El pequeño indio Kosina

Caribe · Wayúu

El pequeño indio Kosina

Kosina captura un caballo que cambia de tamaño, gana carreras y le entrega un rebaño después de que el joven se niega a venderlo.

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El relato

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El pequeño indio Kosina le dijo a su madre que salía de caza, tomó el arco y las flechas y anduvo entre las piedras buscando lagartijas. Al atardecer volvió con varias. Su madre tenía lista la comida: trupillo sancochado; él lo guardó para el día siguiente.

Al mediodía se cruzó con indios ricos que le dieron carne, arroz y panela; su trupillo se lo echaron a los burros.

Kosina tenía una roza con ahuyamas, patillas y fríjoles. Un día encontró la huella de un caballo que entraba a comerse la siembra y le puso una emboscada. Veló casi toda la noche; al amanecer se durmió, y el caballo destrozó la sementera y se fue. La noche siguiente volvió a dormirse. Entonces caminó tras el rastro el día entero, hasta notar que las huellas se hacían cada vez más pequeñas. Divisó un caballo grande que, apenas lo miró, se encogió hasta parecer un potro recién nacido. Kosina se quitó la faja, lo cogió por el pescuezo y se lo llevó a su madre.

Por el camino oyó un tambor. Maneó el caballo y fue a ver: una fiesta de carreras de indios ricos. Un joven elegante y bien vestido lo saludó con afecto, lo montó en el anca de su caballo y lo presentó como su familia. Los demás se burlaron: alguien tan chiquito no podía ser pariente suyo.

—Es mi familia —contestó el joven—. Denle la caja para que toque.

Kosina tocó todos los toques que sabía, los de la Guajira, Jopomuy, el jarareño y Akuwa, y los dejó encantados. El jefe de la fiesta mandó matar una res y sancochar la lengua para él.

En casa avisó que al día siguiente correría su caballo. La madre alistó el trupillo; él no lo quiso. Al amanecer cogió al caballito: patas torcidas, corvijunto, un tropezón cada diez pasos. La madre pensó que con ese animal no podía hacer nada.

En el camino el caballo habló: —Si vas a correrme, que no me castiguen con bejucos. Móntate, agárrate de la crin y no te sueltes. Le enseñó a correr con saltos de diez metros, y después lo llevó suave.

En la fiesta el amigo salió a recibir a su primo. Todos miraban con desprecio al caballito, que esperaba con los ojos cerrados y la cabeza baja; pero cuando su amo tocó la caja, cobró brío. Kosina apostó a mitad de una carrera ya empezada. El caballo se volvió bonito y dejó a todos unas veinte varas atrás; al llegar había crecido unos centímetros.

El asombro se volvió rabia y el amigo tuvo que defenderlo. El joven le ofreció cuatro de las mejores bestias por el caballo.

—No me vendas por ningún motivo —dijo el caballo—. Él me maltratará y tú no ganarás nada.

Kosina no lo vendió: propuso correrlo y beberse lo que ganaran. El caballo pidió correr siempre en pelo. Salieron cuatro de los mejores y a todos los dejó atrás. Los dueños se quejaron: sus caballos ya no tenían renombre.

—Mejor nos vamos —dijo el caballo—. Allá donde me conseguiste tengo un hermano menor; será para tu amigo, por todo lo que ha hecho por ti. Relincharé y saldrá; cógelo de la crin.

El hermano forcejeó y luego siguió dócil; trochaba de maravilla. Kosina se lo entregó al amigo y volvió a tocar. Los otros decidieron matar al caballo de carrera, pero el caballito relinchó y su amo acudió.

—Por traerme aquí me quieren matar. Vámonos: te entregaré a mis demás hermanos y a mi madre. Haz un corral, que estén en él de día y salgan a la sabana de noche. Esa será tu riqueza.

Kosina hizo el corral, tuvo las mejores bestias de la Guajira y regaló cuatro a su amigo. Entregada toda esa riqueza, el caballo se fue y se metió por una cueva debajo de la tierra, de donde no saldrá nunca más.

El pequeño indio Kosina: lo que quedó del relato

La enseñanza

“La riqueza que llega como alianza se pierde en cuanto se trata como mercancía.”

Territorio

Caribe · Wayúu

Caribe · Wayúu

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Wayúu
Referencia
11.775° · -72.225°

Ficha del relato

Contexto histórico

El texto que sostiene esta ficha lo publicó Milcíades Chaves en 1946, en el Boletín de Arqueología, dentro de una serie de quince piezas que presentó como “aporte al folklore colombiano”. Su introducción explica el interés de la antropología nacional de esa época: conocer las normas y la vida espiritual de los grupos indígenas para facilitar su incorporación a una nacionalidad, y ofrecer temas a quienes escribían literatura infantil. Chaves no transcribe el wayuunaiki ni nombra aquí al narrador; el castellano, algo entrecortado, es el de su cuaderno. Eugenia Villa Posse reeditó el corpus en 1993, pero esa reedición depende por completo de la publicación de 1946 y no aporta un testimonio nuevo.

