
Andina · Muiscas
La aparición de los primeros seres humanos
En un mundo todavía oscuro, Sogamoso y Ramiriquí modelaron seres de tierra amarilla y tallos huecos; la humanidad empezó a buscarse con las manos y la voz.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 3 min
Cuando la tierra todavía estaba a oscuras, dos caciques la recorrían sin apurarse: Sogamoso y su sobrino Ramiriquí. El suelo, las aguas y las plantas ya existían, pero no había nadie más con quien compartirlos.
Los dos decidieron que debía haber otras personas.
Buscaron una tierra amarilla que pudiera sostenerse entre los dedos. La humedecieron y empezaron a modelarla. Fueron formando piernas capaces de subir lomas, manos para el trabajo y rostros que algún día podrían mirarse. Como no había luz, reconocían cada figura por el tacto: el hombro, la nuca, los dedos recién hechos.
Para hacer otros cuerpos cortaron tallos altos y huecos. Los doblaron con cuidado y entrelazaron sus fibras. Eran ligeros, pero se mantenían en pie. El aire atravesaba su interior y producía un sonido suave, parecido a un suspiro.
Las figuras esperaron inmóviles en la oscuridad.
Entonces recibieron aliento.
Primero se movió una mano de barro. Después un pie dejó una huella húmeda. Los cuerpos de tallos se inclinaron con el viento y volvieron a enderezarse. Uno a uno, todos comenzaron a respirar.
No podían verse, pero se escuchaban.
—¿Dónde estás? —preguntó una voz.
Otra respondió desde muy cerca. Las personas extendieron los brazos hasta encontrarse. Aprendieron los contornos de los demás con las manos y supieron distinguir el barro tibio de las fibras flexibles.
Caminaron por el territorio. Algunas siguieron el rumor del agua. Otras encontraron las montañas al tocar sus pendientes. Cuando alguien se alejaba demasiado, llamaba, y las voces de las demás le indicaban el regreso.
Sogamoso y Ramiriquí oyeron cómo la soledad desaparecía. Ya no había solo dos pasos: había muchos. Ya no hablaban únicamente tío y sobrino: las preguntas y las risas viajaban por la noche.
Faltaba algo, sin embargo. Los nuevos seres conocían el mundo por su temperatura, por sus sonidos y por la forma de las cosas bajo los dedos, pero no sabían cómo eran los rostros que tocaban.
Ramiriquí levantó la cabeza hacia la oscuridad. Sogamoso comprendió lo mismo.
Pero esa noche aún no terminaba. Bajo el cielo sin astros, las figuras seguían buscándose, llamándose, aprendiendo a ser muchos. La tierra amarilla guardaba las huellas húmedas de sus primeros pasos, y los tallos huecos, que ya no eran tallos sino personas, se mecían con la respiración de los que dormían.

La enseñanza
“Toda humanidad comienza no al ser formada, sino al escuchar y responder a otra voz.”
Territorio
Andina · Muiscas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Muiscas
- Referencia
- 5.7143° · -72.927°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Muiscas · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Mitos y leyendas de Colombia, vol. III: región Andina
flacso.edu.ec
Ordena relatos muiscas, transcribe fuentes y advierte cuándo una figura o episodio no constituye propiamente un mito.
- Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales, tomo II
archive.org
Conserva algunas de las noticias coloniales más extensas sobre autoridades, divinidades, ceremonias y relatos muiscas.
- El sol del poder: simbología y política entre los muiscas del norte de los Andes
books.google.com
Analiza relaciones entre cosmología, parentesco, territorio y autoridad en materiales muiscas.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Los muiscas en los siglos XVI y XVII: miradas desde la arqueología y la historia
ediciones.uniandes.edu.co
Reúne investigación arqueológica e histórica que corrige modelos simplificadores sobre sociedad, poder y territorio muiscas.
- Plan de vida de la comunidad indígena Muisca de Bosa
historico.gobiernobogota.gov.co
Expresa desde una comunidad muisca contemporánea la relación entre territorio, memoria, familia, educación y continuidad colectiva.
- Popol Vuh: Sacred Book of the Quiché Maya People
mesoweb.com
Ofrece el relato k'iche' donde la humanidad finalmente es formada de maíz, dentro de una cosmogonía propia.
- Huiracocha (dios): el diluvio y la nueva humanidad
es.wikipedia.org
Registra cómo Viracocha destruye con un diluvio a los gigantes que no lo reconocieron, enseña a la nueva humanidad y desaparece caminando sobre el mar; Manco Cápac y Mama Ocllo portan un bastón de oro.
- Sociedad y naturaleza en la mitología muisca
revistatabularasa.org
Analiza la antropogénesis de los caciques de Sogamoso y Ramiriquí dentro del ciclo solar y lunar (pp. 204-205): subraya que la creación humana «fue distinguida por su género» —hombres de tierra amarilla, mujeres de la hierba alta de tronco hueco— y que, según Piedrahita, los dos caciques fundaron linajes «nobles». Sitúa el episodio en un diagrama de parentesco (Sogamoso-Luna, Ramiriquí-Tunja-Sol, Bachué) que lee la relación entre los astros como modelo de las relaciones sociales.
- Textiles de las culturas muisca y guane [reseña del libro de Gladys Tavera de Téllez y Carmen Urbina Caycedo]
publicaciones.banrepcultural.org
Abre con el relato: Chiminigagua da forma a dos caciques divinos, Iraca y Ramiriquí, que se vuelven Luna y Sol después de fabricar al primer hombre de tierra amarilla y a la primera mujer de «una hierba alta de tallo hueco», que identifica con el junco de las orillas de las lagunas, el mismo que entrelazado forma las esteras y funda el oficio textil femenino. Es la lectura que liga la materia vegetal de las mujeres con el tejido.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La aparición de los primeros seres humanos» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La aparición de los primeros seres humanos» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La aparición de los primeros seres humanos» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








