
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)
El morrocoyo que antes era gente
Un morrocoyo herido responde contra una mujer; después de su muerte, los de su especie forman caparazones de corteza para protegerse.
Leer el relato
El relato
Antes, los morrocoyos eran gente como los Ette. No tenían caparazón y vivían en los árboles. Un día, dos hombres que recorrían el monte encontraron a uno en una rama. Uno pidió matarlo. El otro se resistió porque reconocía que era gente, pero terminó disparando.
La flecha alcanzó una pata trasera. El relato explica así la rigidez que todavía se observa en esa parte del cuerpo. El morrocoyo se sostuvo del árbol con la cola. Uno de los cazadores trepó para cortar la rama y, al hacerlo, también cortó la cola del animal; por eso quedó corta.
Al caer, los hombres lo golpearon. El morrocoyo logró correr y se lanzó al agua, donde ellos no quisieron seguirlo. A la mañana siguiente llegó una mujer a recoger agua. El animal, resentido por el ataque del día anterior, tomó arco y flecha y la mató.
Cuando la mujer no regresó, los hombres fueron a buscarla. Encontraron su cuerpo junto al agua, atribuyeron la muerte al morrocoyo, lo persiguieron y lo mataron. Uno llevó el animal a casa, lo asó y lo comió pese a la advertencia de los demás.
Desde entonces, concluye la narración, los morrocoyos permanecen cerca del agua pero ya no pueden atacar con arco y flecha. Para protegerse de los seres humanos, formaron una concha dura hecha de corteza de árbol. También desde ese episodio comenzaron a ser considerados alimento.
La ficha heredada mezcló este relato con una segunda historia sobre una persona llamada Wuacha transformada en morrocoya y con un anciano Jacinto que la contaba a sus nietos. Ninguna de esas figuras aparece en el corpus de Tangrutaya Mutsu ni en las fuentes Ette contemporáneas revisadas. Se retiran por completo.
La versión conservada es difícil: incluye caza, represalia, homicidio y consumo. La página no los convierte en justicia ni los representa gráficamente. Su núcleo etiológico explica patas, cola, cercanía al agua y caparazón mediante una cadena de agresiones que cambia para siempre la relación entre humanos y morrocoyos.

La enseñanza
“Una cadena de agresiones puede convertir cercanía y semejanza en miedo, defensa y distancia duradera.”
Territorio
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Ette Ennaka (Chimila)
- Referencia
- 10.0356° · -74.2147°
Contexto histórico
El vigesimoprimer y último relato del corpus fue separado de las notas comparativas por varias láminas fotográficas en la edición, pero forma una sola narración completa atribuida a Tangrutaya Mutsu.
La base narrativa es “Mitos y cuentos de los indios Chimila”, publicada por Gerardo Reichel-Dolmatoff en 1945. El investigador afirma que los relatos le fueron contados en castellano por el cacique Tangrutaya Mutsu y que los presentó sin alterarlos. Esa declaración establece una atribución importante, pero no elimina la mediación: conocemos una versión fijada por escrito por un antropólogo, en otra lengua y desde la voz de un solo narrador.
Miguel Rocha Vivas volvió a publicar el conjunto dentro de “El sol babea jugo de piña” y lo situó como literatura Ette. Esa reedición permite reconocer la autoría oral y la cadena documental, pero no constituye otra versión independiente. Las fuentes contemporáneas prefieren el nombre Ette Ennaka y muestran que la cosmovisión siguió cambiando y transmitiéndose después de 1945.
Por eso esta ficha no presenta el relato como explicación universal de todas las personas Ette. Reconstruye con lenguaje actual la secuencia conservada, mantiene sus acciones difíciles cuando son indispensables y separa narración, comentario del recopilador y contexto histórico. No se añaden diálogos extensos, nombres, ceremonias, moralejas psicológicas ni clasificaciones como “viaje del héroe” cuando la fuente no los ofrece. Cada página señala también qué partes fueron corregidas frente a la expansión heredada.
Otras versiones y matices
Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.
- 01
No hay dos versiones dentro de la fuente de 1945. La historia de Wuacha y el marco del abuelo Jacinto fueron añadidos durante la expansión del Excel; al no encontrarse procedencia, se eliminan en vez de presentarlos como variante.
- 02
La versión principal de esta página es la que Tangrutaya Mutsu narró en castellano y Reichel-Dolmatoff publicó en 1945. La antología de Miguel Rocha Vivas reproduce ese texto y aporta contexto literario, de modo que ambas publicaciones pertenecen a una misma cadena y no deben contarse como dos testimonios orales.
- 03
Las fuentes contemporáneas cambian el marco general. Emplean Ette Ennaka, Yaau, Numirinta y Yunari para explicar un universo de tierras superpuestas y ciclos de renovación. Esos elementos ayudan a comprender que el archivo de 1945 no agotó la tradición, pero no se insertan dentro de este cuento si Tangrutaya Mutsu no los mencionó.
- 04
La revisión retira las expansiones del Excel que convertían escenas breves en aventuras universales, atribuían emociones no dichas o clasificaban cada cuento con arquetipos de Campbell. Cuando una palabra histórica resulta problemática, se conserva dentro de la procedencia y se explica con vocabulario actual, sin fingir que el documento fue producido bajo criterios contemporáneos.
Procedencia
Recopilado de la tradición oral de Ette Ennaka (Chimila), Caribe · Caribe > Magdalena > Chimila.
Cómo documentamos cada relatoFuentes y revisión editorial
Esta ficha cuenta con referencias de contraste publicadas. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Mitos y cuentos de los indios Chimila
Publica los veintiún relatos del corpus histórico y atribuye su narración al cacique Tangrutaya Mutsu, registrada en castellano durante trabajo etnográfico.
- El sol babea jugo de piña: antología de las literaturas indígenas del Atlántico, el Pacífico y la Serranía del Perijá
Reedita y contextualiza literatura Ette dentro de una antología nacional, identifica las traducciones y remite a las fuentes etnográficas usadas.
- Los Ette Ennaka, un pueblo que resiste y conserva sus tradiciones a pesar de siglos de violencia
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