
Pacífico · Panán
La Lechuza y el Cuichi de Cuchicuelan
Cuchicuelan reúne lechuzas, agua profunda, memoria de peones y el Cuichi que las mujeres apartan con una cruz.
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Cuchicuelan es un rincón húmedo del territorio de Panán, misterioso y de mucha energía, donde las lechuzas anidan y descansan sazonadamente. Es lugar de culebras, nacedero de aguas profundas, rinconcito de sapos, ranas, lagartijas y mariposas. La lechuza que cruza el aire y se posa en los pastizales apartados le avisa al leñador cuando vienen animales peligrosos o gente desconocida.
La Lechuza es también el nombre de una hacienda. Fue de los terratenientes que explotaban a los comuneros de la vereda Puscuelán y del resto de Panán, y los vecinos de la finca sirvieron allí de peones. El nombre del sitio guarda las dos cosas: el ave y el trabajo ajeno.
En ese mismo rincón se asienta el cueche, que en Panán se escribe también cuichi. Se le ve como un arco perfecto, lleno de colores, que nace y termina en sitios húmedos y sale cuando llueve y hace sol al mismo tiempo. Acompaña a las personas en sus recorridos y se va posando de quebrada en quebrada. Los mayores lo cuentan también de otra manera: un espíritu de las montañas con cabeza de buey y el pelo como una cascada, que nace de un hoyo subterráneo y se pierde entre las plantas; donde se lo ve, aconsejan no tomar agua.
El cueche mea. Las mujeres se cubren la cabeza para que no las alcance su llovizna, porque el meado del cueche blanquea el cabello, saca granos en el cuerpo y deja fiebre y malestar. El ojeado cae sobre todo en las mujeres: se les inflama el estómago y parece un embarazo, y sólo los yerbateros y las parteras pueden curarlo.
Contra el arco hay un gesto que se hace rápido. La mujer saca el machete y corta el cueche en cruz, trazando la cruz en la tierra, y dice tres veces: «Santo Dios, santo fuerte, santo inmortal, quítate de mi vista y desaparécete de aquí». También se hace con la peinilla, frente a la casa, apenas el arco aparece. Y como por arte de magia el cueche se desaparece.
Del lado de la lechuza queda el silencio y el aviso; del lado del arco, el color y el daño. Los dos ocupan el mismo nacedero de Cuchicuelan, y ninguno se convierte en el otro.

La enseñanza
“Un arco de colores puede ser al mismo tiempo adorno del cielo y enfermedad del cuerpo.”
Territorio
Pacífico · Panán
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Pacífico
- Comunidad
- Panán
- Referencia
- 0.85917° · -77.82165°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Panán · Nariño · Pacífico
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
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Base documental · 3 referencias
- La memoria territorial y el encanto de la palabra de los indígenas de Panán
sired.udenar.edu.co
Corpus principal construido con testimonios de comuneros. Dedica apartados propios a los dieciséis lugares, seres y experiencias que forman esta colección.
- Nostalgia de chutún. Heterogeneidad y filosofía desde los montes de María Panana
sired.udenar.edu.co
Trabajo de campo en Panán con narraciones de Herminia Malte y de Carlos y José Chalparizán, y un glosario de términos locales: Cuaichala «monte oscuro», enguacarse, entundarse, el cueche con cabeza de buey. Trae la Moledora de Panán y el relato del leñador y el árbol que sangra.
- Sistema médico tradicional-ancestral en el territorio de los Pastos, Resguardo Indígena de Túquerres
camjol.info
Con diecinueve médicos tradicionales de Túquerres. Describe el «miado del cueche» y distingue el negro, que se pega en quebradas, del blanco de los ríos pequeños, que tiene por el más peligroso. Es otro resguardo pasto, no Panán.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Los Pastos
babel.banrepcultural.org
La monografía de referencia sobre los Pastos. Registra los tres caciques de Panán —Nasate, Juaspuezán y Puenayán— bajo la figura de tres dragones que viven en la Tuta, los linajes del resguardo, el chutún como dueño del barbecho y el lugar de María Panana entre los fundadores.
- Historia del Resguardo Indígena de Panán
historiaresguardoindigenapanan.blogspot.com
Archivo local sobre veredas, hidrografía y lugares del resguardo. Nombra Chuchún, Guamorran, Cualchio y otros cursos que organizan la memoria del territorio.
- La visión económica del Plan de Vida del Resguardo de Panán, municipio de Cumbal
sired.udenar.edu.co
Investigación concertada con la comunidad que documenta La Tuta, los tres caciques, la unión de agua y tierra, los lugares sagrados y la memoria territorial.
- Perspectivas culturales del clima
repositorio.unal.edu.co
Volumen con dos capítulos sobre los Pastos. El de Zonia Patricia Puenayán Irua, comunera de Panán, tiene una sección titulada «Leyenda de la cueva de La Tuta», con los minacuros en procesión y el testimonio de Gilberto Puenayán Cuaical, exgobernador, de julio de 2009. El de Diego Fernando Tupaz Pastás y Niven Yobany Guzmán distingue las tres clases de cueche —blanco, negro y colorado— y trae una versión narrada por Manuel Tepud Usamá, de la vereda Guacuan.
- Medicina tradicional en el Resguardo Indígena de Panán, municipio de Cumbal
sired.udenar.edu.co
Investigación de campo aprobada por autoridades del resguardo. Sitúa a Panán dentro del pueblo Pastos y documenta medicina propia, plantas y categorías comunitarias de enfermedad.
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Voces de la comunidad
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¿Así te la contaron?
«La Lechuza y el Cuichi de Cuchicuelan» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
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No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La Lechuza y el Cuichi de Cuchicuelan» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La Lechuza y el Cuichi de Cuchicuelan» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








