
Andina · Muiscas
El pozo de Hunzahúa
Jerónimo Donato intenta vaciar el pozo de Hunzahúa en busca de oro, pero el agua devuelve una lección que no cabe en un cofre.
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Mucho después de Hunzahúa, el pozo seguía lleno.
La gente de Tunja decía que sus aguas habían nacido de una vasija de chicha rota y que, cuando llegaron los invasores, allí fueron ocultadas riquezas para que no cayeran en sus manos. Nadie podía mostrar el fondo. Eso bastó para que muchos imaginaran oro.
Jerónimo Donato de Rojas escuchó la historia y decidió vaciar el pozo.
Llevó trabajadores, cuerdas, palas y conductos. Mandó abrir una zanja para que el agua escapara cuesta abajo. El primer día el nivel descendió un poco. Donato sonrió y calculó cuántos cofres podría llenar.
Al amanecer siguiente, el pozo estaba igual.
Hicieron la zanja más profunda. Sacaron barro en baldes y afirmaron las paredes con madera. Durante horas el agua corrió. Entre la tierra aparecieron piedras oscuras, raíces y fragmentos de vasijas. Donato examinaba cada objeto y lo arrojaba a un lado si no brillaba.
La noche volvió a llenar el pozo.
Pasaron los días. Las herramientas se desgastaron. Los trabajadores conocieron cada curva del terreno, pero el fondo seguía lejos. Donato gastó más dinero del que pensaba encontrar.
Una tarde, un muchacho que llevaba agua a los obreros recogió uno de los fragmentos desechados. Reconoció en el barro la huella de unos dedos antiguos. Lo limpió con cuidado y lo guardó.
—Eso no es un tesoro —le dijo Donato.
El muchacho miró el pozo, los árboles y la ciudad levantada sobre la antigua Hunza.
—Entonces quizá usted busca la cosa equivocada.
Donato ordenó un último desagüe. La zanja recibió el agua hasta entrada la noche. En la oscuridad creyó ver un resplandor bajo la superficie y metió las manos. Solo sacó barro.
Al día siguiente abandonó el trabajo.
El pozo conservó su agua, pero cambió de nombre. La gente comenzó a llamarlo Pozo de Donato, no porque el hombre hubiera encontrado una fortuna, sino porque había perdido la suya tratando de apoderarse de una historia.
Todavía se dice en Tunja que algo “cayó al Pozo de Donato” cuando desaparece sin remedio. El agua no confirma si existe oro en el fondo. Guarda algo más difícil de extraer: la memoria de quienes miraron el lugar como una herencia y de quienes solo supieron verlo como una promesa de riqueza.

La enseñanza
“El valor de algo no depende de que pueda extraerse, venderse o poseerse.”
Territorio
Andina · Muiscas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Muiscas
- Referencia
- 5.5513056° · -73.3527778°
Contexto histórico
El sitio se encuentra al norte de Tunja, en terrenos de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. La tradición enlaza su origen con la vasija rota en el relato de Hunzahúa. Otra capa afirma que Quemuenchatocha hizo ocultar allí oro y esmeraldas ante la invasión española. En el siglo XVII, el capitán Jerónimo Donato de Rojas intentó desaguarlo para buscar tesoros y fracasó; de ese episodio procede el nombre popular Pozo de Donato.
La ficha anterior aseguraba que los conquistadores sentenciaron a muerte a Quemuenchatocha y que sus guerreros trasladaron el tesoro aquella misma noche. La síntesis histórica del Banco de la República dice, en cambio, que fue capturado y llevado a Suesca para presionarlo a revelar riquezas. La ejecución corresponde a Aquiminzaque en otro episodio. Se elimina esa confusión.
El diálogo entre Donato y el muchacho, el fragmento con huellas y el resplandor de barro son invenciones literarias. El refrán sobre los caudales que “caen” al pozo sí pertenece a la memoria popular tunjana.
Más que una segunda versión completa de Hunzahúa, esta ficha cuenta la biografía cultural de un lugar. En ella se superponen mito de origen, conquista, búsqueda colonial de tesoros y expresión cotidiana. El pozo muestra cómo una comunidad puede conservar su memoria incluso cuando diferentes generaciones intentan apropiarse del mismo sitio por razones opuestas.
Otras versiones y matices
Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.
- 01
La primera tradición explica el agua mediante el derrame de chicha cuando la madre de Hunzahúa rompe una vasija al intentar golpear a su hija. Esa escena pertenece al ciclo familiar del primer zaque.
- 02
La segunda sostiene que el zaque Quemuenchatocha ordenó arrojar al pozo oro y esmeraldas para alejarlos de los españoles. Las fuentes territoriales actuales repiten el tesoro, aunque difieren en quién lo transportó y cuánto se ocultó. La noticia debe presentarse como leyenda, no como inventario arqueológico confirmado.
- 03
La tercera capa comienza con Jerónimo Donato de Rojas. Su intento fallido de desagüe en el siglo XVII explica el nombre colonial y el dicho tunjano aplicado a una deuda o dinero que se pierde. Algunas versiones convierten al buscador en un europeo anónimo o alteran su nombre.
- 04
Esta narración concentra la acción en el desagüe porque la formación del pozo ya se cuenta en la ficha de Hunzahúa. Mantiene el tesoro como rumor y no muestra oro real. El muchacho introduce una mirada patrimonial contemporánea: una vasija fragmentada puede tener valor histórico aunque no tenga precio de metal. Esa conversación no es tradición antigua; es el dispositivo literario con que la página distingue memoria y codicia.
Procedencia
Recopilado de la tradición oral de Muiscas, Andina · Andina > Varios > Muiscas.
Cómo documentamos cada relatoFuentes y revisión editorial
Esta ficha cuenta con referencias de contraste publicadas. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- El pozo de Hunzahúa
Documenta la ubicación, el intento de Jerónimo Donato de Rojas y la tradición del tesoro.
- Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales, tomo II
Conserva el origen del pozo dentro del relato de Hunzahúa y la vasija quebrada.
- Mitos y leyendas de Colombia, vol. III: Mitos prehispánicos muiscas
Reúne el ciclo de Hunzahúa y su permanencia en la memoria territorial de Tunja.
- Los señores muiscas
Corrige la confusión entre la captura de Quemuenchatocha y la ejecución posterior de otro zaque.
- Los muiscas en los siglos XVI y XVII: miradas desde la arqueología y la historia
Aporta contexto histórico sobre invasión, cacicazgos y límites de la crónica colonial.
- Las historias y las técnicas detrás de las ofrendas muiscas
Ayuda a distinguir el valor ritual y arqueológico de los objetos de la fantasía extractiva del tesoro.
- Érase una vez entre los chibchas
Permite reconocer la circulación literaria moderna del pozo dentro del ciclo narrativo de Hunzahúa.
- Plan de vida de la comunidad indígena Muisca de Bosa
Ofrece un contraste comunitario contemporáneo entre territorio, patrimonio y objeto de explotación.
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