Toquechá y Toquilla

Andina · Muiscas

Toquechá y Toquilla

Toquechá modela dos venados de arcilla junto al lago de Tota y conoce a Toquilla; una flecha en la niebla convierte el prodigio en pérdida.

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El relato

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Toquechá soñó primero con un venado.

El animal estaba inmóvil en la orilla de Tota, con las patas hundidas en la niebla. Cuando volvió la cabeza, ya no tenía hocico sino el rostro de una joven que Toquechá nunca había visto. Despertó antes de oír su nombre.

Durante varios días trabajó en silencio. Tomó arcilla húmeda de la ribera y modeló dos venados, uno grande y otro pequeño. Les marcó los ojos con una espina, alisó los lomos con agua y los dejó frente al lago para que el viento los secara.

La luna subió.

El venado grande dobló una pata de barro. Luego la otra. El pequeño sacudió las orejas y corrió detrás de él. Al amanecer quedaban sobre la orilla cuatro huellas que ninguna mano había hecho.

Toquechá siguió a los animales por un sendero de frailejones y encontró a la joven de su sueño. Se llamaba Toquilla. No pareció sorprenderse cuando él le habló de la arcilla.

—El pequeño llegó hasta mi casa —dijo ella—. Le puse Chihica.

Chihica creció cerca de ella. Comía de su mano, dormía junto al cercado y desaparecía horas enteras para volver oliendo a monte. Toquechá y Toquilla aprendieron a quererse mientras lo buscaban entre la niebla; donde el venado se detenía, ellos también.

Una mañana Toquechá salió a cazar lejos del poblado. Vio moverse unas ramas, distinguió un lomo pardo y tensó el arco.

La flecha cruzó la bruma.

No oyó el salto de un animal sino la voz de Toquilla. Ella había seguido a Chihica para apartarlo de los cazadores. La flecha la alcanzó antes de que pudiera llamarlo.

Toquechá corrió y la sostuvo contra la tierra fría. Quiso cubrir la herida con las manos, con la manta, con todas las palabras que nunca había dicho. Nada bastó.

Chihica permaneció cerca. No huyó cuando Toquechá cargó a Toquilla hasta la orilla donde los venados habían cobrado vida. Allí abrió una sepultura en la arcilla. Mientras trabajaba, el lago recibió la tarde sin un solo reflejo.

Cuando terminó, Chihica se acercó a la tierra removida, apoyó el hocico y caminó hacia el monte. El venado grande lo esperaba entre los árboles. Ninguno volvió a dejarse alcanzar.

Desde entonces, quien encuentra un venado junto a Tota debe bajar el arco y esperar. Puede ser un animal que busca agua. Puede ser Chihica cuidando el sueño de Toquilla, mientras el lago va cubriendo de niebla las huellas que ninguna mano hizo.

Toquechá y Toquilla: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Lo que se modela con paciencia puede arrebatarse en un instante y no volver jamás.”

Territorio

Andina · Muiscas

Andina · Muiscas

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Muiscas
Referencia
5.5452° · -72.9308°

Ficha del relato

Contexto histórico

El ciclo de Toquechá y Toquilla proviene de Mitos, leyendas, tradiciones y folclor del Lago de Tota, de Lilia Montaña (1970, Ediciones La Rana y El Águila), resultado de su trabajo de campo en los pueblos de la ribera del lago. La autora presenta la región como un paisaje cargado de relatos campesinos, pero su escritura es una reelaboración literaria intensa, no una transcripción intacta de tiempos prehispánicos. La propia Villa Posse (1993) la cita como folcloróloga del área de Aquitania, Tota, Iza, Firavitoba y Sogamoso, aunque la documenta sobre todo por la fiesta de San Pascual Bailón como aculturación del culto a Nencatacoa y no transcribe el ciclo de los venados entre los mitos muiscas. Ese contraste refuerza la lectura editorial: Toquechá y Toquilla es tradición regional, no dogma de crónica.

El venado sí es relevante en el mundo muisca: aparece en prácticas de caza, restricciones, ofrendas y relatos asociados a Chaquén, el dios de los linderos y las fiestas de las sementeras. Esa relevancia vuelve verosímil la preocupación del cuento por el límite entre el animal disponible y el ser que exige respeto, aunque no prueba que cada episodio circulara antes de la versión de Montaña.

La arqueología y el paleoambiente sostienen la materialidad del escenario. El ICANH (2025) propone caracterizar el lago de Tota como paisaje lacustre arqueológico desde la bahía de Aquitania, y un estudio publicado en The Holocene (2024) documenta la larga presencia humana y la ritualización del entorno. El lago queda así dentro de la provincia de Sugamuxi, un territorio habitado y reverenciado durante siglos.

La edición retira una transformación en cóndores ajena a esta historia, conserva la arcilla, los dos venados, el sueño, Chihica y la flecha accidental, y traslada las coordenadas de un punto genérico de Boyacá a la ribera oriental del lago.

Resonancias con otros mitos

En el mismo corpus de Montaña, el ciclo del origen del lago de Tota comparte la arcilla, el agua y la ribera como escenario, pero invierte la dirección: allí la tierra se hunde y nace el lago; aquí el lago ya existe y solo recibe la consecuencia de un error humano. En el Tequendama, las aguas ceden ante un gesto divino que ordena el paisaje; en Tota, el agua no ordena nada y permanece en silencio frente a la sepultura.