La palabra Kosina pide cuidado. Nelly Hostein (2010) recoge que los wayuu llaman kusina o kosina a todo indígena no wayuu. Michel Perrin (1989) reconstruye la historia del término: nombró primero a un grupo de la Sierra de los Cosinas, después a los últimos guajiros cazadores sin ganado y hoy también a los guajiros pobres de zonas apartadas; incluye un testimonio wayuu de 1975 sobre los kusina que no criaban ganado. José Polo Acuña (1999) estudia a los cocina como un segmento distinto de los wayuu pastores en el siglo XVIII, con sus propias estrategias frente al dominio colonial. Ese fondo explica la oposición que estructura el cuento: el cazador de lagartijas que come trupillo frente a los dueños de rebaños que comen carne, arroz y panela. Nada de esto autoriza a usar el nombre del protagonista para caracterizar a una población actual.

Perrin (1987), a partir de una variante que él mismo recogió, sostiene que la historia es una parábola del paso de la caza a la ganadería y propone que ser kusina significa, ante todo, no poseer rebaño. Es una hipótesis académica útil, no una explicación que el cuento enuncie. Polo Acuña muestra, además, que los wayuu ya eran pastores en el siglo XVIII: caballos, reses y carreras no son un añadido tardío sino parte de una economía asentada desde entonces.

Las carreras de la fiesta tienen contexto documentado. Roberto Pineda Giraldo (1950) las describe como uno de los deportes más practicados, presentes en toda gran fiesta y frecuentes en los cuentos, y anota que en ellas se pone por alto el nombre del caballo y la habilidad del jinete. Leonardo Montaño Salas (2017) las sitúa después de los bailes y bebidas con que se presenta a una joven, y señala que los caballos corredores entran en la dote. La caja que Kosina toca y los toques con nombres de lugar (Maicao, Jarara, Nazaret) pertenecen a ese mismo ambiente de fiesta; la ficha conserva las grafías de 1946 sin proponer traducciones que nadie documentó.

Sobre el territorio y la organización social, la Caracterización del pueblo Wayúu del Ministerio de Cultura, el Plan Especial de Salvaguardia formulado por la Junta Mayor Autónoma de Palabreros (2009) y el Régimen Especial de Manejo de la Macuira (2019) describen clanes matrilineales, descendencia por línea materna y territorios claniles. Que el joven rico declare a Kosina “mi familia” y “mi primo” ante todos, y que la riqueza final se reparta en regalos, se entiende mejor sobre ese fondo, aunque ninguno de esos documentos hable del cuento.

Lectura editorial: la salida del caballo por una cueva bajo la tierra deja al donante fuera del alcance humano; el texto no lo identifica con ningún ser nombrado, y esta ficha tampoco.

Resonancias con otros mitos

Dentro del corpus wayuu, el paralelo más directo está en “El viaje del más allá”: cuando Juyá manda al visitante a cazar corzos, este encuentra a un “indio Kusina” con una flecha y una corona de corteza de cují, y cuando lo manda por venados encuentra a un “indio rico” de cinturón rojo, traje y sombrero. Las dos figuras que aquí se enfrentan en la fiesta, el cazador pobre y el ganadero rico, aparecen allá como apariencias de animales de caza. La coincidencia muestra que la oposición era pensable para quienes contaban ambos textos; no prueba que uno derive del otro.

“El indio Kuriruputá” comparte con Kosina el ganado como medida de la riqueza y del prestigio, pero lo resuelve por la incursión y el combate, mientras aquí la riqueza llega por una alianza con el animal y se reparte en regalos. “El origen del fuego” presenta otro bien que no debe quedarse en una sola mano: el fuego se distribuye a muchas casas, y Kosina regala caballos sin desprenderse del que se los dio. “El hijo del Cóndor” ofrece un protagonista que crece a fuerza de pruebas y animales, con la diferencia de que su poder es heredado y el de Kosina, prestado.

La variante que Perrin resume (dos hermanos cazadores, un caballito alimentado con maíz) es el testimonio comparativo más cercano fuera de Chaves, y su lectura como parábola del paso de la caza al pastoreo es una hipótesis que conviene conocer. El motivo del animal que habla, exige condiciones (no venderlo, no ensillarlo, no golpearlo) y se retira cuando ha cumplido es reconocible en cuentos de ayudantes animales de muchas partes; nombrar ese aire de familia no equivale a afirmar copia ni difusión, y esta ficha no lo afirma.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Sólo existe una versión completa con el nombre de Kosina: la de Chaves (1946). La reedición de Villa Posse (1993) reproduce ese texto; no es un testimonio independiente y no debe contarse como segunda versión.

