
Amazonas · Mixto
Nonuetoma
Nonuetoma cambia de forma para sobrevivir a las pruebas de su suegro, pero el conflicto alcanza después a su nueva familia.
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Novuiditoma era un brujo famoso y malo, que comía gente. Tenía una hija hermosa y muchos jóvenes llegaban a pedirla. Pero cuando un marido iba a hacer vida con ella, se moría, y el suegro se lo comía.
Un día llegó Nonuetoma, enamorado de la muchacha, y la pidió por esposa. También él era brujo, y un espíritu bueno le habló:
—Llévala como esposa tuya, pero no hagas vida con ella todavía. Espera un poco.
Nonuetoma obedeció, y el suegro se enfureció. Quiso matarlo. Lo invitó a pescar y, cerca del río, se transformó en tigre. Nonuetoma se volvió tigre también, rápido, y salió ileso. En esa pelea los dos se arrancaron heridas y pedazos de carne, y de esos pedazos se formaron los peces llamados picalones.
El brujo no se dio por vencido. Lo llevó al monte y le dijo:
—Suba bien arriba por esta palma.
El yerno subió, y al rato el suegro hizo soplar un viento huracanado para tumbarlo. Nonuetoma se volvió araña y bajó despacio por el tronco sin que le pasara nada.
Más enojado que nunca, el suegro lo puso junto a un árbol del que caían frutos iguales a piedras. Nonuetoma se hizo un techo alrededor para cubrirse y empezó a cortarlo, pero el árbol no caía: alguien lo sostenía. Entonces mandó un tábano a picarle la espalda al que lo sujetaba, y el árbol se vino abajo.
Después de tantos intentos, el suegro lo dejó tranquilo un rato. Nonuetoma aprovechó para curar la enfermedad de su mujer. Vivió con ella y al tiempo les nació un varoncito. Con la mujer y el niño volvió a la casa del suegro.
Al verlos, Novuiditoma se enfureció todavía más y pensó cómo acabar con el yerno para comérselo. Lo invitó a la chagra a quemar el rastrojo antes de la siembra, y en el momento justo las llamas crecieron y crecieron hasta dejarlo acorralado. Nonuetoma se volvió colibrí para escapar volando, pero no lo logró. Entonces se volvió camaleón y salió ileso.
Cansado de tanta brujería contra su vida, se alejó de la casa del suegro y dejó a su mujer. Con el tiempo consiguió otra, que le dio dos hijos. Pero el suegro averiguó dónde vivía.
El brujo compró a unos hombres de la gente de esa segunda mujer para que lo acabaran. Ellos, con engaño, invitaron a Nonuetoma a un lugar, y allí mismo lo mataron.
La viuda maldijo a su propia parentela por haber dado muerte a su marido, y veía además cómo maltrataban a sus hijos. Entonces les entregó a los muchachos las armas y los secretos de su padre. Con esa fuerza los dos se convirtieron en tigres hambrientos y exterminaron a la gente que había matado a su padre.

La enseñanza
“Sobrevivir a cada prueba no protege de la persecución de quien decidió que uno sobra.”
Territorio
Amazonas · Mixto
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Amazonas
- Comunidad
- Mixto
- Referencia
- -1.2° · -71.8°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mixto · Amazonas
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Mitología y cultura huitoto, «IV. Nonuetoma y el origen de unos animales» (pp. 221-222) y su final (pp. 203-204)
acervo.socioambiental.org
Es el texto que sigue el relato. En las pp. 221-222: Novuiditoma, brujo que come a sus yernos; Nonuetoma, también brujo, y el consejo del espíritu bueno de no hacer vida marital todavía; la pelea de ambos transformados en tigres, de cuya carne arrancada salen los picalones; la palma y el viento huracanado, que Nonuetoma vence hecho araña; el árbol de frutos de piedra, el techo y el tábano; la cura de la mujer, el hijo y el regreso. En las pp. 203-204, sin título: la quema de la chagra, el colibrí que no alcanza y el camaleón que sí, la segunda mujer y los dos hijos, el asesinato por gente comprada de la parentela de esa mujer y la venganza de los hijos hechos tigres.
