La gran inundación y Wiri

Orinoquía · Makaguán

La gran inundación y Wiri

Tras la muerte accidental de Wiri, Tacu desata una inundación; una pareja sobrevive y una variante comunitaria restituye al samuro.

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La gran inundación y Wiri: la entrada del relato

El relato

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Los makaguanes se habían multiplicado y habían pasado varias generaciones desde que salieron de la boca del venado. Entonces el padre Tacu mandó a la tierra un wiri, un perro, con un collar de oro, para que mirara la tierra y viera cómo estaba viviendo la gente.

Una familia makaguán lo encontró y se lo llevó a su choza. Le pusieron comida. Al otro día volvieron a ponerle comida, y al otro, y durante varios días quisieron alimentarlo, pero el wiri no recibió bocado alguno. Entonces lo llevaron con ellos al conuco. Allí estaban tumbando una palma gigante para hacer vino, de esas que se derriban y se dejan unos días hasta que el jugo fermenta. La palma cayó encima del wiri y lo mató en el acto.

Tacu, el padre, vio aquello. Mandó una ardita, una ardilla, para que derribara en instantes todos los árboles grandes y las montañas, y así fue: quedó el mundo tumbado. Después oscureció todo y de repente empezó a caer una lluvia que no paraba, y siguió cayendo durante varios días. La gente quiso detener la lluvia y no pudo. Sólo un guerrero de la tribu, junto con su compañera, alcanzó a subir a un monte que la ardita y el padre Tacu no habían hecho derribar, y allí esperaron. Los demás murieron, y después cesó la lluvia.

Cuando cesó, el señor Tacu envió un samuro a comerse la podredumbre que había quedado y a mirar si la tierra ya se había secado. Envió también un cangrejo gigante a recoger los huesos de las personas muertas. El cangrejo iba recogiendo los huesos y llevaba consigo un tambor, que iba tocando mientras recogía.

Después de todo esto el señor Tacu habló y reclamó: yo les envié al wiri, el perro, para que ustedes lo cuidaran, y lo mataron. Los makaguanes que sobrevivieron, arrepentidos, respondieron que de ahora en adelante iban a volver una ceremonia, una cultura para ellos, para cuando viniera el wiri y los acompañara en sus vidas.

La gran inundación y Wiri: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Un enviado que muere sin haber sido reconocido puede costarle al mundo entero su forma.”

Territorio

Orinoquía · Makaguán

Orinoquía · Makaguán

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Orinoquía
Comunidad
Makaguán
Referencia
6.94° · -71.27°

Ficha del relato

Contexto histórico

Quien narró este mito fue el capitán David González, sabedor de El Vigía, el 15 de agosto de 2010. Lo hizo, según la investigación que lo recogió, movido por la necesidad de que lo oral quedara escrito, y la narración entró ese día al diario de campo. Cinco días antes, el 10 de agosto, González había reconfirmado con otros sabedores el relato del origen del pueblo: las dos piezas se registraron casi juntas y con el mismo narrador principal.

El relato volvió después al aula. Los sabedores pidieron que se recreara con dibujos y resúmenes escritos, y pusieron una condición: los resúmenes de los estudiantes se quedaban en los cuadernos, para no cambiar la versión original. Sólo salió el dibujo, y lo eligió el propio grupo, que propuso al que mejor dibujaba. La imagen escogida, firmada por David E. Gonzáles en 2013, muestra a la pareja sobreviviente; se dibujó una pareja para decir que, pese al suceso catastrófico, el pueblo makaguán permanece.

En 2023, cuando ya los estudiantes de sexto y séptimo declaraban no conocer ninguno de estos relatos, el investigador le leyó los tres textos al exgobernador Manuel Sánchez, que ha sido varias veces gobernador del resguardo. Sánchez escuchó éste sin objeciones hasta la paloma, y ahí se detuvo: dijo que la versión de los abuelos no hablaba de una paloma, y que al texto le faltaba el motivo, que por la cantidad de muertos Tacu buscaba limpiar la tierra. Pidió reescribir y corregir ese punto.

Conviene saber por qué había una palma cayendo. En El Vigía las festividades propias se hacen con vino de palma o vinete, y el vinete obliga a tumbar la palma y esperar unos días a que fermente. La muerte del wiri ocurre dentro de ese trabajo, en el conuco y en plena faena, no fuera de la vida ordinaria.

Resonancias con otros mitos

La corrección de 2023 tiene un eco vecino. En el abecedario que el Centro Educativo Indígena Hitnü Las Vegas publicó en 2022, la entrada kán, el rey zamuro, dice que en el origen cumplió con liberarlos de la muerte y que así sobrevivió el pueblo hitnü. Es un relato hitnü y no makaguán, pero muestra que en esta esquina de Arauca un ave carroñera puede tener papel fundador, y no sólo el de mensajera que comprueba si ya hay tierra seca.

