Guagua Rayo

Pacífico · Mixto

Guagua Rayo

En Jenoy, una pareja sin hijos recoge al Guagua Rayo durante las lluvias; siete años después, el niño regresa a la tormenta.

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Guagua Rayo: la entrada del relato

El relato

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Hubo un tiempo en que los ricos llegaron a hacerse dueños de la tierra de Jenoy. Los lotes de abajo, los de El Edén, los cambiaban por una pierna de buey que se había derrumbado, y la gente se quedaba trabajándoles. Vivía allí un matrimonio muy pobre, tan pobre que en un año entero no alcanzaba a descontar ni un real de su deuda. No tenían nada, ni para la lata.

Un día empezó a llover. A la lluvia siguió una tempestad de truenos, dura y cerrada, y en la mitad de la tempestad cayó un trueno más fuerte que todos. Con él cayó el Guagua Rayo, un niño chiquito.

El hombre no se quedó mirando. Lo envolvió en una camisita de lienzo que tenía y lo metió en un wilque, que así llamaban a la olla, y allí lo guardó mientras pasaban los rayos. Cuando amainó, se fue con el niño donde el cura.

—Su reverencia, bautíceme este niño.

—¿Y por qué?

—Porque vino un trueno y nos dejó este niño.

Lo voltearon de frente y en el pecho encontraron algo escrito: adonde naciera el Guagua Rayo nadie sería dueño; los ricos y los blancos tendrían que salir, y el propio Guagua Rayo sería el dueño del territorio de Jenoy. El cura lo volteó de espaldas y allí leyó lo demás: donde cae el Guagua Rayo, a su gente jamás la moverán de su tierra, porque son raíces antiguas. El niño se llamaría Juan Solarte Criollo.

Así lo bautizaron. Tenía una colita, como de perrito. Los antiguas lo criaron con chullita de mazamorra, con agüita de panela, con cafecito y con caldos de lo que hubiera, y el niño fue creciendo.

Cuando tenía como año y medio, cada vez que llovía y tronaba salía gateando, se paraba en una piernita y se sentaba en el umbral de la puerta. Entonces sonaban los rayos, ¡chas!, ¡shilin!, y era la plata que le bajaba su papá, el rayo. Le dejaba bastante. El niño volvía brincando en una pierna, diciendo ¡achala, achala!, y le entregaba toda esa plata a la señora que lo estaba criando.

Con eso los ricos tuvieron que dejar el territorio. Se fueron yendo de uno en uno. El Guagua Rayo nació en Jenoy, y de él viene el apellido Criollo que llevan tantas familias del pueblo.

Su figura quedó tallada en una piedra del sitio Tomates, en Aguapamba, subiendo hacia el Galeras. Le dicen el Mantel de Piedra, y allí, cuentan los mayores, están sus escrituras.

La enseñanza

“Lo que cae del cielo en tiempos de despojo puede devolverle la tierra a quien la trabaja.”

Territorio

Pacífico · Mixto

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Pacífico
Comunidad
Mixto
Referencia
1.2136° · -77.2811°

Ficha del relato

Contexto histórico

El relato pertenece a Jenoy, o Genoy, corregimiento de Pasto recostado en la falda norte del volcán Galeras, donde un cabildo quillasinga volvió a constituirse en 2008. Su registro más completo está en «Al rugir del Galeras», monografía de Víctor Javier Erazo Pantoja presentada en la Universidad de Nariño en 2010. En las páginas 52 y 53 transcribe la entrevista que le hizo a Pascuala Criollo el 27 de abril de 2008. Ella cierra diciendo que quien contaba esa historia era Dioselina Criollo, y Erazo la presenta como uno de los mitos fundamentales de los jenoyes: el que explica el apellido Criollo y el derecho del pueblo a su tierra.

La misma narradora ya lo había contado el 26 de agosto de 2007, en una reunión comunitaria convocada para decidir si Jenoy recuperaba el cabildo. Esa versión la publicaron Franco Ceballos Rosero, Martha Isabel Rosas y Darío Tupaz Coral en 2014, en la revista Procesos Históricos de la Universidad de los Andes de Mérida (p. 169), dentro de un artículo sobre el Derecho Mayor. Los autores explican el contexto: en 2005 el Estado declaró zona de amenaza volcánica alta el área vecina al Galeras (decreto 4106) y ordenó reasentar a sus habitantes; los jenoyes respondieron con su memoria. Para Ceballos, el niño que trae escrito en el cuerpo que el dueño de la tierra es Jenoy funciona como un discurso jurídico.

El petroglifo del sitio Tomates, que la comunidad llama Mantel de Piedra o Mantel de la Vida, aparece en el Documento étnico de la cuenca del Juanambú (Corponariño, 2017) como el lugar donde los antepasados tallaron la figura del guagua rayo. John J. Sánchez y William A. Posada lo fotografiaron para Andean Geology en 2024 bajo el nombre de Piedra de Guagua Rayo o de Vuelta Larga.

