
Orinoquía · Mestizo
Las chanzas de don Felipe
Las supuestas bromas de don Felipe revelan amenazas y desigualdad, más que una picardía inofensiva.
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En un municipio de Casanare que linda con Arauca vivía Felipe, al que apodaban el loco. Venía de familia rica y respetada, le sobraban reses y caballos, era generoso como ninguno y amigo del aguardiente. En su hato, el Recuerdo, se plantaba junto al tranquero a ver quién asomaba por la sabana.
—Aaallá viene fulano, y seguro viiiene muerto de hambre —le decía a un mensual—. Vaya y que alisten unos pocillos de café.
Al visitante le daba cuanto pidiera y en el almuerzo lo obligaba a comer de más. Apenas se iba, se quejaba con los muchachos:
—Huyuyuiii, ¿se fijaron cómo tragó? Ojalá nooo vuelva, porque me va a arruinar.
Una tarde, mientras el ganado llegaba a comer sal, vio venir a pie unos guates de tierra fría arreando bestias cargadas. Le ofrecieron lo que traían y le pidieron posada. Don Felipe ya tenía pensada una de las suyas.
—Ustedes nooo saben quién soy yo. Soy teniente de la chusma, cuido estas tierras de la gente mala, y me parece que ustedes lo son.
Mandó amarrarlos a un palo de mango, y los muchachos, que le conocían las chanzas, obedecieron en el acto. Al ver las mataduras en el lomo de las mulas, sacó el revólver y las mató a tiros por maltratadas.
—Dentro de un rato les toca a ustedes. Yo no perdono a la gente mala, y ustedes vienen de espías.
Los paisanos lloraban y juraban por Dios que eran pobres, que sólo traían mercado y una carga de cerveza para ganarse unos pesos. Él pidió la cerveza, por si traía veneno.
—Si me duele el estómago, los echo al río pa que se los coman los caribes.
Se la bebió entera con los muchachos, se emborrachó y se fue a dormir. Los guates pasaron la noche amarrados, comidos de zancudo, esperando la muerte. Al amanecer don Felipe hizo ensillar sus tres mejores mulas, los mandó soltar y les preguntó cuánto pedían por todo. Tres mil pesos, dijeron.
—Son unos ladrones, eso es muy caro.
Les dio cinco mil y la papeleta de las tres mulas.
—Lárguense. Si vuelven, que la cervecita sea muuuy buena, y la papita y la cebolla también.
Creyeron que habían resucitado, y juraron no volver al Llano aunque se hicieran ricos en un solo viaje.
A mí me llegó el turno años después. Revisaba con un hijo de don Felipe, amigo mío, una pistola calibre 25 que él quería regalarle a su señora. Le saqué el proveedor para enseñarle y disparé: había un cartucho en la recámara. Mi amigo se vio sangre junto a la ingle y cayó desmayado, y las señoras de la casa me gritaron que lo había matado. Salí a galope hacia San Luis de Palenque con un macho castaño de cabestro. El médico no quería viajar de noche, y lo convencí revólver en mano. De vuelta me tocó el macho, que corcoveaba y se tiraba de lomo. En La Bendición nos abrió el tranquero el herido: tenía un rasguño.
Pasaron años. En una pelea de gallos entre Paz de Ariporo y Hato Corozal me vio don Felipe.
—Huyuyuiii, aquí está el que me quería matar a mi muchacho.
Se llevaba la mano a la faja del revólver y me hacía correr, una vez y otra. Al día siguiente, mientras peleaba mi gallo, el Careador, volvió a encararme. Salté a la gallera, saqué el revólver, le dije que yo no había tenido la culpa pero que a él sí lo iba a mandar al diablo, y me le fui encima con el arma montada.
—Huuuyuuyuiii —gritó don Felipe—, ¡cómo se ve que este muchacho nooo sabe nada de chanzas!

La enseñanza
“Quien vive de asustar a los demás no sabe qué hacer cuando alguien le responde en serio.”
