
Andina · Umbra
Tasime: el tigre y el incesto
Una joven marca con beé al visitante nocturno, descubre a su hermano y deja una señal que alcanza el río, la luna y la metamorfosis.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 2 min
Guakurama era un pueblo grande. Allí se trabajaba el oro y se trabajaba la sal, y las mujeres dormían aparte de los hombres, en su propio lugar de descanso. Entre ellas vivía una joven a la que todos reconocían por su belleza.
En las noches de luna soñaba que un muchacho se acercaba adonde ella dormía. La besaba, la tocaba, la acariciaba, y se iba antes de que hubiera luz. Ella no conseguía verle la cara ni reconocer la voz. Volvía cada vez que había luna, y cada vez se iba igual.
La joven se lo contó a sus amigas. Ellas le dijeron cómo saberlo: que se untara las manos de bee, la pintura negra, y que se las pusiera encima cuando volviera.
La noche siguiente el muchacho volvió. Ella no lo detuvo, no le pidió el nombre, no trató de verle el rostro. Le puso las manos teñidas en la espalda y lo dejó irse. La pintura quedó pegada donde ella la había puesto.
Al amanecer salió a buscar entre los jóvenes del pueblo. Buscaba una espalda marcada, y la encontró: era la de su propio hermano.
Entonces la joven echó a correr. Corrió hasta el río Cauca y se lanzó al agua, y allí termina lo que se sabe de ella.
El hermano se miró. Vio las franjas oscuras que le habían quedado en el lomo y se vio pintado a rayas como Tassime, un tigre. Comprendió que lo habían reconocido, y corrió detrás de su hermana.
Desde esa vez la luna apareció pintada. La misma marca que había servido para descubrir lo que se escondía quedó también arriba, donde la ve todo el mundo y nadie puede borrarla.
Y cuando la luna desapareció, el hermano se transformó en lobo.
Así que una sola pintura hizo tres cosas seguidas: señaló al que llegaba sin rostro, mostró el parentesco que no debía ser, y pasó del cuerpo al cielo. Lo que se hacía a oscuras quedó visible de noche y para siempre, y los dos que lo habían hecho dejaron de estar donde estaban: una en el agua, el otro fuera de su forma.

La enseñanza
“Una marca puesta a oscuras revela al amanecer más de lo que se quiso saber.”
Territorio
Andina · Umbra
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Umbra
- Referencia
- 5.3639° · -75.7082°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Umbra · Caldas · Andina
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Mito Umbra del tigre o del incesto
albicentenario.com
Es la fuente del relato completo. Publica el texto en lengua umbra o unga y su traducción castellana en cuatro hojas manuscritas escaneadas, de donde salen «Guakurama era un pueblo grande», el bee con que la joven le unta la espalda al visitante y la frase «se vio pintado a rayas como Tassime, un Tigre». Sus tres notas de edición fijan lo demás: la nota 3 equipara Guakurama a Guacuma, nombre que registra Juan de Castellanos en 1587 para el actual Quinchía en su relato de la expedición de Juan Vadillo de 1538; la nota 1 sitúa a los umbra como una de las cerca de veintisiete tribus de la provincia que Belalcázar llamó Anserma en 1536; la nota 2 identifica al autor como indígena del resguardo de Escopetera Pirza y hermano de Merardo Largo Trejos.
- ¿Es el umbra una lengua chocó?: un primer acercamiento desde la lingüística comparada
scielo.org.pe
Registra tassime con el valor de «tigre» en el corpus umbra publicado, que es el dato con el que esta ficha retira el nombre propio del hermano y corrige el título. Y establece que el umbra no es una lengua chocó y que los parecidos con el emberá-chamí se explican por contacto y préstamo.
- La crónica del Perú, primera parte
archive.org
Aporta el paralelo felino más antiguo del mismo territorio: en el capítulo XV escribe que los indios comarcanos a la villa de Ancerma esculpían en tablas ídolos «y figuras de gatos, en quien adoran». Y en el XVI registra que «el sitio donde está fundada la villa de Ancerma es llamado por los indios naturales Umbra», que es el nexo entre el topónimo del relato y la provincia colonial.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Comentarios al libro de Guillermo Rendón sobre el descubrimiento de indígenas Quimbaya en Riosucio (Caldas), en Ciencia Nueva 2(1), pp. 154-171
revistas.utp.edu.co
Es la pieza que obliga a leer con cautela todo el aparato lingüístico que rodea al relato: cuestiona el método de Guillermo Rendón, señala que su investigación quimbaya «careció de hablantes» y que transpone la sistematización del umbra de 2011, y al mismo tiempo reconoce el mérito del trabajo umbra de los años noventa con un hablante de la calidad de Merardo Largo Trejos.
- Lengua Umbra como lengua chocó: una clasificación en disputa
repositorio.uniandes.edu.co
Reconstruye el trayecto histórico del pueblo umbra —encomienda de 1559, traslados a Quinchía y Riosucio para las minas de Picará y Mápura, salida de 1627 al valle de los Pirzas, reaparición en 1990 en torno a Escopetera y Pirza— y explica en qué condiciones circuló y se recuperó un relato como éste.
- Mitos y huellas de la cultura Umbra
unisarc.edu.co
Documenta, con la participación de Merardo Largo, petroglifos de la región y el relato de «la pezuña del diablo»: es el paralelo vivo de una marca impresa en una superficie dura que sostiene una narración, al lado de la espalda marcada y de la luna pintada de este mito.
- El saber de la viva emoción en dos protagonistas: Anielka Gelemur-Rendón y Guillermo Rendón G.
revistaaleph.com.co
Documenta la línea de investigación que relacionó una figura de jaguar grabada en roca con mitos umbra y emberá, y que la ficha heredada usaba como origen del relato. Aquí se conserva sólo como historia de recepción.
- Umbra, la lengua que se resiste a desaparecer
elespectador.com
Sitúa a los dos hermanos Largo Trejos y el proceso de recuperación de la lengua en que se publicó esta traducción, y confirma la grafía Yoany junto a la Yoani con que está firmado el manuscrito.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Tasime: el tigre y el incesto» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Tasime: el tigre y el incesto» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Tasime: el tigre y el incesto» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








