
Andina · Katíos
La escalera del cielo
Una escalera transparente apoyada en flores unía tierra y cielo hasta que un niño tocó su base y el paso se rompió.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 2 min
Los habitantes de la tierra tenían trato frecuente con el cielo, que era morada de Caragabí y de otros dioses. En aquel tiempo el cielo no estaba tan lejos: desde abajo se alcanzaban a ver las cosas de allá y se oían muy bien sus cantos y sus músicas.
Los unía una escalera. Estaba formada por dos tallos de una planta bellísima, y sus peldaños eran botones, tallos y flores de la misma planta; era transparente como el cristal y llevaba en los flancos unas planchas de metal bruñido que brillaban, para que nadie se desmayara al subir y al bajar. Se apoyaba de un extremo en el cielo y del otro en la tierra, sobre dos hermosísimas flores. Unos dicen que la escalera era de Caragabí; otros, que la construyó un indio de la aristocracia de los Domicós, nacido de la pantorrilla de una mujer, llamado Heroputoharra.
Por ella subían y bajaban sin descanso, visitando el cielo como quien visita la casa de su padre. Había una sola condición, y era indispensable: no tocar las flores de la escalera.
Un día, entre los muchos que iban y venían, subía una india con un niño de brazos cargado a la espalda, como acostumbran cargarlos. En un momento de distracción de ella, el niño echó mano de una flor y la arrancó de su tallo. Inmediatamente la escalera se hizo trizas. Los que iban de la mitad para arriba treparon hasta el cielo; los que estaban de la mitad para abajo cayeron bruscamente a la tierra. Y se acabó el paso.
Esto sucedió en Gioró, tierra de Quibdó, que es tierra sagrada. Allí Caragabí hizo muchas de sus hazañas: allí convirtió en baracoco a su mujer y allí subió al cielo con su cuñada. Todavía se ven en Gioró restos de la escalera, o al menos sus bases, porque estaba puesta sobre una gran piedra lisa que aún se ve.
De la comunicación con el cielo quedó poco. Por causa de varios crímenes de las gentes, Caragabí les pasó por los ojos como un velo engañoso, para que vieran el cielo muy lejos y no se comunicaran con él ni vieran lo que allá pasaba. La música se sigue recordando, pero la subida ya no está.

La enseñanza
“Un camino que todos usaban se rompe por una mano pequeña y no vuelve a levantarse.”
Territorio
Andina · Katíos
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Katíos
- Referencia
- 6.75611° · -76.18528°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Katíos · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Creencias, ritos, usos y costumbres de los indios Catíos de la Prefectura Apostólica de Urabá
archive.org
Reúne el corpus histórico más amplio consultado sobre Caragabí, Genené, Antomiá, Séver, los Domicó, la escalera, Herupotoarra, Baha, Aribamia y Dabeiba. La primera edición de 1924 no está en acceso abierto; el Libro Primero de «Los indios catíos, los indios cunas» (Medellín, 1959) es esa obra, según declara el propio autor en su razón de la segunda edición.
- Nociones sobre creencias, usos y costumbres de los Catíos del occidente de Antioquia
persee.fr
Publica notas reunidas por religiosas entre grupos del occidente antioqueño y conserva variantes de Caragabí, Genené, Antomiá, Costé, Séver, Herupotoarra, la escalera, Aribamia y el cerro Musinga. La nota inicial de Rivet aclara quién recogió el material: Rochereau lo remitió, no lo recogió.
- Mitos y leyendas de Colombia, volumen III
flacso.edu.ec
Facilita una transcripción consultable de capítulos de Severino 1924 y distingue el relato Chamí de Surranabe del conjunto atribuido a los antiguos Catíos de Urabá.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Embera Katío
onic.org.co
Ofrece contexto contemporáneo sobre pueblos, territorios y diversidad Emberá sin reducirlos a una sola tradición.
