
Andina · Muiscas
Hunzahúa
El primer zaque de Tunja se enamora de su hermana; la chicha derramada forma el pozo de Donato, y su huida deja un valle maldecido y dos piedras en el río.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 3 min
Hunzahúa fue el primer zaque de Hunza, la ciudad que hoy se llama Tunja. Mandaba sobre el valle, pero había una puerta en su propia casa que ni su palabra ni su poder podían abrir: la del aposento de su hermana, a quien la madre vigilaba de cerca.
Se enamoró de ella. Sabía que entre hermanos no había camino de esposos, y que la madre, guardiana de la ley de la casa, no la cedería. Inventó entonces un viaje a la provincia de los Chipataes, tierra abundante en algodón, y pidió que su hermana lo acompañara a comprarlo. La madre dio permiso.
Volvieron juntos. A los pocos días, la madre vio el vientre y los pechos de la hija y entendió lo que nadie había dicho en voz alta.
Estaban haciendo chicha. La madre tomó la sana, el palo con que se remueve la bebida, y fue contra la muchacha. Ella giró en torno a la gran vasija donde se prepara la gacha. El golpe cayó sobre el barro.
La vasija se quebró.
La chicha corrió por la tierra, y la tierra no la detuvo: se abrió y la recibió entera. Donde cayó el líquido quedó un pozo redondo, y el agua que aún lo llena es aquella misma, convertida. Por eso lleva el nombre de pozo de Donato: así quedó en la memoria lo que nació de aquella tarde.
—Que la tierra guarde lo que la casa ya no puede contener —dijo la madre.
Antes del amanecer, Hunzahúa subía a los cojines de piedra donde la ciudad adoraba al sol. Aquella mañana bajó y encontró el cercado en silencio: la gente reunida, sin fiesta, sin miradas de zaque.
Subió al alto que domina el valle por el oeste. Desde allí maldijo la tierra, y el valle se quedó estéril, batido por vientos fuertes, sin fuerza para dar cosechas.
Llamó a su hermana con la tata, la trompeta de palo. Ella dejó la casa de la madre y lo siguió.
No sabían por dónde partir. Hunzahúa lanzó al aire una tiradera que sonaba con un cascabel, y el rumor del viaje los fue guiando hasta Susa. Allí le dieron a ella los dolores del parto. El niño nació, y los dos, sin atreverse a cargar con él, lo dejaron convertido en piedra dentro de una cueva.
Siguieron con la misma guía hasta las tierras de Bogotá, cerca del pueblo de Ciénega, por bajo del Salto del Tequendama. Al cruzar el río sintieron el peso de todo el camino y de la tierra ajena. Se miraron y decidieron convertirse en dos piedras.
Hoy están en la mitad de la corriente.
En Tunja el pozo sigue abierto, el viento del valle no descansa, y el río pasa y pasa entre las dos piedras, que esperan sin apuro lo que el agua venga a decirles.

La enseñanza
“El deseo que cruza un límite no borra la marca: la deja flotando en el agua y en el viento.”
Territorio
Andina · Muiscas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Muiscas
- Referencia
- 5.544642° · -73.357557°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Muiscas · Andina
- Referencias
- 12
- Última revisión
- 19 de agosto de 2026
Base documental · 3 referencias
- Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales, tomo II
archive.org
Conserva algunas de las noticias coloniales más extensas sobre autoridades, divinidades, ceremonias y relatos muiscas.
- Mitos y leyendas de Colombia, vol. III: región Andina
flacso.edu.ec
Ordena relatos muiscas, transcribe fuentes y advierte cuándo una figura o episodio no constituye propiamente un mito.
- Historia general de las conquistas del Nuevo Reino de Granada
cervantesvirtual.com
Ofrece una versión colonial amplia de gobernantes, guerras, genealogías y leyendas del altiplano.
Contraste y contexto · 9 referencias
- Los señores muiscas
banrepcultural.org
Explica la organización política muisca y cuestiona la imagen de un imperio uniforme gobernado por reyes absolutos.
- El sol del poder: simbología y política entre los muiscas del norte de los Andes
books.google.com
Analiza relaciones entre cosmología, parentesco, territorio y autoridad en materiales muiscas.
- Érase una vez entre los chibchas
books.google.com.co
Es la fuente literaria directa de varios relatos modernos protagonizados o enmarcados por Sesquilé y Chypuy.
- Registro bibliográfico de Érase una vez entre los chibchas
consultas.bibliovalle.gov.co
Identifica autoría, edición, serie de literatura juvenil y contenido de la obra de García Giraldo.
- La llamada Lengua Báculo de los muisca: una revisión crítica
zaquenzipa.org
Rastrea pasajes presentados como tradición muisca hasta su antecedente literal en la obra de García Giraldo.
- Plan de vida de la comunidad indígena Muisca de Bosa
historico.gobiernobogota.gov.co
Expresa desde una comunidad muisca contemporánea la relación entre territorio, memoria, familia, educación y continuidad colectiva.
- Huiracocha (dios): el diluvio y la nueva humanidad
es.wikipedia.org
Registra cómo Viracocha destruye con un diluvio a los gigantes que no lo reconocieron, enseña a la nueva humanidad y desaparece caminando sobre el mar; Manco Cápac y Mama Ocllo portan un bastón de oro.
- Popol Vuh: Sacred Book of the Quiché Maya People
mesoweb.com
Ofrece el relato k'iche' donde la humanidad finalmente es formada de maíz, dentro de una cosmogonía propia.
- Metamorphoses, Book X
ovid.lib.virginia.edu
Conserva relatos de pérdida, transformación vegetal, competencia y descenso por amor en la tradición grecorromana.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Hunzahúa» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Hunzahúa» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Hunzahúa» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