Territorio
Orinoquía · Mestizo
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Orinoquía
- Comunidad
- Mestizo
- Referencia
- 5.54012° · -71.50652°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mestizo · Orinoquía
- Referencias
- 11
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Cuentos, mitos y leyendas del llano (edición digital paginada, 130 pp.)
babel.banrepcultural.org
Trae «Las chanzas de don felipe» completo en pp. 101-104: la hospitalidad de don Felipe en el hato el Recuerdo, la broma de los guates amarrados al palo de mango, el disparo accidental del autor contra el hijo de don Felipe y el remate en la gallera («este muchacho no sabe nada de chanzas»). El Glosario define «guate» como persona de tierra fría, ajena al llano.
- Cuentos, mitos y leyendas del llano: ficha de la Biblioteca Virtual
babel.banrepcultural.org
Ficha del ejemplar (Vargas Barón, Getulio, 1933-2000; colección Obras generales) desde la que se descarga la edición paginada que contiene el final del relato.
- Cuentos, mitos y leyendas del llano (espejo en el repositorio de la Universidad Nacional, 49 pp.)
bffrepositorio.unal.edu.co
Otra copia digital del libro. Corta este relato a media frase en la acusación de don Felipe en la gallera («me quería matar a mi») y pasa a «El brujo de la Costa del Pauto»: sin la página 104 se pierde el remate del cuento.
Contraste y contexto · 8 referencias
- Cuentos y mitos
eltiempo.com
Anuncia el libro en 1996: el autor, oriundo de Támara (Casanare), político y presidente de la Academia de Historia de Casanare, se dedica a «rescatar las tradiciones populares»; es el hombre que se retrata a sí mismo en la segunda mitad de este relato, con finca, gallo de pelea y revólver.
- Los mitos del Llano
eltiempo.com
Reseña de 1997 de un amigo casanareño del autor, que resalta su conocimiento del Llano y lo presenta como líder cívico; ayuda a situar al narrador-protagonista de la escena de la gallera en el Casanare de la segunda mitad del siglo XX.
- Cuentos, mitos y leyendas del llano: detalle de contenido
bibliotecadigitaldebogota.gov.co
Describe la obra como doce relatos y un glosario que imitan la forma oral y reproducen el tono y el léxico llaneros, rasgo que en este relato llega a la transcripción fonética del habla de don Felipe («huyuyuii», vocales estiradas).
- Ganaderos, domadores, copleros y conuqueros: la frontera llanera en La vorágine de José Eustasio Rivera
redalyc.org
Describe el mundo social del hato casanareño —dueños de hatos y fundaciones, peones, doma, faenas— y recuerda la participación de los llaneros de Casanare en la campaña del Pantano de Vargas, la misma que el relato invoca para la genealogía de don Felipe.
- Vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades
gutenberg.org
En el primer tratado el ciego burla a Lázaro contra el toro de piedra y Lázaro le devuelve la burla haciéndolo saltar contra un poste («¿Cómo, y olistes la longaniza y no el poste?»): es el modelo hispánico del burlador burlado que remata este relato.
- Pedro de Urdemalas, en Novelas y teatro
gutenberg.org
La comedia de Cervantes sobre Pedro de Urdemalas, el pícaro burlador del folclor hispánico. Sirve para contrastar: Pedro es pobre y engaña a los poderosos, don Felipe es hacendado y sus burlas caen sobre forasteros más débiles.
- Motif-index of folk-literature, capítulo K (Deceptions), K1600-K1699 «Deceiver falls into own trap»
ruthenia.ru
Cataloga como K1600 el motivo del engañador que cae en su propia trampa, el esquema del remate en que don Felipe, burlado a su vez por el revólver del narrador, declara que todo era chanza.
- Cosiaca y Pedro Rimales
eldiario.com.co
El historiador de la Universidad de Caldas explica que Pedro Rimales viene del Pedro de Urdemalas del folclor español del Siglo de Oro y que en Colombia se hizo pícaro de los cuenteros, sobre todo en Antioquia, recogido por Agustín Jaramillo Londoño en «Testamento del paisa».
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Las chanzas de don Felipe» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Las chanzas de don Felipe» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Las chanzas de don Felipe» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