El perro también aparece del otro lado: awil, en hitnü, es el más fiel compañero. Y los demás animales de este mito son en esa lengua vecina palabras corrientes del monte y del agua: jaknit el cangrejo, mátir la ardilla, em la lluvia que llega cuando se acaba el verano y hace crecer los ríos.

Un diluvio con una pareja salvada en un monte se parece a muchos otros, y la propia investigación anota el parecido con el diluvio cristiano. Pero el encadenamiento es de aquí: un perro enviado que no come, una palma de vino que cae, una ardilla que derriba el mundo y un cangrejo que recoge huesos al son de un tambor.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. El cambio documentado es el ave. La transcripción del 15 de agosto de 2010 dice que Tacu envió una paloma para ver si la tierra se había secado. En 2023, Manuel Sánchez corrigió: la versión de los abuelos no decía paloma sino samuro, y el texto se había saltado la razón, que era la cantidad de muertos y la necesidad de limpiar la tierra. Esta página narra el samuro y deja la paloma a la vista, porque las dos están fechadas y las dos tienen quien responda por ellas.

  2. Lo que la corrección no tocó se queda tal cual. El cangrejo gigante que recoge los huesos mientras suena un tambor sigue en el relato, igual que la ardita que derriba árboles y montañas y la pareja que alcanza el único monte en pie.

  3. La ceremonia prometida al final es el punto ciego. Los sobrevivientes dicen que volverán una ceremonia o una cultura propia para recibir al wiri, pero ninguna transcripción describe sus pasos, y aquí no se completan.

  4. De esa misma conversación de 2023 salió una propuesta que esta página no sigue: el investigador y Manuel Sánchez concluyeron que las tres narraciones deberían quedar reunidas en un solo texto escrito. Se publican separadas porque así fueron narradas y fechadas. Y la comparación con el diluvio cristiano, que aparece en las conclusiones del trabajo, es una lectura del investigador sobre el relato, no algo que dijeran los sabedores al narrarlo.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Makaguán · Arauca · Orinoquía
Referencias
6
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

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Base documental · 3 referencias

  1. La escritura de los mitos y la leyenda Makaguan, según los sabedores del Centro Educativo Indígena Makaguan de Arauquita – Arauca

    repositorio.unal.edu.co

    La fuente que sostiene las tres fichas. Recoge los únicos tres relatos publicados del pueblo —el origen, la gran inundación y el alma— con el nombre y la fecha del sabedor que narró cada uno, a partir de diarios de campo, del PEC de El Vigía de 2005 (ASCATIDAR), de talleres escolares y de las correcciones que la comunidad hizo entre 2005 y 2023.

  2. Tajumé Hitnü. Mi lengua hitnü

    colombiaaprende.edu.co

    Libro bilingüe español-hitnü del resguardo San José del Lipa, en Arauquita, con la lengua todavía viva y las entradas que nombran a los seres del mundo. Es donde el creador se llama Nakanü. ISBN digital 978-958-785-384-1.

  3. Los Macahuán en riesgo de desaparecer: estrategias para salvar su cultura y sus relatos

    periodico.unal.edu.co

    Publicado el 11 de abril de 2024. Cuenta el trabajo de la tesis desde fuera: los tres relatos, el papel de los sabedores, la negativa a que se les grabara y el uso de transcripciones manuscritas y dibujos en el Centro Educativo Indígena Makaguán. Recoge además la voz del gobernador de El Vigía, Víctor Ángel Tocaría Mora.

Contraste y contexto · 3 referencias

  1. Estudio Nacional de la Situación Alimentaria y Nutricional de los Pueblos Indígenas de Colombia: pueblo Makaguán

    icbf.gov.co

    Distingue al pueblo Makaguán del Hitnü por autorreconocimiento, ubica sus resguardos en Arauca y recoge el lugar del venado y de los mitos de creación en la vida de las comunidades.

  2. Autogestión y sostenibilidad rural como proceso de construcción participativa del pueblo indígena Makaguán en Arauca

    revistas.unimagdalena.edu.co

    Jangwa Pana 25 (2), publicado el 26 de junio de 2026. Trabaja en el mismo resguardo El Vigía que narró los tres relatos y describe su horticultura de subsistencia, su territorialidad y sus procesos de autogestión.

  3. Palabras propias del pueblo Makaguán. Resguardo Indígena La Esperanza

    apoyar.org

    En voz makaguán describe paso a paso el viente o boko, el vino de palma real (p. 26; también la entrada boko, p. 14): se tumba la palma, se deja tres días caída, se abre una caja junto al cogollo y a los tres a cinco días el jugo ya está fermentado. Es exactamente la faena dentro de la cual muere el wiri en el relato —la palma derribada que se deja fermentar—, documentada por la propia comunidad y no por el investigador.

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Conversación

¿Así te la contaron?

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«La gran inundación y Wiri» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La gran inundación y Wiri» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La gran inundación y Wiri» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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