El niño serpiente y la laguna

Andina · Misak

El niño serpiente y la laguna

Un niño oculto se convierte en serpiente y su madre, al perderlo, forma una laguna y permanece como helecho.

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El niño serpiente y la laguna: la entrada del relato

El relato

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Una madre y su hija vivían en una casa de pajiza. Cuando la hija creció, se fue al monte a cargar leña y encontró a un hombre con dientes de oro. Vivieron juntos un año y les nació un hijo. Los dos, el hombre y ella, tenían collares de oro.

Una noche la madre entró a la pieza donde dormían y alumbró. En vez del hombre vio una culebra que le quitaba el niño del seno a la madre y se chupaba la leche. No era gente. Se lo contó a su hija, pero ella no le creyó.

El niño llegó a los ocho meses, o al año. Entonces la mamá dijo que iba a traer leña del sitio donde había encontrado al hombre. Antes de salir le advirtió a su madre que si el niño lloraba no lo sacara: que apenas meciera la cuna empujándola con un palo. Si lo sacaba, vería una nube roja sobre el cerro de Tenebío y se daría cuenta. Y se fue.

El niño lloró. La abuela lo sacó y fue a sentarse cerca de las tulpas del fogón. En ese momento se escurrió al suelo una serpiente, se metió por los huecos de las tulpas y la abuela se quedó apenas con las mantas vacías.

La hija vio la nube por encima de la casa y vino corriendo. Al llegar, comenzó a llover y a caer rayos. La mamá salió de la casa y la hija se quedó llorando sobre las tulpas. El hueco por donde se metió la serpiente empezó a llenarse de agua, con la lluvia y con el llanto, y así se formó la laguna de Tenebío.

La gente quiso quitarla porque era muy brava: no dejaba arrimar a nadie, caía granizo de sangre y muchos rayos. Hicieron una chamba para atajarla y allí encontraron un árbol con una raíz de palo grande. Lo cortaron por la mitad y comenzó a salir sangre.

La laguna se secó y se acabaron las cosechas. Se fue arriba de Siberia, al sitio que llaman La Laguna. En esa laguna aparecen calabazos y animales con picos de oro: son los hijos de Sierpi, y agarran la sombra de quien los ve, que al poco tiempo se muere.

Sierpi era el tronco atravesado.

El niño serpiente y la laguna: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Una prohibición doméstica puede sostener el equilibrio entre una casa y el agua que la rodea.”

Territorio

Andina · Misak

Andina · Misak

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Misak
Referencia
2.59071° · -76.32248°

Ficha del relato

Contexto histórico

Este relato se recogió en un taller en el Núcleo Escolar de Guambía, de boca de un maestro, dentro del proyecto «Tradición oral y recuperación de la historia» que Luis Guillermo Vasco Uribe desarrolló en el resguardo acompañando al Comité de Historia. Vasco lo publicó dos veces: en 2001, en el Boletín Museo del Oro del Banco de la República, dentro de un ensayo sobre el oro entre los misak, y en 2002 en su libro Entre selva y páramo. Miguel Rocha Vivas lo llevó en 2010 a la antología del Ministerio de Cultura Antes el amanecer, donde figura como pieza misak.

Vasco lo agrupa con las historias que relacionan el rayo, el oro, el fuego de la cocina y el agua. Los tres elementos están en el texto: los dientes y los collares de oro del visitante, las tulpas del fogón por donde escapa la serpiente, y la lluvia con rayos que llena el hueco. Sierpi, el tronco atravesado que la gente parte y hace sangrar, es la madre del agua, pi usri; algunos mayores dicen que es el mismo aroiris, Kosrompoto.

Misak es el nombre con que el pueblo se nombra a sí mismo; guambiano es el exónimo administrativo, todavía vigente en títulos y archivos. La laguna aparece escrita como Tenebío y como Penebío en las mismas páginas de Vasco, y el cerro con los dos nombres.

El mismo relato circula por otra vía, muy distinta. En 1980 Fernando Solarte Lindo publicó en Bogotá, con Carlos Valencia Editores, El hombre con cola de león. Leyendas indígenas de Colombia; allí presenta seis «mitos guambianos», entre ellos El niño serpiente. La bibliografía anotada de Vasco precisa que Solarte no indicó la fuente, los reelaboró en forma de cuentos y los puso en boca de un narrador inventado, don Zabulón Banderas. Esa cadena introdujo la habitación cerrada con llaves, el amante que toma forma de gato y el helecho que sangra, que la versión misak documentada no tiene: allí lo que sangra es la raíz de un árbol.

Resonancias con otros mitos

El paralelo interno más cercano es la segunda laguna misak, la que narró el maestro Miguel Antonio Cuchillo: misma pareja de madre e hija, mismo visitante nocturno no humano, misma prohibición rota por la abuela, mismo desenlace acuático. Que dos versiones distintas de la misma comarca lleguen por caminos separados al mismo desenlace muestra que el motivo no depende del texto de Solarte.

El segundo paralelo interno es la laguna que camina. En este relato la de Tenebío se seca y se va arriba de Siberia; el mismo desplazamiento de lagunas aparece, según la anotación de Rocha Vivas, en las literaturas nasa, misak y en algunos relatos pijaos. Una laguna extinguida equivale allí a infertilidad, porque las lagunas son madres de las que viene la vida.

Fuera del Cauca, la anotación de la antología señala dos coincidencias muisca de origen colonial: Meicuchuca, cacique que tiene una amante serpiente descubierta y alejada por una de sus esposas humanas, y Hunzahua, donde una laguna aparece tras una relación indebida. Coinciden la amante serpentina, el descubrimiento y el agua que queda en el lugar.