- Religión y mitología de los uitotos, segunda parte, cap. 19 «Los trabajos de Nonuefeima»
repositorio.unal.edu.co
Es la versión más antigua y más larga del mismo relato, pp. 424-452. El héroe es Nonueteima, el suegro devorador Nofiniyeiki y la hija Ofaniño; el suegro lo llama Yaaneri. Trae la trampa de la puerta con avispa, el consejo de los espíritus protectores de no acostarse con la mujer, el sexo de la hija embrujado con serpientes y deshecho con barbasco, la leña hechizada, la nasa, el árbol de piedra sujeto con cuerda y el tábano que el héroe crea («Este fue el origen del tábano»), la quema en la que se vuelve colibrí y luego iguana, la palma de cananguche que crece y de la que baja hecho insecto zenarakiño, su muerte a manos de un cuñado de la Gente Enokaima bajo un almendro y la venganza de los hijos convertidos en jaguares.
- Reseña de Mitología y cultura huitoto, de Lino Tagliani
publicaciones.banrepcultural.org
Confirma la procedencia del texto: parte de los relatos del libro son de estudiantes uitotos del centro Mama-Bué en Cuemaní y parte los había publicado antes la revista Amazonía Peruana, nº 7, 1976. Critica que el corpus no corresponde a las versiones establecidas desde Preuss, lo que explica por qué este Nonuetoma es un resumen frente al Nonueteima de 1914.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Religión y mitología de los uitotos, primera parte, cap. III «Análisis de los mitos», «Los trabajos de Nonueteima (19)»
repositorio.unal.edu.co
Desde la p. 135 resume el mito 19 y lo encuadra: Nofiekajítoma, «sol de piedra», se origina en el inframundo y traslada su otro yo, Nofiniyeiki, «devorador de piedras», a la tierra, donde pone la trampa con la avispa. Da el sentido de los nombres del suegro, que en Tagliani aparece sólo como brujo malo.
- Metamorphoses, libro IX (Aqueloo y Hércules)
perseus.tufts.edu
Aqueloo cuenta cómo luchó con Hércules por Deyanira cambiando de cuerpo, de serpiente a toro. Es el paralelo de la pelea por una esposa en que los rivales se transforman, como el suegro y el yerno hechos tigres a la orilla del río.
- The Argonautica (libro III)
gutenberg.org
Eetes, padre de Medea, impone a Jasón pruebas pensadas para matarlo, los toros de aliento de fuego y los guerreros nacidos de dientes sembrados; Jasón sobrevive con los remedios de la hija. Es el paralelo del suegro que pone trabajos mortales al pretendiente, citado en similitudes.
- Pueblo Murui
colecciones.icanh.gov.co
Sitúa al pueblo del relato: murui y muinane, llamados uitotos, gente del tabaco, la coca y la yuca dulce, con territorio en el Caquetá, el Putumayo, el Igaraparaná y el Caraparaná. Nombra al numáiraima, el chamán que cura con consejo, cantos y danzas: la figura del brujo que en este relato se enfrenta con otro brujo.
- Las palabras del origen: breve compendio de la mitología de los uitotos
babel.banrepcultural.org
No trae a Nonuetoma, pero explica la costumbre que está debajo de sus pruebas: al presentar el relato de Juvenal Flaviano Castilla, Urbina anota que quien forma hogar debe «contribuir con trabajo tumbando una parcela de selva para que los suegros puedan hacer una chagra nueva», como retribución por llevarse la fuerza de una mujer de la maloca. Es el servicio al suegro que en la versión de 1914 se vuelve tumbar, rozar y quemar la chagra de Nofiniyeiki, y en Tagliani la quema en que el yerno queda acorralado.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Nonuetoma» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Nonuetoma» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Nonuetoma» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