En los Andes y el Cono Sur circulan relatos en que una gran crecida forma lagos o convierte en animales a quienes el agua alcanza. En la tradición mapuche, las serpientes Caicai y Trentren hacen subir el mar y transforman en peces a los que no logran refugiarse. La resonancia está en el agua como límite entre lo humano y lo otro, pero la diferencia es decisiva: allá la transformación es colectiva y cósmica, fruto de un combate de serpientes; aquí el venado ya fue modelado por manos humanas y el vínculo es privado.

En el mundo, los mitos de origen de lagos suelen explicar cómo una pérdida o un desborde dejó agua donde antes hubo tierra. El motivo del ser modelado que cobra vida aparece en varias tradiciones: Prometeo forma hombres de barro, y el escultor del relato de Ovidio da vida a su obra. La diferencia es que en esas historias el artífice celebra la vida creada, mientras Toquechá la ve destruirse por su propia mano. Más cercano es el pasaje de Cipariso en el libro X de las Metamorfosis: un cazador mata por accidente al ciervo que amaba y pide llorar para siempre convertido en ciprés. Comparten cazador, venado cercano y error irreversible, pero Cipariso obtiene una salida sobrenatural y Toquechá queda humano, obligado a convivir con lo hecho. Ninguna conexión histórica se propone: cada tradición pregunta a su modo qué queda cuando el ser querido se confunde con la presa.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. En la versión extensa de Montaña, Toquechá sueña con una mujer y con venados, modela animales de arcilla que cobran vida y vive una historia amorosa que termina en una cacería. Toquilla está ligada al cuidado de Chihica, y la muerte accidental convierte al venado en centro de una memoria dolorosa.

  2. Las adaptaciones breves suelen omitir el modelado, confundir cuál venado acompaña a Toquilla o reemplazar el desenlace por dos cóndores que vuelan sin tocarse. Esa imagen pertenece a otra tradición narrativa andina y no está justificada como cierre de este ciclo; por eso fue eliminada de esta edición.

  3. También cambia el juicio sobre la caza. Algunas versiones convierten la tragedia en una prohibición absoluta del venado; otras la explican como origen de un respeto especial hacia ciertos animales. Esta edición no inventa una ley histórica para toda la sociedad muisca: presenta una consecuencia narrativa concreta, la de un hombre que después de matar por error ya no puede relacionarse con el monte como antes.

  4. La capa folclórica de la región de Tota suele entremezclar el ciclo del origen del lago, el castigo de Chaquén y las historias de los venados; cada una conserva núcleos propios. La antigüedad de los nombres y el grado de intervención de Montaña permanecen abiertos, y no deben fusionarse en una sola cronología mítica. En todas, el lago y la niebla permanecen como testigos.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Muiscas · Andina
Referencias
11
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Mitos, leyendas y tradiciones del folclor del Lago de Tota

    flacso.edu.ec

    Conserva los ciclos narrativos del origen de Tota, Toquechá y Toquilla, y el castigo de Chaquén.

  2. Mitos y leyendas de Colombia, vol. III: región Andina

    flacso.edu.ec

    Ordena relatos muiscas, transcribe fuentes y advierte cuándo una figura o episodio no constituye propiamente un mito.

  3. Registro bibliográfico de Mitos, leyendas y tradiciones del folclor del Lago de Tota

    catalogo.jbb.gov.co

    Confirma autoría, edición universitaria y existencia material de la recopilación regional de Lilia Montaña.

Contraste y contexto · 8 referencias
  1. Propuesta metodológica para la caracterización arqueológica de entornos lacustres aplicada en la bahía de Aquitania

    icanh.gov.co

    Estudia el lago de Tota como paisaje arqueológico y propone leer conjuntamente agua, orillas y ocupaciones humanas.

  2. Humans and climate in ritualized landscapes, Lake Tota

    journals.sagepub.com

    Relaciona larga duración ambiental, presencia humana y ritualización del paisaje de Tota.

  3. Plan de vida de la comunidad indígena Muisca de Bosa

    historico.gobiernobogota.gov.co

    Expresa desde una comunidad muisca contemporánea la relación entre territorio, memoria, familia, educación y continuidad colectiva.

  4. Municipio de Tota

    situr.boyaca.gov.co

    Ubica el lago y su entorno municipal dentro de la provincia de Sugamuxi, en Boyacá.

  5. Metamorphoses, Book X

    ovid.lib.virginia.edu

    Conserva relatos de pérdida, transformación vegetal, competencia y descenso por amor en la tradición grecorromana.

  6. Trentren Vilu y Caicai Vilu

    es.wikipedia.org

    Cuenta el diluvio en que la serpiente Caicai hace subir el mar y Trentren eleva el cerro donde se refugian; los alcanzados por el agua se vuelven peces.

  7. Concepción sagrada de la naturaleza en la mítica muisca

    redalyc.org

    Documenta el carácter sagrado del venado entre los muiscas y a Tota como laguna sagrada.

  8. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales

    archive.org

    Crónica fuente de las costumbres muiscas, incluida la restricción del consumo de venado a los caciques.

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«Toquechá y Toquilla» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Toquechá y Toquilla» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Toquechá y Toquilla» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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