
Caribe · Mestizo
El rey que tenía dos hijas bonitas
Un vendedor de flores entra en una apuesta relacionada con las hijas del rey y revela una verdad que el poder quería mantener oculta.
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El relato
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El rey apostó con un hombre a que no era capaz de decirle coja a su hija. Tenía dos, las dos bonitas, y las dos vivían en el palacio. El hombre aceptó de una vez: «¡A que sí!».
Dejó pasar unos días. Después consiguió flores, las acomodó y salió a venderlas por la calle como cualquier otro vendedor. Fue acercándose al palacio y allí levantó la voz: «¡Flores! ¡Vendo flores!».
Las hijas del rey salieron a ver la mercancía. El hombre les puso las flores delante y les dijo lo único que había ido a decir:
«¡Usted escoja!».
Y con eso le ganó la apuesta al rey.

La enseñanza
“Una palabra prohibida siempre cabe dentro de otra que nadie puede castigar.”
Territorio
Caribe · Mestizo
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Mestizo
- Referencia
- 9° · -75°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mestizo · Córdoba · Caribe
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 21 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Tradición oral y conducta en Córdoba
zapataolivella.univalle.edu.co
Imprime la pieza entera en la página 251, en cinco frases, entre «Tío Sapo y Cangrejo» y «El viaje al Cielo». Es el único registro conocido y la única autoridad sobre el dato que la ficha heredada falseaba: el texto llama bonitas a las dos hijas y la apuesta es sólo sobre la palabra, sin ninguna verdad oculta que revelar.
- Prólogo y epílogo a Tradición oral y conducta en Córdoba (3.ª ed.)
drive.google.com
Explica que el volumen recoge mil piezas y publica una selección, lo que permite entender que una pieza de cinco frases entrara al libro: no se recogió por extensión sino por ser una forma reconocida del repertorio.
- Cuentos de hadas campesinos de Colombia: topologías literarias de la oralidad
revistas.udea.edu.co
Documenta la presencia de reyes, palacios y princesas en el cuento campesino colombiano, que no vienen de ninguna corte real sino del cuento peninsular aclimatado. Es lo que explica que un relato recogido entre campesinos del Sinú empiece con un rey sin que nadie lo encuentre extraño.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Manuel Zapata Olivella (Enciclopedia)
enciclopedia.banrepcultural.org
Acredita al recopilador y el alcance de su trabajo sobre tradición oral costeña, que es la única garantía de que estas cinco frases se recogieron y no se inventaron.
- Manuel Zapata Olivella Collections — tema «cuentos»
mzo.library.vanderbilt.edu
Permite comprobar qué quedó del archivo de campo y confirma que detrás de esta pieza mínima hubo una grabación dentro de una campaña de mil registros.
- Respirando el Caribe. Memorias de la Cátedra del Caribe Colombiano
biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar
Trata el gusto caribeño por el juego verbal y la respuesta rápida como rasgo de la conversación corriente, que es el terreno en que una pieza de cinco frases funciona como cuento completo y no como fragmento.
- Conjurar el olvido: campesinos y política en las llanuras del Caribe colombiano
redalyc.org
Documenta la relación entre campesinos y figuras de autoridad en las llanuras del Caribe, que es el reparto que el chiste invierte: el que vende flores por la calle gana la apuesta al que manda.
- Manuel Zapata Olivella — Obras completas y archivo digital
zapataolivella.univalle.edu.co
Es la vía por la que el libro está en abierto con licencia Creative Commons, y por tanto la razón de que esta pieza pueda cotejarse palabra por palabra en vez de citarse de oídas.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El rey que tenía dos hijas bonitas» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El rey que tenía dos hijas bonitas» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El rey que tenía dos hijas bonitas» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








