La Chama

Caribe · Wayúu

La Chama

La Chama cambia de apariencia, protege a un hombre de su familia y enfrenta después la pérdida de él y de su hijo.

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La Chama: la entrada del relato

El relato

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La Chama vivía en los peñascos y en las cuevas de la serranía. Nadie la había visto dos veces igual. Unos hablaban de una anciana de cabellos larguísimos; otros la habían encontrado como majayura, como tigre, como una flor o como un objeto tirado en el camino. Su forma no se quedaba quieta.

Un hombre que cuidaba caballos se topó una tarde con una joven que preguntaba por un burro perdido. La siguió. Ella entró en una cueva que por dentro parecía una casa, y sólo cuando estuvo adentro comprendió el hombre dónde estaba: en el dominio de la Chama, entre una familia que comía gente.

Pidió que no lo mataran. La Chama lo protegió de los suyos y escapó con él. Tuvieron un hijo y vivieron un tiempo lejos de la cueva.

Después el hombre empezó otra relación. La Chama no discutió. Tomó al niño, escogió el burro más feo, cargó las ollas ennegrecidas y las telas gastadas, y se fue. A medida que avanzaba, el burro se volvía magnífico, las ollas parecían mochilas nuevas y las telas viejas se transformaban en otras.

El hombre la siguió. Caminó hasta herirse los pies. Cuando por fin llegó a la cueva, la Chama le lavó las heridas y se las curó. Luego lo escondió, para que sus parientes no lo encontraran.

La fatiga la venció. Mientras dormía, sus hermanos descubrieron al hombre, lo mataron y prepararon su carne. También atacaron al niño.

Al despertar, la Chama entendió lo que había pasado: su protección había fallado y su familia había destruido lo que ella intentaba conservar. Salió tras los responsables. En unos tramos cambiaba de cuerpo para alcanzarlos; en otros usaba lo que sabía de cuevas y senderos. Cuando terminó, la familia de la cueva había quedado dispersa.

Desde entonces sigue habiendo quien sube al peñasco a buscar uno de sus cabellos para preparar un remedio. Sube sabiendo que entra en el dominio de la Chama, y que a ella nadie la ha visto dos veces con la misma cara.

La Chama: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Cuidar sin descanso es imposible, y lo amado queda expuesto justo cuando se cierran los ojos.”

Territorio

Caribe · Wayúu

Caribe · Wayúu

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Wayúu
Referencia
11.775° · -72.225°

Ficha del relato

Contexto histórico

El texto primario de esta ficha existe, pero no está al alcance. Roberto Pineda Giraldo publicó “La Chama, un mito guajiro” en la Revista de Folklore, número 2, de 1947 (páginas 113 a 126), a partir de la expedición del Instituto Etnológico a la Guajira de ese año. La ficha del catálogo de Colombia Aprende y de la Biblioteca Nacional lo describe como una reunión de relatos de indígenas de la península sobre las apariciones de este personaje de apariencia femenina y rasgos sobrenaturales que aterrorizan y condicionan conductas; el visor no ofrece el texto, así que el artículo no es consultable en línea y debe pedirse a la Biblioteca Nacional. Rueda Enciso y Ramírez Bacca (2014) documentan su publicación dentro de la producción del Instituto. En Aspectos de la magia en la Guajira (1950), Pineda sólo lo cita: una nota al pie en el capítulo sobre juegos y teatro, junto a la mención del tigre y la serpiente en los nombres de los clanes, y la entrada correspondiente de su bibliografía.

Eso obliga a decir con claridad de dónde sale el Relato. No es una nueva lectura de Pineda 1947, sino la reescritura de la ficha que este sitio ya publicaba, construida en su momento sobre esa monografía. No se añadió un solo hecho; se ordenaron en escenas los que la ficha traía. La ficha anterior remitía también al corpus de Chaves (1946) y a su reedición por Villa Posse (1993), pero en el texto de Chaves disponible no aparece el nombre de la Chama, de modo que esa remisión queda en duda. Cualquier episodio que falte o sobre respecto del artículo de 1947 sólo podrá corregirse cuando se consulte el original.

