
Andina · Mestizo
La puerta del perdón
Una puerta lateral de la parroquia San Francisco Javier reúne memorias de respeto, coerción, curaciones y milagros atribuidos.
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Tenía un arco de piedra labrada y un portón de madera pintado de azul, y la llamaban la Puerta del Perdón. El camino que iba hacia la cabecera del llano pasaba por debajo de ella. Al amanecer, con el canto de los pájaros, llegaban los que buscaban consuelo, y las bisagras crujían con el paso de cada uno. Se decía que el alma atormentada que la cruzaba encontraba paz, siempre que su oración fuera sincera.
Los piedecuestanos la respetaban desde niños. Ningún muchacho pasaba frente a ella sin descubrirse la cabeza. Los mayores iban a buscarle alivio a los males del cuerpo y a los del alma, y cada quien tenía su caso.
Don Vicente, un viejo de cara arrugada, juraba que se le había quitado el dolor de muelas frotándose las mejillas contra las piedras lisas del arco. Efraín Gutiérrez, que sufría de unos mezquinos que no se le iban con nada, se curó metiendo los dedos en la cerradura. Una mujer de Tona, que cargaba con dolencias hondas y oscuras, recogió un día una astilla del quicio de la puerta, se la echó a la boca y la masticó. Quedó sana.
La puerta también cambiaba a la gente. El Chato Pascasio, que se había pasado la vida en parrandas, dejó de volver borracho a la casa y se volvió manso como un cordero. Se contaba además que a los que tenían las piernas tiesas por sus pecados les volvía el movimiento, pero sólo cuando el arrepentimiento era verdadero.
No todos creían. Para algunos, aquello no era más que madera y piedra, incapaz de cambiar a nadie. Pero con los años la puerta se volvió casi una persona del pueblo, una más en las historias de todos los días. El que pasaba bajo el arco dejaba ahí algo de lo que quería y algo de lo que le dolía, y la puerta seguía abierta, esperando al siguiente.

La enseñanza
“Un lugar se vuelve sagrado cuando la gente le confía sus dolores y vuelve a él con fe.”
Territorio
Andina · Mestizo
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Mestizo
- Referencia
- 7° · -73°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mestizo · Santander · Andina
- Referencias
- 6
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Puerta del Perdón
es.wikipedia.org
Define el nombre que lleva la puerta piedecuestana: en España es uno de los accesos de catedrales e iglesias ligado a devociones que conceden indulgencias en peregrinaciones y romerías. Enumera ejemplos (Santiago de Compostela, que sólo se abre en año jacobeo; Santo Toribio de Liébana; Burgos, Sevilla, Córdoba, León) y uno americano, la catedral de Puebla.
- The Door of Forgiveness (Puerta del Perdón), Mosque-Cathedral of Córdoba
artencordoba.com
Da el ejemplo fechado del paralelo: la Puerta del Perdón de Córdoba se construyó en marzo de 1377 por orden de Enrique II de Castilla, según la inscripción del arco, con dos arcos de herradura y hojas de casi diez metros; se reformó en el siglo XVII. Sirve para contrastar la puerta monumental con el portón de madera azul del relato.
- ¿Cómo obtener el perdón de los pecados en el Jubileo? Conozca las condiciones de la Iglesia
eltiempo.com
Muestra que el perdón ligado a una puerta sigue vigente en Colombia: en el Jubileo de 2025 se abrieron puertas santas en templos del mundo, entre ellos la Catedral Primada de Bogotá. Enumera las condiciones de la indulgencia (arrepentimiento verdadero, confesión, comunión, oración por el papa), que permiten comparar con el perdón que la puerta de Piedecuesta da a la oración sincera.
Contraste y contexto · 3 referencias
- Lo que debe saber sobre la Capilla de la Porciúncula, lugar donde se encuentra ‘la puerta de la vida eterna’
eltiempo.com
Explica el Perdón de Asís, que los franciscanos de Colombia celebran cada 2 de agosto: la indulgencia que Honorio III concedió en 1216 a quien visitara la Porciúncula, en cuya puerta se lee «Haec est porta vitae aeternae». Es el tercer paralelo de un perdón atado a un umbral concreto.
- El pueblo boyacense y su folclor, cap. 8 «Mitos, leyendas y creencias populares en Boyacá», p. 126
babel.banrepcultural.org
Documenta la curación por contacto con un objeto venerado en la región vecina: en Onzaga, según contaban los españoles, los campesinos adoraban un hueso de mohán colocado bajo un santo crucifijo y creían que así tendrían salud y buena cosecha. Es el paralelo más cercano a la astilla, la piedra y la cerradura que curan en Piedecuesta.
- Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano
archive.org
Se revisó porque otras fichas del ciclo resultaron ser láminas de este libro. Su índice de cincuenta entradas no incluye ninguna puerta, y el texto completo no nombra a don Vicente, a Efraín Gutiérrez, al Chato Pascasio ni a la mujer de Tona: queda descartado como origen del relato.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La puerta del perdón» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La puerta del perdón» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La puerta del perdón» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








