La llorona

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La llorona

Una mujer llama a sus hijos junto al agua, pero las versiones colombianas discrepan sobre la pérdida, la culpa y el destino de la familia.

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El relato

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Cuentan en las tierras calientes del alto Magdalena que hubo una mujer cuyo marido se fue a la guerra. El marido no volvía, y ella se cansó de esperarlo. Sin noticias, resolvió darlo por muerto y rehacer su vida, y tuvo un hijo.

Pero un día el marido volvió de la guerra.

La mujer enloqueció. En su locura perdió al niño, el hijo de su impaciencia, y con esa pérdida el delirio se le hizo más grande. Desde entonces anda por las orillas. Con dolor llora y llora, buscando río arriba y río abajo al hijo que se le perdió por un descuido suyo. Los que la oyen de noche dicen que va repitiendo: «Por aquí, por aquí lo dejé; por aquí, por aquí lo encontraré».

Es la Llorona, y está a lo largo de todo el río Magdalena. Río abajo, en una calle de Tamalameque, dicen que sale una Llorona loca con un tabaco prendido en la boca.

No en todas partes se le ve la misma cara. Hay campesinos que la han visto con largas vestiduras y rostro de calavera, cargando en los brazos a un niño muerto. En otras comarcas es una mujer salvaje que recorre de noche las quebradas y los riachuelos buscando al hijo que ella misma ahogó, y el grito del mochuelo en lo oscuro se toma por el suyo. Y hay quienes le oyen una sola pregunta, repetida entre el llanto: «¿Dónde están mis hijos? ¿Dónde están mis hijos?».

La llorona: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Una pérdida que no se llora a tiempo puede convertirse en una búsqueda que nunca termina.”

Territorio

Varios · Mixto

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Varios
Comunidad
Mixto
Referencia
6.5° · -75.5°

Ficha del relato

Contexto histórico

La Llorona es de todas partes, y por eso no tiene una sola procedencia. La versión que cuenta esta ficha es la del Tolima Grande y el alto Magdalena, tal como la resume Colombia país de regiones, la obra de síntesis regional del CINEP y Colciencias (1998), en el tomo dedicado a la región del Alto Magdalena. Allí aparece entre las figuras femeninas que, según los autores, fijan en los niños un ideal de mujer por contraste: la esposa impaciente que da por muerto al marido que se fue a la guerra, enloquece cuando él vuelve y pierde al hijo. El texto la llama, con ironía, una «mala Penélope», y cita una copla sobre la Llorona loca de Tamalameque que fuma tabaco.

Los demás registros abiertos son breves y distintos entre sí. Esmeralda Van Vliet la incluyó en «Niños de las regiones de Colombia», páginas web del Instituto Colombiano de Antropología impresas en 1997 y conservadas en la base ERIC, en boca de Mauricio, un niño de la región cafetera, que dice haber oído esas historias de las chapoleras y los peones. Javier Ocampo López, en El pueblo boyacense y su folclor (1977), la describe en Boyacá con rostro de calavera y un niño muerto en brazos. Una nota de la antología de Eugenia Villa Posse (1993), en la sección de Santander, dice que en algunas comarcas santandereanas se le atribuye el grito del mochuelo. La Alcaldía de San Martín, en el Meta, publica la versión de la madre que ahogó a su recién nacido.

El nombre del catálogo coincide con el índice de Cuentos de espantos (El Tiempo, 2004), libro de ficción declarada.

Resonancias con otros mitos

La Llorona es el personaje más repetido de la tradición oral latinoamericana, de México a Argentina. Una guía escolar del Ministerio de Educación recuerda que una de sus versiones mexicanas la hace venir de Cihuacóatl, la diosa mexica que recogía las almas y protegía a las mujeres muertas en el parto. La Llorona colombiana no conserva nada de ese fondo indígena: es una madre campesina y católica.

Más cerca, en los llanos venezolanos, la Sayona es su vecina: una mujer condenada a vagar por un crimen de celos, que se deja seguir por los hombres infieles y los castiga. La Llorona del Meta, que persigue a los hombres que abandonan a las embarazadas, se le parece en la función.

El canto la volvió además personaje de la música de la costa. «La llorona loca», de José Barros, lleva a la canción la figura de la Llorona del río, y la copla de Tamalameque que cita el CINEP pertenece a esa misma tradición ribereña del Magdalena, donde la mujer que llora a su hijo es también una loca que fuma tabaco en una calle del pueblo.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Las versiones colombianas se separan en una pregunta: qué le pasó al hijo.