Resonancias con otros mitos

El paralelo más cercano está en el Cauca. Los nasa cuentan que Juan Tama, hijo de la estrella, apareció flotando en una balsa de bejucos sobre las aguas crecidas de la quebrada El Lucero, que los médicos tradicionales lo sacaron y lo criaron, y que llegó a ser el cacique que defendió el territorio; el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo recoge ese relato al lado del hecho documentado de que en 1700 Juan Tama obtuvo títulos de resguardo. Como el Guagua Rayo, es un niño que no nace de mujer sino de un fenómeno del cielo o del agua, que la comunidad recibe y cría, y cuya llegada funda un derecho sobre la tierra.

Dentro del mismo Galeras, el niño del rayo tiene un destino distinto en cada vereda: en Jenoy expulsa a los ricos y deja un apellido; en Mapachico, según Sánchez y Posada, se convierte en el volcán y en el abuelo de todos. Y en la versión que recogen Ceballos, Rosas y Tupaz, su madre es la Virgen del Rosario Chiquita, la misma imagen que los jenoyes subieron al cráter en 2005 para aplacar al Taita Galeras. El rayo como padre y la Virgen como madre dejan al niño a medio camino entre el volcán y el templo.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Pascuala Criollo cuenta dos veces la historia y cambia poco. En 2007 los protagonistas son «unos pobres cuidadores», conciertos de unos ricos, y el niño va en un lienzo dentro de una olla; en 2008 son un matrimonio pobre despojado de El Edén, el niño va en una camisita dentro de un wilque, y aparecen la colita, la crianza de los antiguas y la plata que le baja su padre el rayo. En las dos el nombre es Juan Solarte Criollo.

  2. En 2018 Ceballos Rosero publica, en Universitas Humanística, la versión de una mayor que la oyó de su abuela. Allí el rayo cae en el centro del pueblo, se oye llorar a un niño de pecho y es una mujer indígena quien corre a recogerlo, seguida por la gente. El niño crece rápido y se vuelve el líder que saca a la gente de la esclavitud de las haciendas y hace nombrar Cabildo; se llama Juan Criollo. La narradora dice que esa historia está escrita en la piedra que descubrió el profesor Romualdo Criollo en Aguapamba.

  3. Otros mayores, según el artículo de 2014, dicen que Juan Rayo fue hijo del Rayo y de la Virgen del Rosario Chiquita, y que el agua lo trajo al mundo para que el fuego del volcán no lo destruyera todo. En Mapachico, vereda vecina, Sánchez y Posada recogen que el niño del rayo se transforma en el Galeras y es patriarca de toda la gente de la región.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mixto · Nariño · Pacífico
Referencias
7
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Al rugir del Galeras. Discursos y saberes en el contexto cultural del Cabildo Indígena de Genoy

    sired.udenar.edu.co

    Transcribe entera la narración de Pascuala Criollo (27 de abril de 2008): el matrimonio pobre despojado de El Edén, el trueno que deja al Guagua Rayo, el wilque, el bautizo con la escritura en pecho y espalda, la colita, la plata del papá rayo y la salida de los ricos.

  2. Los caminos del Derecho Mayor en Jenoy (Pasto, Nariño, Colombia)

    redalyc.org

    Publica la versión de 2007 de Pascuala Criollo (lienzo, olla, bautizo, Juan Solarte Criollo) y recoge que otros mayores hacen a Juan Rayo hijo del Rayo y de la Virgen del Rosario Chiquita; sitúa su aparición en el Mantel de Piedra.

  3. Los mayores y el territorio de Jenoy (Pasto, Colombia): quehacer etnográfico y etnoliteratura de resistencia

    redalyc.org

    Versión de una mayor que la oyó de su abuela: el rayo en el centro del pueblo, la mujer indígena que recoge al niño, el líder que saca a la gente de la esclavitud y hace nombrar Cabildo; la historia escrita en la piedra de Tomates.

Contraste y contexto · 4 referencias

  1. Old and modern volcanic depictions as evidence of communities-volcanoes mutualism in Colombia

    andeangeology.cl

    Fotografía y describe el petroglifo Piedra de Guagua Rayo (Vuelta Larga) en Genoy y recoge que en Mapachico el niño del rayo se transforma en el Galeras y es patriarca de la región.

  2. Documento étnico comunidades indígenas en la cuenca del río Juanambú (POMCA Juanambú)

    corponarino.gov.co

    En el apartado del Cabildo de Jenoy registra el petroglifo Mantel de la Vida, en el sector Tomates, donde «los ancestros dejaron tallando la figura del guagua rayo».

  3. Saberes ancestrales del Cabildo Indígena de Jenoy

    repositoriocdim.esap.edu.co

    Menciona la piedra del Mantel de la Vida, en la parte alta del volcán, como reflejo del «mito de origen El guagua rayo», al que presenta como cuidador de la naturaleza.

  4. Juan Tama de la Estrella

    colectivodeabogados.org

    Paralelo nasa: el hijo de la estrella que aparece en una balsa sobre la quebrada El Lucero, es criado por los médicos y llega a cacique defensor del territorio.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

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«Guagua Rayo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Guagua Rayo» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Guagua Rayo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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