
Andina · Chamí
Jinu Potó, el Hijo de la Pantorrilla
Un expediente del ciclo Emberá de Jinu Potó: nacimiento de la pantorrilla, búsqueda de la madre, viaje entre mundos y versiones regionales.
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Contaban los antiguos que la luna se brillaba mucho, que alumbraba casi como de día y que de noche no dejaba dormir a la gente. Entonces Jinopotabar, el hombre que nació de la pierna de una mujer, aborreció a la luna y le dijo: «Si no deja de brillar tanto, la voy a tumbar». Ella no hizo caso y siguió brillando.
Pidió que le cortaran una guadua. La pusieron en una olla, él se subió y le dijo: «Súbase hasta el cielo». La guadua creció y creció hasta llegar a la luna.
Arriba pelearon. La luna era como una mujer gruesa, casi tan grande como la tierra, y no se dejó tumbar. Al fin él le cogió la cara y le dijo: «Por alumbrar más, voy a dañar tu ojo», y con las uñas se los dañó. Por eso ya casi no brilla.
Abajo la gente le envidiaba haber subido. Él pidió que esperaran, que al bajar él mismo cortaría la guadua, pero la cortaron, y quedó sentado en la luna con hambre. Dijo «mojaupuda», lana de balso, y se brincó, pero el viento lo devolvió al puesto de la luna. Dijo entonces «monpará», piedra, y cayó disparado, traspasó la tierra y fue a dar al otro mundo de abajo.
Allá vive otra gente, que duerme de día y sale a cazar y a rozar de noche: los Dojura. Lo recibieron y le pidieron que se quedara cuatro días. Bajaban olladas llenas de carne de monte, zaino, venado, pero cuando comían no más aire comían y la carne la botaban para fuera. Él dijo que no comía ese viento, y le sirvieron carne.
Más tarde salió a hacer sus necesidades y un muchacho lo siguió y lo vio. Volvió a la casa y le rogó a su padre que le pidieran al forastero que los curara. Un mayor se lo pidió.
Antes de contestar, Jinopotabar preguntó por dónde se iba hasta los vecinos, y le indicaron todo: atravesar la cordillera, que al otro lado vivía alguien con mucho remedio. Entonces dijo que podía curar, pero que necesitaba una yerbita de aquella montaña alta, y señaló el mismo camino que le habían enseñado.
Le dijeron que curara primero. Trajeron un muchacho, lo puso en cuatro patas y lo chuzó por detrás con un machete. Le abrió un hueco: tenía una sola tripa gruesa, como de un brazo de larga, y apenas se rompió salió aire no más, y cayó muerto sin respiración.
Jinopotabar se fue corriendo por el camino y les dijo: «Aguarden, mijitos, yo me voy ahora ligerito a traer remedio». No volvió.
Pasó la montaña y en un derrumbe se encontró con un pescador que le dio posada y echó al caldo, como si fuera maíz, pura berea. Él no comió. El otro lo invitó a rodar por el volcán a ver quién llegaba primero, y se tiró él, se despedazó en el río y volvió a subir armando su cuerpo. Cuando se tiró de nuevo, Jinopotabar corrió.
Llegó donde Chokorró, la gallineta, y le contó que aquel hombre quería matarlo. Ella lo escondió debajo de su banquito y se sentó encima con un sentadero en la mano. El perseguidor llegó a palos, ella le dio en la espalda y lo despedazó, y su cuerpo quedó hecho berea, condenado a vivir en el hueco de un palo para que la gente lo tumbe y haga velas. Sus pedazos se fueron como moscos a un palo grueso.
Chokorró le dio carne de tatabra y le dijo que más allá vivía Surrú, la tórtola, y que de allí ya quedaba cerca su tierra. Durmió donde Surrú y madrugó. A las doce en punto quedó como loco, y al abrir el ojo vio su propio chorro y su casita, y oyó hablar a su familia. La mujer se asustó y le preguntó de dónde venía. Él dijo que estaba muy perdido.

