
Varios · Mixto
El mohán
El Mohán habita pozos y orillas del Magdalena y el Saldaña; fuma, toca música, altera la pesca y cambia de aspecto según el lugar.
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El relato
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En el Tolima no hay personaje del agua más conocido ni más respetado que el Mohán. Los pescadores le dicen el Mechudo, con confianza, pero ninguno lo toma a la ligera.
Cada orilla lo pinta a su manera. En Ambalema es un hombre pequeño y musculoso, de pelo y barba rojos, ágil y vivaracho, tan sociable que sale a mercar con los demás para enterarse de todo. Lo delata un detalle: en sus compras nunca lleva sal. Dicen que vive en la moya honda y peligrosa de Boluga, donde se han perdido muchos bogas y pescadores. En la Vega de los Padres, en cambio, nadie lo ha visto: es un espíritu sin forma, del que sólo se oyen las risas, los cantos y el ruido de sus pesquerías. Otros aseguran que toma la figura de cualquier pescador conocido y se mete en las faenas sin que nadie lo note. Por eso a veces un hombre resulta haber estado en dos partes a la vez, y los compañeros concluyen: «El Mechudo estuvo con nosotros anoche, compadre». En Coyaima es negro de piel y de pelambre, huraño y desconfiado, poco mujeriego pero más feroz, y cuida guacas y tesoros alrededor de sus charcos.
De noche sale de su casa a hacer de las suyas. Se le oye pescar río arriba cuando amenaza lluvia, con el chapoteo de la atarraya a intervalos parejos. Lo han visto bajar en las crecientes fumando tabaco, tocando tiple o remando tranquilo, o sentado en una roca peinándose el pelo largo.
No quiere a los que pescan en Jueves Santo, a los que echan más lances de los debidos ni a los que reniegan de la pesca. A ésos les enreda las redes, les roba los anzuelos y la carnada, los desorienta en el río, y cuando está muy bravo los ahoga.
Un pescador solitario espera en cuclillas, tarde en la noche, la hora del lance. De pronto oye a un lado un silbido de aviso, y luego el chapoteo de otra atarraya y el aleteo de los bocachicos que alguien saca a la playa. No lanza su red: huye rezando el Credo. Otros, a la luz de las estrellas, ven llegar a un pescador fornido que saca la red llena hasta el copo y se va tan callado como vino. Corren a echar sus redes en el mismo sitio, y al jalar la cabuya la sienten enredada en una palizada.
Por eso el buen pescador bautiza su atarraya, soltando el primer pez que coge; no pesca en días santos, no reniega, reparte pescado entre los vecinos, fuma mientras pesca y, de cuando en cuando, le deja al Mohán un atadito de tabacos y una botellita de trago donde pueda encontrarlos.

La enseñanza
“Quien vive del río tiene que compartir la pesca y respetar los días, porque el agua tiene dueño.”
Territorio
Varios · Mixto
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Varios
- Comunidad
- Mixto
- Referencia
- 4.570868° · -74.297333°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mixto
- Referencias
- 7
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Folclor tolimense
repositorio.unibague.edu.co
Capítulo «El Mohán» (pp. 58-62): el Mohán de Ambalema, de la Vega de los Padres, de Coyaima y de Chenche; los pescadores, el Jueves Santo, la atarraya bautizada, el tabaco y el trago.
- Mitos y leyendas de Colombia, tomo II
flacso.edu.ec
Sección 20 (Devia 1962, p. 145) y sección 21: Rocha Castilla lo llama «curandero, sacerdote, brujo y oráculo de los Pijaos» (p. 181) y reproduce dos capítulos de Río y Pampa de Velásquez Ortiz con la muerte de Ricardo (pp. 169-174).
- Leyenda de El Mohán
culturarecreacionydeporte.gov.co
Resume el Mohán tolimense con frases tomadas de Devia: el más legendario del Tolima, el Poira, las cuevas en los charcos hondos.
Contraste y contexto · 4 referencias
- Tolima: sabores, saberes y relatos de la cocina tradicional
patrimonio.mincultura.gov.co
Cuenta en viñetas que el Mohán cuidaba el río y los peces y castigaba a quien abusaba de la pesca, y que con los años se ha cansado de la ingratitud.
- Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano
archive.org
Ficha del Mohán (pp. 5-6): ubicado «a lo largo y ancho del río Magdalena», hábitat en los playones del valle del Magdalena; es la fuente del título del catálogo.
- Oralitura y tradición oral colombianas: revisión de materiales sonoros
revistas.udea.edu.co
Registra la pista «El mohán» del CD Mitos del Huila (González Otálora, 2003), con narradores huilenses nombrados.
- Dance of the Dolphin: Transformation and Disenchantment in the Amazonian Imagination
press.uchicago.edu
Estudia los relatos amazónicos del boto, el delfín encantado que toma forma humana, seduce y lleva a la gente bajo el río: el paralelo que nombra Similitudes.
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¿Así te la contaron?
«El mohán» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El mohán» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El mohán» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








