Yiida Buinama, Yarokamena, Juma, Kanifaido, Kugï y Nokuerai, Guyataiba y Konago.
- Religión y mitología de los uitotos, primera parte
repositorio.unal.edu.co
Aporta contexto histórico sobre religión, fiestas, palabra, territorio y organización narrativa uitoto.
- Religión y mitología de los uitotos, segunda parte
repositorio.unal.edu.co
Ofrece textos en lengua uitoto con traducción y un repertorio léxico para comparar nombres sin tratar grafías distintas como personajes nuevos.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Muina Murui
onic.org.co
Sitúa las variedades mika, minika, búe y nipode, la dispersión causada por la Casa Arana y la recuperación territorial y cultural.
- Mito y ética: una lectura del pensamiento mítico de los Uitoto y Muinane
dialnet.unirioja.es
Explica cómo relatos amazónicos relacionan perspectiva, dueños de animales, cuidado y consecuencias sin reducirlos a moralejas universales.
- Un mito de la gente Murui: de cómo se crió Yarocamena
revistas.unal.edu.co
Publicación del mismo capítulo veinticuatro años antes que «Las palabras del origen», y más larga: además del árbol y del gusano Yarocaigüiro llega a la derrota a manos de Jitoma y al destino de sus partes —el mazo arrojado al agua se vuelve temblón, el espejo raya, la cabeza danta y la cola vaca marina—, al huevo de picaflor del que renace el hermano con el nombre Fïsido Jizuma, y a un episodio final con Guïbokï y la maloca de algodón incendiada que la ficha publicada no recoge. Trae además veintitrés notas de Urbina que clasifican el relato como ïïgaï, «historia de castigo», y explican por qué el abuelo Belisario Jichamón prohibió contarlo: por ser estímulo para la brujería amatoria.
- Historia oral de una maloca sitiada en el Amazonas: aspectos de la rebelión de Yarocamena contra la Casa Arana, en 1917
revistas.unal.edu.co
Reconstruye con fuentes mayoritariamente orales el combate de Atenas de 1917: el jefe que tomó el nombre Yarokamena, la convocatoria a otros jefes, el sitio de la maloca blindada con bultos de caucho y su incendio por tropa peruana y caucheros. Es el suceso histórico al que Urbina ata el relato del árbol y el gusano, y lo que permite a la ficha sostener, sin inventarlo, que pronunciar ese nombre equivalía a «destapar la olla» de la violencia.
- La fuerza de la manicuera. Resistencia de las mujeres uitoto en la época del caucho
mincultura.gov.co
El capítulo «La rebelión de Yarokamena» (pp. 152-156), escrito por una autora uitoto, sitúa al jefe en el clan Bofaizaɨ con maloca en la sección de Atenas, reproduce en lengua el canto que entonaban al matar a un cauchero, describe el ambil preparado para convocar a otros jefes y recoge del jefe del clan Jitomagaro que los bofaizaɨ «se valieron de la brujería para secar el río». Cierra diciendo que los abuelos siguen analizando hoy en el mambeadero por qué fracasó. Es la lectura interna de por qué esa fuerza no debía liberarse, que la ficha atribuye hoy sólo a Urbina.
- Reseña de Rojas Paredes, R. y Acuña, Á.; Chirif, A. (ed.), «La historia jamás contada sobre la época del caucho. Dos testimonios indígenas»
revistas.pucp.edu.pe
Compara el testimonio del bora Ramiro Coregoitsi sobre la rebelión de Gurai con «el conocido relato de la rebelión de Yarocamena, la historia del levantamiento de un jefe huitoto que mezcla la realidad histórica con el mito», y señala que su memoria se difundió no sólo entre los uitoto sino también entre boras y andoques. Sirve para que la ficha diga que el ciclo desbordó los límites de una comunidad.
Sigue explorando
También te puede interesar

Jirayauma y la Mujer-Jaguar
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina

El origen de las frutas
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina

Jutíñamúi modela el universo
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina

Nofïdeño, la Madre que sostiene la tierra
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina

El rafue Uuikï, corazón del Padre
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina

Jitoma y Fïboi: el Sol y la Luna
Amazonas · Huitoto / Murui-Muina
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Yarokamena, el árbol y el gusano formidable» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Yarokamena, el árbol y el gusano formidable» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Yarokamena, el árbol y el gusano formidable» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