La enseñanza
“Una fuerza que no se mide destruye igual cuando quiere ayudar que cuando quiere vengarse.”
Territorio
Andina · Chamí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Chamí
- Referencia
- 4.156111° · -76.287778°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Chamí · Valle del Cauca · Andina
- Referencias
- 11
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Algunos mitos de los indios Chamí (Colombia)
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Transcribe catorce relatos narrados en castellano por integrantes de un grupo Chamí asentado en Corozal, municipio de Río Frío, Valle del Cauca, durante el reconocimiento de 1945.
- Jinu Potó, ¿mito o historia? Desplazamientos del saber y cuestionamientos epistémicos en la narración oral del pueblo embera dóbida
editorial.ucatolica.edu.co
Es el estudio comparativo del ciclo que la ficha ya invoca por el apellido del autor sin citarlo. Ferrari declara que las aventuras de Jinu Potó «integran la mitopoiética de distintos pueblos embera, entre ellos los embera dóbida, los embera catío y los embera chamí», y desarma la variación en motifemas: el padre cambia según la versión —«otros como una nutria o un murciélago», también Picario el primer jaibaná, un espíritu o la luna—; el desenlace cambia (una fiera, un aberrojo, un tronco de guayacán, un «indio brujo»); y el juicio ético sobre el protagonista cambia con él. Confirma dos rasgos del texto de Río Frío como parte del ciclo y no como adornos: el mundo de abajo de los seres sin ano «quienes se nutren por medio del olfato», y el mérito de «dejando viva una pareja de cada una de las especies de animales asesinadas». Cierra con una fórmula útil para la Lección: los héroes emberá «favorecen y al tiempo incomodan a la comunidad».
- Mitos, tradiciones y cuentos de los indios Chamí
publicaciones.icanh.gov.co
Publica nueve relatos de la expedición de 1945 e identifica por separado cuatro narraciones de Nicolás Henao, Chamí de Balboa, y cinco de Rafael Bailarín, narrador Katío.
Contraste y contexto · 8 referencias
- Algunos relatos de los embera chamí de Risaralda, contados por Clemente Nengarabe Siágama
luguiva.net
Relatos que Vasco recogió de Clemente Nengarabe en el Chamí y que se publicaron en 1978 sin su nombre. Al republicarlos, Vasco explica que su papel fue el de simple recolector y devuelve la autoría al narrador, porque en aquel momento fue impensable que un indígena figurara como autor.
- Tejidos de transformación: oraliteratura y oralitegrafía en la memoria emberá chamí
revistas.udea.edu.co
Analiza relatos Chamí del Eje Cafetero y explica la transformación como principio relacional, además de rastrear mediaciones coloniales, cristianas y patriarcales.
- Los embera-chamí en guerra contra los cangrejos
luguiva.net
Trae dos narraciones chamí vivas de Jinopotabar, contadas por Rosa Elvira —maestra chamí del alto río Garrapatas (Valle del Cauca), originaria del alto San Juan— a los niños de su escuela y transcritas en el momento. En la primera, Jinopotabar enseña a los emberá a hacer lanzas y pelea contra los cangrejos, y las rayitas del lomo de los cangrejos son sus marcas. En la segunda, su madre lo concibe en la pantorrilla izquierda y nace entre los dedos del pie; la luna le revela quién mató a su madre (la mamá del tigre) y dónde está enterrada; sube a la luna en un palo de balso en noche de luna llena; cae luego al mundo de abajo, donde vive; enseñó la rocería con machete; y —dato decisivo— «su papá es Carabí, por eso él viene cuando es luna llena». Es decir: en esta versión chamí Jinopotabar es hijo de Karagabí.