  2. En la del alto Magdalena que resume el CINEP, la mujer no mata a nadie a propósito. Da por muerto al marido, rehace su vida y, cuando él regresa, enloquece y pierde al niño. En la región cafetera de Van Vliet tampoco hay crimen: el hijo se le perdió «por un descuido de ella», y ella lo busca río arriba y río abajo diciendo que por ahí lo dejó y por ahí lo va a encontrar.

  3. En otras la culpa es entera. La nota santandereana de Villa Posse la llama mujer salvaje que busca al hijo que ella misma ahogó. En San Martín (Meta) la Alcaldía cuenta que era una mujer bellísima que, por celos y por un amor no correspondido, ahogó a su recién nacido en un riachuelo, y que en castigo vaga por pueblos y veredas con el niño muerto sobre el pecho, los ojos rojos y lágrimas de sangre. Esa Llorona llanera persigue a quienes ayudan a interrumpir un embarazo, a los hombres que abandonan a la mujer embarazada y a las madres que dejan solos a sus hijos.

  4. En Boyacá, según Ocampo López, lleva largas vestiduras, tiene rostro de calavera y carga a un niño muerto, sin que el texto diga cómo murió. La de Tamalameque, en la copla, es sólo una loca que fuma tabaco. En el cañón del Chicamocha, un inventario de la Universidad Industrial de Santander la describe de pelo largo y vestido blanco, llamando a sus hijos junto a los ríos.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mixto
Referencias
10
Última revisión
22 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Colombia país de regiones, tomo 3: Región del Alto Magdalena

    babel.banrepcultural.org

    La Llorona del Tolima Grande (p. 98): la mujer que da por muerto al marido que fue a la guerra, enloquece a su regreso y pierde al hijo; la copla de la Llorona loca de Tamalameque.

  2. Colombia, Many Countries in One (Fulbright-Hays 1997), con las páginas «Niños de las regiones de Colombia» de Esmeralda Van Vliet (ICAN)

    files.eric.ed.gov

    La Llorona de la región cafetera, contada por Mauricio: busca río arriba y río abajo al hijo que perdió por descuido, «por aquí lo dejé».

  3. El pueblo boyacense y su folclor

    babel.banrepcultural.org

    La Llorona de Boyacá (p. 121): largas vestiduras, rostro de calavera y un niño muerto en brazos.

Contraste y contexto · 7 referencias
  1. Mitos y leyendas de Colombia, tomo II

    flacso.edu.ec

    Sección 19 (Santander), nota 5: la Llorona, mujer salvaje que busca de noche en las quebradas al hijo que ella misma ahogó; se le atribuye el grito del mochuelo.

  2. Mito o leyenda: La Llorona

    sanmartin-meta.gov.co

    Versión llanera: la mujer bella que ahogó a su recién nacido por un amor no correspondido y atormenta a los hombres que abandonan a las embarazadas.

  3. Saberes del Cañón del Chicamocha

    proyectos.uis.edu.co

    La Llorona entre los relatos más citados por los habitantes del cañón: mujer de pelo largo y vestido blanco que llama a sus hijos junto a los ríos.

  4. Susurros: La Llorona, de la leyenda oral a la imagen

    sired.udenar.edu.co

    Trabajo sobre la Llorona en la tradición oral nariñense y su paso a la imagen.

  5. Guía pedagógica 22: Historias ancestrales de Colombia y el mundo

    colombiaaprende.edu.co

    Nota «¿Sabías que…?»: la Llorona en toda América Latina y su lectura como Cihuacóatl; menciona «La llorona loca» de José Barros. Sostiene los paralelos de Similitudes.

  6. Mitos y leyendas del estado Portuguesa, cap. 28: La Sayona

    bibliofep.fundacionempresaspolar.org

    La Sayona de los llanos venezolanos, mujer condenada por un crimen de celos que persigue a los infieles: paralelo de Similitudes.

  7. Oralitura y tradición oral colombianas: revisión de materiales sonoros

    revistas.udea.edu.co

    Registra la pista «La llorona» del CD Mitos del Huila (2003).

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¿Así te la contaron?

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«La llorona» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La llorona» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La llorona» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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