
Pacífico · Panán
Laguna de María Panana
Laguna fría de páramo donde se palabrea, se armonizan bastones y se entra con respeto para no quedar o espantarse.
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A tres horas de camino, en la parte más alta del páramo de Panán, el suelo se abre en una laguna verde a casi cuatro mil metros. El agua es cristalina y fría, y está quieta de un modo que obliga a bajar la voz. Quien llega le pone nombres: sitio de encantos, laguna de neblinas, nido de cóndores de páramo, jardín botánico, aguas encantadas, aguas de páramo, lugar de purificación de bastones de mando.
Antes de la laguna hubo otra. Cuentan las abuelas que en el resguardo había una gran laguna donde la gente iba a coger agua, y que un día el agua se volvió de una sola tonalidad. Entre los desplazamientos de la tierra, entre los temblores, el agua subió un poco y de ella emergió una matriz que iba creciendo como un vientre, cubierta por una capa transparente, en medio de un remolino de piedras hermosas. Después el agua de la laguna se fue, desapareció, y ahí sólo quedó la matriz. De ella salieron dos espíritus, que se hicieron macho y hembra, y de esos dos nació María Panana. Desde entonces vienen los pananes.
A la laguna se sube cada año. En enero el cabildo sale temprano, con el avío y con ropa de abrigo, porque el camino es largo a pie y hay muchas quebradas que cruzar. Antes de entrar, el cabildo abre sesión en la orilla y pide permiso a los espíritus para entrar a su laguna. Si los taitas hacen bien el ritual, el día amanece bueno; si no, el cielo se nubla del todo y empieza a lloviznar. Allí se posesionan las nuevas autoridades y allí se purifican los bastones de mando.
El agua cura y el agua cobra. Quien se adentra en ella sale con el cuerpo, el alma y el espíritu limpios, curado de los males que lo aquejaban. Pero quien se queda o se espanta corre el riesgo de enfermarse y hasta de perder la vida, y el quedado no se cura con pastillas: hay que ir a recoger el espíritu donde se quedó y traerlo de vuelta.
Por eso a la laguna no se llega de cualquier modo. Es un santuario y se entra con seriedad y con fe: a palabrear, a armonizar el pensamiento, a descansar. El agua, mientras tanto, baja cada año un poco: los mayores señalan hasta dónde llegaba antes y hasta dónde llega ahora.

La enseñanza
“Un agua que armoniza puede enfermar también a quien llega sin pedir permiso.”
Territorio
Pacífico · Panán
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Pacífico
- Comunidad
- Panán
- Referencia
- 0.85917° · -77.82165°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Panán · Nariño · Pacífico
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
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Palabras clave
Base documental · 3 referencias
- Cumbe renaciente. Una historia etnográfica andina
publicaciones.icanh.gov.co
Etnografía histórica del Gran Cumbal con setenta y tres menciones de Panán, su lista de entrevistados por vereda y el Carnaval de la Epifanía de 1987. Sostiene que María Panana es la cacica mítica de Panán y que no aparece en el registro documental colonial.
- La memoria territorial y el encanto de la palabra de los indígenas de Panán
sired.udenar.edu.co
Corpus principal construido con testimonios de comuneros. Dedica apartados propios a los dieciséis lugares, seres y experiencias que forman esta colección.
- Los Pastos
babel.banrepcultural.org
La monografía de referencia sobre los Pastos. Registra los tres caciques de Panán —Nasate, Juaspuezán y Puenayán— bajo la figura de tres dragones que viven en la Tuta, los linajes del resguardo, el chutún como dueño del barbecho y el lugar de María Panana entre los fundadores.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Dinámica poblacional del resguardo indígena de Panán, pueblo de los Pastos
sired.udenar.edu.co
Demografía del resguardo y reseña histórica. Cita el documento que María Panana dirigió a la Real Audiencia de Quito pidiendo amparo para «las tierras que se llaman panalas», del que deriva el nombre de Panán, y lista las quebradas del territorio.
- Nostalgia de chutún. Heterogeneidad y filosofía desde los montes de María Panana
sired.udenar.edu.co
Trabajo de campo en Panán con narraciones de Herminia Malte y de Carlos y José Chalparizán, y un glosario de términos locales: Cuaichala «monte oscuro», enguacarse, entundarse, el cueche con cabeza de buey. Trae la Moledora de Panán y el relato del leñador y el árbol que sangra.
- Estudio sobre el estado actual del páramo de Chiles
corponarino.gov.co
Caracterización del páramo compartido por Chiles y Panán. Sitúa el nacimiento del río Carchi a 4.007 metros, la Laguna Verde a 3.982, la quebrada Guamurral como bocatoma del acueducto de Nazate en territorio de Panán y el río Moledora, cuyo sector anota de gran significancia mítica.
- Mujeres pastos en la lucha por la recuperación de tierras
centrodememoriahistorica.gov.co
Memoria colectiva sobre territorio, recuperación de tierras y mujeres Pastos. Registra a María Panana, los lugares pesados, el Cueche y la experiencia de entundarse.
- La visión económica del Plan de Vida del Resguardo de Panán, municipio de Cumbal
sired.udenar.edu.co
Investigación concertada con la comunidad que documenta La Tuta, los tres caciques, la unión de agua y tierra, los lugares sagrados y la memoria territorial.
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Voces de la comunidad
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¿Así te la contaron?
«Laguna de María Panana» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Laguna de María Panana» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Laguna de María Panana» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