- Jaibanás. Los verdaderos hombres
luguiva.net
Es el cotejo más detallado del ciclo anterior a Ferrari, y usa las dos grafías, «Jinú Potó o Jinopotabar». Enumera versión por versión qué cambia: quién concibe al héroe (una mujer, o un hombre fecundado por una nutria, que según el doctor Julián Cadavid sería Picario, el primer jaibaná), si la fecundación es por entre los dedos del pie y el nacimiento por la pantorrilla o al revés, con qué se enfrenta antes de la luna (ballena, ancumiá, una gran jepá, cuatro nusí, la mata de los animales unangaramiá), qué ave troza su soporte —el pájaro truenené—, cómo se llama el mundo de abajo (Armucurá, reino de Tutruicá, o tierra de los Dojura donde el día y la noche están invertidos) y de cuántas maneras distintas muere. Identifica además a los narradores de dos versiones publicadas en 1978: Pascasio Chamorro, en Catrú (Chocó), recogida por Fernando Urbina, y Clemente Nengarabe.
- La escalera de cristal: términos y conceptos cosmológicos de los indígenas Emberá
revistas.unal.edu.co
Da la etimología del nombre en la lengua: «el de las aventuras del hijo de la pierna /jerúpotó oarra/ (/jerúpotó/: pantorrilla; /oarra/: hijo)», y lo califica como «uno de los mitos más populares entre los emberá y uno de los que se conserva en casi todas las zonas». Resume la secuencia mínima que Pardo encontró: nacimiento de la pierna de una mujer —o de un hombre, según la zona—, que muere al rajársele la pierna; el niño crece rápido y pregunta quién mató a su madre; le dicen que fue la luna; sube y un pájaro carpintero le troza la guadua; al caer traspasa la tierra y sale al mundo de la gente sin ano, /atau aramora/ («ano tapado»), que se alimenta con el olor de lo cocinado.
- La letteratura orale embera: inquietudini e oscillazioni enunciative nel mito contemporaneo
confluenze.unibo.it
Registra explícitamente la serie de nombres del ciclo —«Jinu Potó, Jeru Poto Oarra, Jinu-Poto-Wuarra o Jinopotabar»— y compara motifema por motifema dos narraciones dóbida recogidas en 2022: la de Graciliano, mayor y dinamizador espiritual de Yucal (río Panguí), y la de Lizandro, de Boca de Jagua (río Chorí). Muestra qué comparten (la serpiente Je, el desafío a la luna, el pájaro carpintero, el mundo de los seres sin ano) y en qué divergen: Graciliano inscribe la muerte de la madre en los esfuerzos cosmogónicos de Ankore por estabilizar la reproducción humana, mientras Lizandro la deja como opacidad epistémica y desarrolla el deterioro de la relación del héroe con su comunidad. En nota recoge que el padre es, según la versión, nutria, murciélago, espíritu, la luna o Picario.
- El mito embera de Jinu Potó [conjunto de datos]
zenodo.org
Publicación abierta y citable (DOI 10.5281/zenodo.15517597, licencia CC BY 4.0) de las transcripciones completas en castellano de las dos narraciones orales de Jinu Potó que Ferrari analiza en el artículo de Confluenze: es decir, la vía para leer el texto entero de las versiones de Graciliano y Lizandro sin depender del resumen del investigador. Permite comparar palabra por palabra la secuencia dóbida con la transcripción de Río Frío en vez de comparar dos síntesis.
- Mitología Embera. Principales mitos, características y funciones
bioetnia.iiap.org.co
Aporta una medición de vigencia que ninguna otra fuente da: en las comunidades donde los autores trabajaron (Jawa en el río Chorí, Tandó y Nuquí arriba, Yucal en el Panguí), «los mitos y leyendas más populares y vivos son: origen del hombre, las historias de Jinú-Potó-Warra, las de Jé o Jepá, la serpiente gigante...», mientras que Karagabí y Tutruicá «tienen poco peso» y algunos afirman que Karagabí es un dios de los katíos. Confirma que el ciclo del hijo de la pantorrilla sigue circulando como narración viva y añade una grafía más al inventario de nombres.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Jinu Potó, el Hijo de la Pantorrilla» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Jinu Potó, el Hijo de la Pantorrilla» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Jinu Potó, el Hijo de la Pantorrilla» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