  2. Michel Perrin (1987) resume una variante que recogió él mismo y que publicó completa en 1986, en una obra que esta ficha no pudo consultar. En su resumen, un cazador sigue las huellas de un animalito, halla un caballito al que alimenta con maíz, el caballo lo invita a una carrera donde todos se burlan de él, gana, le consigue muchos caballos y se marcha. Perrin la atribuye a dos hermanos cazadores y no nombra a Kosina ni a la madre. Coinciden el rastro que lleva a un caballo pequeño, la burla en la carrera, la victoria, el rebaño obtenido y la partida del animal. Difieren el protagonista (dos hermanos frente a un muchacho y su madre), el trato inicial (maíz frente a captura con la faja) y todo lo que en Chaves ocurre alrededor de la música: la caja, los toques, el joven rico que lo adopta como pariente y el hermano menor regalado.

  3. El Relato sigue a Chaves porque es el único texto íntegro y porque en él están los episodios que dan sentido a la historia: la roza dañada, la madre que duda del caballito, la prohibición de venderlo y de ensillarlo, el corral y la salida bajo tierra. No mezcla en él los detalles de la variante de Perrin.

  4. Conviene no confundir esta ficha con otras del corpus. “El hijo del Cóndor” también presenta a un protagonista de origen distinto que acumula pruebas y animales, pero su fuerza viene de un parentesco con el ave, no de un caballo que habla. “El indio Kuriruputá” trata la riqueza en ganado desde el ataque y la guerra. Y en “El viaje del más allá” aparece un “indio Kusina” con flecha y corona de corteza de cují, pero allí es una figura de caza en el dominio de Juyá, no el muchacho de este cuento.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Wayúu · Guajira · Caribe
Referencias
11
Última revisión
17 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Mitos, leyendas y cuentos de la Guajira

    publicaciones.icanh.gov.co

    Contiene el relato completo El pequeño indio Kosina (el niño cazador que crece combatiendo a los kosinas con ayuda de animales).

  2. Mitos y leyendas de Colombia, tomo I

    repositorio.flacsoandes.edu.ec

    Reedita el corpus de Chaves, conserva su procedencia bibliográfica y lo sitúa dentro de una selección nacional de literatura oral.

  3. Caracterización del pueblo Wayúu

    mng.mincultura.gov.co

    Resume territorio binacional, organización social, lengua, historia reciente y problemáticas contemporáneas del pueblo Wayúu.

Contraste y contexto · 8 referencias
  1. Plan Especial de Salvaguardia del Sistema Normativo Wayuu aplicado por el Pütchipü'üi

    patrimonio.mincultura.gov.co

    Documento formulado por la Junta Mayor Autónoma de Palabreros que explica, desde la propia organización wayuu, el territorio, los clanes matrilineales, la palabra, la reparación y los fundamentos mítico-históricos del sistema normativo.

  2. Régimen Especial de Manejo del PNN Macuira y Resguardo Wayuu

    parquesnacionales.gov.co

    Describe territorios claniles, descendencia materna, gobernanza, lugares de valor cultural y manejo concertado de la Macuira.

  3. Sistema normativo Wayuu, aplicado por el Pütchipü’üi

    ich.unesco.org

    Explica el diálogo, la reparación, la compensación y la autoridad del tío materno dentro de clanes matrilineales.

  4. El pueblo wayuu de la Guajira colombo-venezolana: un panorama de su cultura

    revistas.ucr.ac.cr

    Define el término: los wayuu llaman kusina o kosina a todo indígena no wayuu, lo que explica la identidad del protagonista.

  5. Creaciones míticas y representación del mundo: el ganado en el pensamiento simbólico guajiro

    biblat.unam.mx

    Resume una variante directa del relato: un cazador sigue las huellas de un animalito, halla un caballito que alimenta con maíz, el caballo lo invita a una carrera donde todos se burlan y gana, le consigue muchos caballos y se marcha; Perrin lo lee como parábola de la transición de la caza a la ganadería y define ser un kusina como no poseer rebaño.

  6. Creaciones míticas y representación del mundo: el hombre blanco en la simbología Guajiro

    biblat.unam.mx

    Reconstruye la historia del término kusina: grupo de la Sierra de los Cosinas, luego nombre de los últimos guajiros cazadores sin ganado y hoy también de los guajiros pobres de zonas remotas; incluye un testimonio wayuu de 1975 sobre los kusina que no criaban ganado.

  7. Los Wayúu y los cocina: dos caras diferentes de una misma moneda en la resistencia indígena en la Guajira, siglo XVIII

    revistas.unal.edu.co

    Estudia a los cocina (kusina) como segmento étnico distinto de los wayuu pastores en el siglo XVIII y sus estrategias frente al dominio colonial: el trasfondo histórico de la oposición entre pobre cazador y rico ganadero que estructura el relato.

  8. Las ceremonias ancestrales y tradicionales de la etnia Wayúu, un estudio a través de su ceremonial y protocolo

    revistas.uned.es

    Describe las carreras de caballos como parte de las fiestas wayuu, tras los bailes y bebidas de la presentación de la joven, y los caballos competidores en carreras dentro de la dote: contexto ceremonial de la fiesta con carreras del relato.

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«El pequeño indio Kosina» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El pequeño indio Kosina» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El pequeño indio Kosina» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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