- La escalera de cristal: términos y conceptos cosmológicos de los indígenas Emberá
revistas.unal.edu.co
El artículo se llama como el mito y lo pone en el centro. Resume la versión de Severino —'en tiempos primordiales los emberá podían subir por una escalera como de cristal pero en castigo por el incesto, Karagabí les cortó esa comunicación'— y añade una variante geográfica que la ficha no tiene: María de Betania recogió en la zona de Dabeiba, en 1918, que la escalera se destruyó 'quedando en el lugar de su base una gran piedra que aún hoy se puede observar en las inmediaciones de Lloró'. Pardo apunta además que tierra se dice /egoró/, /jioró/ o /yoró/ según el dialecto y que los datos míticos convergen en señalar a Lloró como lugar de origen emberá. Y ofrece la lectura estructural: 'los hombres quedan desligados para siempre de los entes creadores al interrumpirse la comunicación con el mundo de Karagabí, al destruirse la escalera que comunicaba ambos niveles', con un diagrama de la escalera rota.
- Jaibanás. Los verdaderos hombres
luguiva.net
Hace de la escalera rota la bisagra de todo el sistema: 'el mito habla de la escalera que comunicaba los mundos y que los hombres subían y bajaban con libertad; un día, la escala cayó y los mundos quedaron incomunicados; el Jaibaná restablece la comunicación y nuevamente puede ver aquel cielo', pasando 'ese velo engañoso que Carabí puso ante los ojos de los hombres para ocultarles el cielo'. La caída no queda entonces como una pérdida sin remedio sino como la condición del oficio del jaibaná. En paralelo, compara las versiones de la otra escalera, la que Jinú Potó levanta para llegar a la luna: 'el pájaro truenené trozó su soporte (escalera, sauce, guadua, ciprés, etc.) y él cayó en el mundo de abajo... Se le denomina el reino de Tutruicá, de nombre Armucurá', y anota que en varias versiones la salida se hace por el mismo árbol o escalera.
- Jinu Potó, ¿mito o historia? Desplazamientos del saber y cuestionamientos epistémicos en la narración oral del pueblo Embera Dóbida
editorial.ucatolica.edu.co
Transcribe dos narraciones grabadas en 2022 con el episodio de la escalera dicho palabra por palabra por los narradores. La de Yucal: 'se fue a cortar varios palos de la guadua, larga que crece. Cortó varios palos de esos y empezó a hacerse la escalera. Se hizo una escalera... y en un momento se vino el señor carpintero, que es un ave de pico largo y de pelo rojo... ahí en la mitad de la guadua empezó a hacer una cueva. Iba a caerse'. La de Boca de Jagua conserva la conciencia del riesgo cósmico: 'si lo fueran dejado de pronto no habría luna en este mundo'. Aporta a esta ficha una escalera al cielo vigente, narrada hoy, con el motivo del soporte cortado y la caída a otro mundo, y con narradores identificados.
- Algunos mitos de los indios Chamí (Colombia)
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Conserva el episodio de la escalera en una transcripción hecha sin retocar las palabras del narrador: 'se puso a cortar guadua en el monte. Se fue amarrando las guaduas y se fue para arriba como en una escalera. Cuando llegó al camino de la luna, se quedó allá esperándola. Pero entonces vino el pájaro carpintero y casi le trozó la escalera. El hombre se cayó'. Y la caída desemboca en el mundo de abajo: 'cayó en otro mundo, bajo la tierra. Allí hubo indios muy bajitos que solo comían humo de su comida... No podemos comer sino humo, porque nosotros no tenemos ano'. Es la prueba de que el descenso a Armucurá, el mundo de los inmortales sin ano, está encadenado a la escalera rota y no es una escena aparte.
- «Todos en el mismo pensamiento»: las relaciones del pueblo embera con los sitios sagrados de los resguardos de Polines y Yaberaradó en Chigorodó (Antioquia)
revistatabularasa.org
Documenta, entre katíos de Urabá, qué ocupó el lugar de la escalera después de la ruptura. En los parajes de drua wãndra 'hay puntos liminales por considerarse pasajes entre los mundos de arriba, del medio y de abajo: cuevas, rocas, pozas, cabeceras, cascadas, etc.; esos lugares permiten el ingreso espiritual de los jaibanás'. La comunicación entre pisos no desapareció: se volvió puntual, localizada en una geografía concreta del resguardo y reservada a quien sabe pasar. Uno de los testimonios recogidos describe incluso una abertura que 'no parecía una puerta hacia el mundo de arriba, sino más bien hacia el mundo de abajo'.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La escalera del cielo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La escalera del cielo» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La escalera del cielo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