Lo que sí está en línea es la memoria posterior. El Diccionario de mitología wayuu de la Corporación Cultural Jayeechi, que cita a Pineda 1947 en su bibliografía, define a Chaámaa como bruja hechicera, vieja repulsiva y antropófaga con la que se amedrenta a niños y jóvenes, y registra Kalámantuunai como su sobrenombre: bruja de lugares sombríos, madre de los Hombres Tigres, que cría a los mellizos para comérselos. Una tesis de la Universidad de La Sabana (Mejía Pedroza, Cubides y Viloria, 2026) incluye “La chama” entre los relatos ancestrales seleccionados con la comunidad para trabajar la lectura en aulas wayuu: señal de que el personaje sigue vivo como cuento que se dice a los niños.

Cautelas. El vocabulario de “bruja”, “seducción” y fealdad que traen el Diccionario y, según la ficha anterior, el registro de los años cuarenta refleja temores locales, traducción y la mirada de investigadores varones; esta ficha conserva transformación, cueva, hijo, huida, muerte y persecución, y deja fuera la exposición del cuerpo que no mueve la historia. La creencia de que sus cabellos sirven contra la bronquitis es un dato histórico, no una recomendación. Pülowi, mujer y lugar que atrae y hace desaparecer, ofrece un marco comparativo, pero el nombre propio Chama no se funde con ella. Y una entidad que cambia de forma no dice nada sobre el carácter ni la conducta de las mujeres wayuu reales.

Sobre el territorio, el Régimen Especial de Manejo de la Macuira (2019) y la Caracterización del Ministerio de Cultura describen serranías, territorios claniles y lugares de valor cultural; ninguna cueva concreta se publica aquí como la de la Chama.

Resonancias con otros mitos

Las Metamorfosis de Ovidio son la comparación externa que la ficha propone, y encajan en un punto preciso: cuerpos que cambian para huir, engañar o castigar, y objetos que dejan de ser lo que eran. La Chama que se muestra como anciana, majayura, tigre o flor, y el burro feo que se vuelve magnífico mientras ella se aleja, pertenecen a esa misma lógica de la apariencia inestable. La diferencia es de fondo: en Ovidio la transformación suele ser el desenlace, impuesto por un dios como premio o castigo, y fija a la persona en su nueva forma; en la Chama la transformación es una capacidad propia y reversible, y lo que decide la historia no es un cambio de cuerpo sino un descuido, el sueño que la vence mientras esconde al hombre. Nada permite hablar de contacto entre ambas tradiciones.

Dentro del corpus, “La majayura de Puró” es el paralelo más cercano: una mujer en una cueva a la que los hombres siguen y de la que no siempre vuelven. La diferencia está en la continuidad: la Chama forma una familia, protege, pierde y persigue; la majayura custodia un lugar y un secreto. “Los mellizos transformadores” comparte con esta ficha una madre de hombres-tigre y una familia que devora a quien entra en su casa, y hasta el nombre Kalamantuunay según los glosarios; las dos historias, sin embargo, van a lugares distintos, y la coincidencia se anota como circulación de un personaje, no como identidad. En “El viaje del más allá”, Pulowi, esposa de Juyá, quiere comerse al visitante que la miró: otro dominio femenino donde entrar sin permiso cuesta la vida, con la diferencia de que allí quien mira muere por mirar y aquí quien entra muere por la familia de quien lo acogió.

Todas estas semejanzas se apoyan en textos publicados del propio corpus o en la obra de Ovidio; ninguna afirma copia ni influencia.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Sólo hay una cadena documental y está incompleta. En su origen, el artículo de Pineda (1947), no consultable en línea; en el medio, la ficha que este sitio publicaba, que resumía de él una descripción general (anciana de cabellos largos que también aparece como majayura, tigre, flor u objeto) y una narración larga (el hombre de los caballos, la cueva, el hijo, la separación, la muerte y la persecución); al final, esta reescritura, que no altera ni añade episodios. Las reediciones y compilaciones posteriores no son testimonios independientes.

  2. El Diccionario de mitología wayuu aporta la única variante consultable, y es una variante de nombre y de función más que de argumento: Chaámaa como bruja antropófaga con la que se asusta a los niños, y Kalámantuunai como su sobrenombre, madre de los Hombres Tigres que cría a los mellizos para comérselos. Esa segunda entrada enlaza con “Los mellizos transformadores”, donde Kalamantuunay, madre de los hombres-tigre, cría a Tumaju’le y Peeliyuu tras la muerte de Manna. Los glosarios juntan los nombres; las historias publicadas no coinciden: allá hay un ciclo de mellizos y aquí una relación, un hijo y una venganza contra la propia familia. Por eso no se funden las páginas, y el Relato de la Chama no toma nada de la de los mellizos.

