
Amazonas · Mixto
La cobra grande
Pedro Roque contó en Leticia el encantamiento de Honorato y su hermana, dos hermanos serpiente que se enfrentan en las aguas.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 2 min
Encantada por una Cobra Grande, cierta mujer quedó preñada. Hay quien dice que quien la sedujo fue el Boto, el gran seductor de las aguas. Cuando llegó la hora no parió dos criaturas sino dos culebritas, y las echaron al río.
Crecieron en el agua y eran cobras encantadas. La hembra se llamaba Maria Caninana y era mala: buscaba las embarcaciones para hundirlas. El macho se llamaba Norato y era bueno: donde su hermana acechaba una canoa, él se interponía para que no la echara a pique. Así anduvieron mucho tiempo, uno deshaciendo lo que la otra intentaba.
Un día Caninana se enamoró de otra cobra del fondo. Juntas empezaron a hacerles daño a los que vivían en las riberas. Norato no lo consintió. Peleó contra las dos y las mató, pero en la lucha perdió la vista de un ojo. Desde entonces anduvo tuerto por el río.
Muerta la hermana, a Norato le quedaba su propio encanto. Como hace el Boto, aprendió a tomar forma de hombre. Subía a las fiestas de la orilla convertido en un muchacho apuesto y bailaba sin que nadie supiera lo que era. En cada fiesta escogía a una persona y le pedía que le rompiera el encanto.
Le daba el lugar, el día y la hora. Le advertía que no lo encontraría con figura de hombre sino como una cobra inmensa. Quien aceptara tenía que herirla con un machete que nunca se hubiera usado y enseguida echarle encima leche de pecho. Pero si le entraba el miedo y faltaba a lo prometido, el encanto de Norato quedaba doblado, más pesado que antes, y él tenía que volver a buscar en otra fiesta, en otro pueblo.
Sólo en Cametá, sobre el Tocantins, encontró a alguien que cumpliera: un soldado. El soldado llegó a la cita, hirió a la cobra con el machete sin estrenar, le echó la leche, y el encanto se rompió. La piel de cobra en la que Norato había vivido tanto tiempo la quemaron, y el cuerpo de la serpiente quedó reducido a cenizas.
Norato, ya hombre del todo, sentó plaza de soldado en Cametá. Allí vivió, sin volver al agua, hasta que murió años más tarde. Pero su nombre no se quedó quieto: bajó por el Tocantins, subió por el Amazonas hasta Óbidos y se extendió por toda la Amazonía, de fiesta en fiesta y de orilla en orilla.

La enseñanza
“Vencer el daño ajeno no basta cuando el propio encanto sólo lo rompe el valor de otro.”
Territorio
Amazonas · Mixto
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Amazonas
- Comunidad
- Mixto
- Referencia
- -1.2° · -71.8°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mixto · Amazonas
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Anotações sobre a lenda da Cobra Norato
periodicos.uepa.br
Resume en la p. 22 la versión más conocida: la mujer encantada por una Cobra Grande pare dos culebritas, Maria Caninana es mala y Norato bueno, Norato mata a la hermana y a su pareja y queda tuerto, busca en las fiestas quien lo desencante con terçado virgem y leche de pecho, y sólo lo logra un soldado en Cametá. Da los registros escritos más antiguos: Hygama, «A boiuna do Atuá» (1900), y Moura (1910), y recoge la paternidad del Boto según Cascudo y las herencias africanas y lusitanas.
- O silvo da serpente: saberes poéticos em narrativas indígenas sobre a Cobra Grande
propesp.uepa.br
Distingue la gran serpiente de doce narrativas indígenas catalogadas (tupari, suruí paiter, wai-wai, munduruku; cuadro 1, p. 28) de la Cobra Grande que, «no diálogo entre os povos originários e os recém chegados europeus», se vuelve Boiuna, Norato o Maria Caninana (pp. 61-63). Cita la versión de Josse Fares (2001): herir la cabeza de Norato con un machado virgem y echar leche de mujer en su boca, y Norato siguiendo las canoas hacia las fiestas.
- Narración tikuna del origen del territorio y de los humanos
revistas.unal.edu.co
A partir de la narración del profesor Marcelino Noé, de Puerto Nuevo (resguardo Putumayo-Cotuhé, Tarapacá, Amazonas colombiano), presenta a Noratù, inmortal que devoraba a quien se acercaba a beber del agua primera, expulsado al borde del mundo, y que como boa regula las crecientes y vaciantes del Amazonas; los curanderos bajan a mediar con él.
Contraste y contexto · 5 referencias
- The Tukuna
etnolinguistica.org
En la p. 121 recoge de los ticuna del Solimões la historia de dos hermanos con poderes mágicos que, odiados por la gente, se transforman en grandes serpientes, socavan las casas de sus enemigos y las hunden con todos sus habitantes, hasta que los matan con lanzas envenenadas.
- Crenças e lendas do Uaupés
horizon.documentation.ird.fr
Recoge «Bóia-assu, o homem que desapareceu» (pp. 198-199), narrado por Ambrósio, tukano de Santa Luzia, en el río Papuri, en el que una mujer queda preñada de un hijo de la Cobra Grande y lo lleva a Bóia-assu, cerca de Manaos; y «A Piranha, filha da Cobra-Grande» (p. 204). El editor recuerda que Bopp tomó de Amorim los mitos de la Cobra Grande.
- Cobra Norato: a educação do herói pelo rio
amazonialatitude.com
Resume la leyenda: la cabocla Zelina pare a los gemelos Maria Caninana y Honorato, echados al río; Norato frena las maldades de la hermana, se vuelve joven en las fiestas y sólo lo desencanta un soldado de la guarnición de Cametá, que le pone leche de mujer parida en la boca y le hiere la cabeza. Lo contrasta con el poema de Raul Bopp, donde la metamorfosis es inversa.
- Pienso, luego creo: la teoría makuna del mundo
publicaciones.icanh.gov.co
En la nota 56 (p. 146) propone que Buyawasu, la Anaconda primordial makuna, sea una adaptación de boia açu, «cobra grande» en nheengatú, «nombre recurrente para varias anacondas mitológicas en varios lugares del Amazonas y sus afluentes».
- Livro dos antigos Desana: Guahari Diputiro Porã
acervo.socioambiental.org
En un episodio en que un hombre visita la maloca de la familia de su esposa, el suegro y el cuñado llegan a saludarlo «na forma de uma cobra grande»; su esposa le advierte que le darán miedo pero no le harán daño y que no debe asustarse. Es el mismo motivo de la prueba del susto ante la gran serpiente que en Hygama decide el desencanto de Honorato.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La cobra grande» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La cobra grande» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La cobra grande» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








