
Andina · Chamí
La culebra de siete cabezas de El Salado
Una culebra de siete cabezas sale de la laguna de El Salado, quiebra la tierra y lleva sus aguas hasta los ríos Supía y Cauca.
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El relato
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En las altas cumbres que delimitan El Salado existió en tiempos antiguos un lago. De allí salió una monstruosa serpiente de siete cabezas.
Se vino culebreando lomas abajo, cuarteando toda la tierra, rajándola y resquebrajándola, aflojándola y dejándola a merced de los hundimientos.
Abajo, la gran culebra cogió el río Supía y se embarcó hacia el Cauca. Sus huesos han sido hallados cerca de estos dos ríos.
Desde aquel entonces los predios de El Salado han sido víctimas de peligrosa erosión, caracterizada por derrumbes y hundimientos.

La enseñanza
“El suelo que se desmorona guarda la forma de algo que pasó por allí antes.”
Territorio
Andina · Chamí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Chamí
- Referencia
- 5.45389° · -75.7419°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Chamí · Caldas · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
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Palabras clave
Base documental · 3 referencias
- De la conservación del suelo al cuidado de la tierra: una propuesta ético-afectiva
doi.org
Publica la leyenda de la serpiente de siete cabezas conservada por Emberá Chamí de La Montaña, Caldas, y la relaciona con la erosión de El Salado.
- Occidente de Caldas: su composición étnica y su presencia en la formación de la República
filedn.com
Reproduce desde Bueno Rodríguez (1988) la leyenda de Lomaprieta en la que gotas de las manos de Dios se vuelven ángeles y espíritus terrestres, acuáticos, aéreos y selváticos. Presenta el pasaje diciendo que cuenta «cómo surgieron las deidades tutelares o los guardianes tutelares de la naturaleza»: ahí está la palabra guardianes, y no está la palabra vengadores.
- Los indios catíos, los indios cunas. Ensayo etnográfico de dos razas de indios de la América Española
archive.org
Es la respuesta a la pregunta de si la culebra de siete cabezas es emberá. En el capítulo V, «Del jaibanismo. I. Su origen», el misionero transcribe lo que le narró Donungubí Domicó (bautizado Severiano): tras matar a la diabla que los crió, los dos hermanos «llegaron a una caverna donde había tres hijas de un rey, bajo la tutela de una culebra de siete cabezas»; el perro Toma, sacado del vientre de la diabla, mata al monstruo, el indio concierta boda con una de las tres, una hermana traidora lo mata clavándole un hueso de la sierpe y el perro lo resucita lamiéndolo. Es el esquema completo del cuento europeo del matador de dragones (tres hijas del rey, sierpe de siete cabezas, animal auxiliar, muerte y resurrección), injertado en un mito de origen del jaibanismo. El registro es de 1924 y KATÍO, no chamí.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Jaibanás. Los verdaderos hombres
luguiva.net
Reproduce el mito de Donungubí Domicó (citando Santa Teresa 1924: 28-30) dentro del corpus de origen del jaibanismo y, sobre todo, ofrece el único análisis publicado de la serpiente emberá y el agua: «En toda la mitología la serpiente jepá y otras aparecen ligadas a la producción o abundancia del agua, sea esta de lagunas o ríos», con el inventario de casos (la jepá de Jeguadas que va produciendo agua hasta formar una gran laguna y que al ser expulsada da origen al río San Juan; los mellizos que secan una laguna tirando sus bastones). Es el marco exacto para leer una culebra que sale de una laguna, quiebra la tierra y lleva el agua hasta el Supía y el Cauca: la ecuación serpiente = dueña del agua = curso de los ríos está documentada, y no hace falta el número siete para sostenerla.
- Algunos relatos de los embera chamí de Risaralda, contados por Clemente Nengarabe Siágama
luguiva.net
Abre con la «Historia de la culebra Jepá» contada por un jaibaná chamí nombrado. Es la culebra chamí por antonomasia: boa gigante ligada al charco y al agua. Sirve para el contraste que la ficha necesita: la serpiente de la tradición chamí documentada con narrador tiene una cabeza, vive en el agua y se relaciona con el jaibaná que la alimenta; la de siete cabezas no aparece en este corpus.
- Mitos y leyendas de los Embera-chamí
repositorio.utp.edu.co
Trae la versión más cercana estructuralmente a la leyenda de El Salado: la «Culebra Jepá» recogida en 1991 de boca de Jaime Wasoma, de la vereda Similitó. En ella el cacique siembra unos gusanitos pintados en una totuma, cada recipiente amanece lleno de agua, los gusanos crecen hasta volverse jepás tragonas «y entonces toda La Batea quedó como una laguna grande»; cuando los hijos tocan el tambor sin permiso, las culebras se enfurecen y el agua se va. Misma gramática que en El Salado: un ser serpentino hace y deshace una laguna y deja la marca en el terreno; aquí, además, el lugar se nombra (La Batea, vereda de Jeguadas) y se puede señalar.
- Historia de la comunidad indígena Chamí
drive.google.com
Ancla la leyenda de la culebra en un sitio real y verificable: al describir un hallazgo arqueológico el autor escribe que encontró «una tumba en la vereda de Jeguadas, cerca de La Batea (sitio en donde según una leyenda, existió una laguna y vivía una gran culebra, llamada Jepa)», con nariguera de oro, ollas, alcarrazas y hachas de piedra. Es el modelo de lo que la ficha de El Salado hace con los huesos de la culebra: una memoria serpentina que la comunidad amarra a un punto del terreno y a restos materiales.
- Información básica del municipio de Riosucio (Caldas)
caldas.gov.co
Sirve para dos cosas concretas. Primera, sitúa el lugar: certifica que El Salado es la sede del resguardo indígena Nuestra Señora Candelaria de La Montaña, uno de los cuatro de Riosucio, y que el territorio prehispánico lo ocuparon turzagas, chamíes y pirzas. Segunda, y más útil para la duda sobre el préstamo: su inventario oficial de «Mitos, leyendas y/o tradición oral» del municipio (apartado 1.4) lista Duende, Patasola, Mohán, Llorona, Piedra Herrada y la Mula de Quiebralomo, todas figuras del repertorio hispano-mestizo minero, y no incluye la culebra de siete cabezas. Riosucio es zona de mestizaje minero colonial y su folclor registrado lo refleja.
- La leyenda de la culebra de agua protectora del pueblo de San Bernardo (Oaxaca, México): sustrato mítico zapoteco y dispersión pluricultural
revistaselectronicas.ujaen.es
Boletín de Literatura Oral 8, pp. 165-176 (DOI 10.17561/blo.v8.9). Es el método aplicado al mismo problema: transcribe siete relatos de serpientes de agua recogidos en campo en 2017, uno de los cuales dice literalmente «cuando revisó los canastos vio salir tres culebras. Esas culebras tenían siete cabezas», y muestra cómo un sustrato mítico indígena convive con «relatos de estrato cultural panhispánico e incluso europeo» sin que uno anule al otro. Da a la ficha la manera correcta de decirlo: el número siete es capa hispana, la culebra que hace el paisaje es sustrato local, y la leyenda es las dos cosas a la vez.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La culebra de siete cabezas de El Salado» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La culebra de siete cabezas de El Salado» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La culebra de siete cabezas de El Salado» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