  3. Tampoco se funde con “La majayura de Puró”. Las dos fueron descritas como mujeres que atraen hombres, pero la majayura custodia una cueva, un secreto y una desaparición; la Chama tiene nombre, familia, hijo, fuga y persecución. Unificarlas convertiría a toda mujer sobrenatural en un mismo tipo.

  4. En la ficha anterior el hombre aparecía a veces como víctima seducida y a veces como compañero que abandona la relación; el Relato conserva las dos fases sin presentar su muerte como castigo. Las formas de tigre, huevo o flor se anotan como repertorio atribuido; no todas entran en la aventura del hombre y el hijo. La tesis de La Sabana (2026) confirma que “La chama” circula hoy como relato escolar, sin ofrecer un texto que pueda compararse.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Wayúu · Guajira · Caribe
Referencias
11
Última revisión
17 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Aspectos de la magia en la Guajira

    publicaciones.icanh.gov.co

    Documenta prácticas de piaches, sueños, enfermedad, Mareiwa, Wanurü, Jirairay, Guanurú y relatos de transformación recogidos en la expedición de 1947.

  2. Mitos, leyendas y cuentos de la Guajira

    publicaciones.icanh.gov.co

    Publica quince relatos del corpus con nombres de informantes, intérpretes, lugares y observaciones sobre su circulación en 1946.

  3. Mitos y leyendas de Colombia, tomo I

    repositorio.flacsoandes.edu.ec

    Reedita el corpus de Chaves, conserva su procedencia bibliográfica y lo sitúa dentro de una selección nacional de literatura oral.

Contraste y contexto · 8 referencias
  1. El camino de los indios muertos: mitos y símbolos guajiros

    si.edu

    Registra relatos en wayuunaiki con traducción asistida por hablantes bilingües y estudia Jepira, Juyá, Pülowi, yoluja y el viaje de los muertos.

  2. Régimen Especial de Manejo del PNN Macuira y Resguardo Wayuu

    parquesnacionales.gov.co

    Describe territorios claniles, descendencia materna, gobernanza, lugares de valor cultural y manejo concertado de la Macuira.

  3. Caracterización del pueblo Wayúu

    mng.mincultura.gov.co

    Resume territorio binacional, organización social, lengua, historia reciente y problemáticas contemporáneas del pueblo Wayúu.

  4. Ovid, Metamorphoses

    ovid.lib.virginia.edu

    Ofrece relatos antiguos de transformación corporal, pérdida, castigo y paso entre estados humanos y no humanos.

  5. Historiography of regionalization in Colombia: an institutional and interdisciplinary approach 1902-1987

    scielo.org.co

    Documenta que Roberto Pineda Giraldo publicó La Chama, un mito guajiro (1947), fuente primaria del relato.

  6. Relatos ancestrales Wayuu como estrategia pedagógica para fortalecer la comprensión lectora

    intellectum.unisabana.edu.co

    Recopila relatos ancestrales wayuu seleccionados con la comunidad, entre los que se menciona La chama.

  7. Diccionario de mitología Wayuu

    cdnc.heyzine.com

    La entrada Chaámaa la define como bruja hechicera, vieja repulsiva y antropófaga usada para amedrentar a niños y jóvenes, y la entrada Kalámantuunai como sobrenombre de Chaama, bruja de lugares sombríos y madre de los Hombres Tigres que cría a los mellizos para comérselos; cita a Pineda 1947 en su bibliografía.

  8. La chama, un mito guajiro

    redaprende.colombiaaprende.edu.co

    Registro del artículo monográfico de Pineda dedicado a la Chama, anterior a Aspectos de la magia: reúne relatos de indígenas de la península sobre apariciones de este personaje mitológico de apariencia femenina con rasgos sobrenaturales que aterrorizan y condicionan conductas.

Voces de la comunidad

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¿Así te la contaron?

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«La Chama» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La Chama» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La Chama» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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