La diferencia importa. Aquí la serpiente no es castigo ni monstruo: es el padre y es el hijo, y lo que se pierde al romper la prohibición no es la virtud de nadie sino la cosecha de todos.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. La versión del Núcleo Escolar, publicada por Vasco, es la que sostiene esta página: hombre con dientes de oro, prohibición de sacar al niño de la cuna, serpiente que huye por las tulpas, laguna nacida de la lluvia y el llanto, raíz que sangra y laguna que se muda arriba de Siberia.

  2. El maestro Miguel Antonio Cuchillo, de Bujíos, narró otra a la antropóloga Reineira Argüello, y Vasco supone que se trata de la misma laguna. Allí la hija pide una pieza para ella sola; la madre escucha ruidos, se esconde y ve a medianoche una luz en el costado izquierdo del cuerpo de su hija y algo como unas orejas de burro, con ronquidos fuertes. Nace un niño que ponen en una hamaca colgada entre dos postes. Mientras la hija trabaja en el páramo, un hombre trae comida de tierra caliente y desaparece sin hablar. Cuando la abuela alza al niño, del pañal caen cuatro lagartijas que se refugian una en cada estaca de la casa; una mancha roja que estaba en el cielo se derrama sobre la casa, la sangre crece y sepulta a los habitantes. Después se ve a la madre, al hombre y al niño sentados en una silla de oro dentro de una laguna que se traga a quien pasa; el Cabildo le abre un canal. Esa laguna es Sierpi, pi usri, la madre del agua.

  3. Las dos no se dejan fundir: en la primera la laguna nace del hueco de las tulpas y se seca; en la segunda nace de la sangre que sube y no se seca, solo se canaliza.

  4. La tercera vía es la de Solarte, de 1980, con narrador ficticio: la joven encerrada tras varias puertas, el enamorado que se vuelve gato o serpiente y el helecho que sangra. La página no la usa como relato, pero registra que de ahí vienen los detalles que circulan hoy en reproducciones escolares.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Misak · Cauca · Andina
Referencias
8
Última revisión
19 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Guambianos: una cultura de oro

    publicaciones.banrepcultural.org

    Fuente del relato. Publica «La historia de la laguna de Tenebío», tal como la dijo un maestro en un taller en el Núcleo Escolar: el hombre con dientes de oro, los collares de oro, la culebra que quita al niño del seno y se chupa la leche, la prohibición de sacarlo de la cuna y mecerla con un palo, la nube roja sobre el cerro, la serpiente que se mete por los huecos de las tulpas, la laguna nacida de la lluvia y el llanto, la raíz de árbol que sangra al partirla y los hijos de Sierpi con picos de oro. Publica además la segunda versión, la del maestro Miguel Antonio Cuchillo, de Bujíos, a la antropóloga Reineira Argüello.

  2. Entre selva y páramo. Viviendo y pensando la lucha india

    luguiva.net

    Reproduce las dos mismas versiones de la laguna y las encuadra en la serie de historias que relacionan el rayo, el oro, el fuego de la cocina y el agua. Es donde se explicita que Sierpi es pi usri, la madre del agua, y que algunos mayores dicen que es el mismo aroiris, Kosrompoto.

  3. Antes el amanecer. Antología de las literaturas indígenas de los Andes y la Sierra Nevada de Santa Marta, tomo 1

    babel.banrepcultural.org

    Fija el relato como pieza literaria misak dentro de la sección «Otras narrativas» y aporta la lectura comparativa: la laguna andante como motivo compartido con nasa y pijaos, la extinción de una laguna como sinónimo de infertilidad porque las lagunas son madres, y los paralelos coloniales muiscas de Meicuchuca, el cacique con amante serpiente, y de Hunzahua.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Guambianos: hijos del aroiris y del agua

    luguiva.net

    Da el contexto sin el cual el relato no se entiende: las tulpas y el fogón como centro de la casa, el régimen de lagunas bravas del páramo, la enfermedad que se contagia donde cae el rayo y la noción de sombra —pantsik, mosik— que explica por qué los hijos de Sierpi matan a quien los ve agarrándole la sombra.

  2. Guambianos y paeces: bibliografía anotada

    luguiva.net

    Documenta la otra cadena de transmisión, la que produjo el texto que circulaba antes: registra que Solarte Lindo presentó seis mitos guambianos, entre ellos «El niño serpiente», «sin precisar la fuente, reelaborados en forma de cuentos por el autor y puestos en boca de un narrador ficticio: don Zabulón Banderas», con editorial, ciudad, año, páginas e ISBN.

  3. Análisis sociológico de la literatura indígena Misak

    bibliotecadigital.univalle.edu.co

    Rastrea la procedencia del relato dentro de la antología del Ministerio de Cultura y lo clasifica: matrimonio sobrenatural y desgracia que sigue a la ruptura de un precepto, con la serpiente bajo la figura del hombre con dientes de oro. Confirma que la fuente es Vasco y no una recopilación escolar.

  4. Pueblo Misak

    colecciones.icanh.gov.co

    Sirve para situar la acción: nombre propio misak, lengua nam trik y el resguardo de Guambía, en Silvia, como el territorio de páramos y lagunas donde la fuente ubica el cerro de Tenebío.

  5. Shurmerai kampa nөtrө wam mera

    misak-colombia.org

    Aporta la terminología propia con que la ficha nombra el hogar y los seres: namui wam como lengua, el nakchak y el fogón como centro de la casa por donde escapa la serpiente, y la pareja pishimisak–kallim que enmarca la idea de madre del agua.

Voces de la comunidad

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¿Así te la contaron?

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«El niño serpiente y la laguna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El niño serpiente y la laguna» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El niño serpiente y la laguna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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