
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)
El hombre que soñó con un caimán
Un caimán traga al soñador; él escapa con una flecha y, tras recuperarse en el monte, aprende del animal a llamar la caza con un silbido.
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El relato
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Un día, por la mañana, un hombre dijo: “Me soñé con caimán!”. Los otros le preguntaron: “¿Cómo te soñaste con caimán?”.
El hombre contó: “Me soñé que yo andaba en la playa y me encontré un huevo grande de caimán. Me lo comí. Ahora tengo miedo que el caimán me va a comer a mí!”.
Su hermano le dijo: “Tu eres muy bobo! El caimán es gente como nosotros y no te va a comer!”.
Por la tarde el hermano dijo: “Vámos a pescar!”. El otro contestó: “No voy al río porque tengo miedo del caimán!”. “Vámonos”, dijo el hermano. Así los dos se fueron al río y se pusieron a pescar en la playa.
Entonces salió un caimán grande, cogió al hombre que se había soñado así y se lo tragó. Como el hombre llevaba su arco y su flecha, el caimán se los tragó también.
Adentro del caimán, el hombre dijo: “Tengo mucha hambre y no hay comida; tengo sed y no hay bebida: quiero ver la luz y aquí estoy en la obscuridad”.
Entonces oyó que afuera cantaba un mono. “Será de día si cantan los monos!”, dijo. Y cogió su flecha y chuzó al caimán en la barriga, por dentro.
El caimán salió de su cueva y dijo: “¿Quién me está chuzando?”. El hombre lo chuzó otra vez, y más, y más, hasta que el caimán iba casi loco por arriba y por abajo en el río.
Entonces al caimán le dio mucha tos y abrió la boca. El hombre le puso la flecha trancándole la jeta para que no la pudiera cerrar, y salió corriendo. Saltó y cayó en la playa como muerto.
Por la noche se despertó y se fue a su casa. Cuando llegó, la gente estaba tomando chicha, y su hermano se levantó y lo saludó. Entonces el hombre le dijo: “Así es cuando uno se sueña con caimán. Pero tú no quisiste creerlo!”.
El hombre se sentía muy enfermo, y dijo: “Estoy enfermo y no quiero quedarme con mi familia. Iré al monte y cuando esté mejor, volveré”. Así fue. Después de algún tiempo el hombre volvió y estuvo otra vez gordo.
Un día se fue al monte a cazar y cuando volvió, por la noche, traía en su mochila mono y tatabro y guatinaja. “Eres un buen cazador”, le dijeron los otros. Al día siguiente se fue a cazar y trajo por la noche danta. Al día siguiente trajo zaino.
Entonces los hombres dijeron: “¿Cómo hace él para conseguir tanta comida? Vámos a seguirlo mañana y a escondernos para ver si consigue comida”. Así fue: al día siguiente los hombres se escondieron en el monte para ver cómo conseguía tanta presa.
Entonces vino el hombre y silbó, y vino mono; el hombre lo mató y lo puso en la mochila. Entonces el hombre silbó, y vino tatabro; el hombre lo mató y lo puso en la mochila. Entonces el hombre silbó, y vino zaino; el hombre lo mató y lo puso en la mochila. Entonces regresó a su casa.
Por la noche los hombres le preguntaron: “¿Cómo haces para conseguir tanta comida?”.
“Lo aprendí del caimán!”, dijo el hombre. Y así fue.

La enseñanza
“Sobrevivir a lo que casi lo devora deja a alguien enfermo mucho antes de dejarlo sabio.”
Territorio
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Ette Ennaka (Chimila)
- Referencia
- 10.0356° · -74.2147°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Ette Ennaka (Chimila) · Magdalena · Caribe
- Referencias
- 11
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Mitos y cuentos de los indios Chimila
publicaciones.icanh.gov.co
Publica los veintiún relatos del corpus histórico y atribuye su narración al cacique Tangrutaya Mutsu, registrada en castellano durante trabajo etnográfico.
- El sol babea jugo de piña: antología de las literaturas indígenas del Atlántico, el Pacífico y la Serranía del Perijá
babel.banrepcultural.org
Reedita y contextualiza literatura Ette dentro de una antología nacional, identifica las traducciones y remite a las fuentes etnográficas usadas.
- Ciclos de destrucción y regeneración: experiencia histórica entre los ette del norte de Colombia
journals.openedition.org
Estudia cómo sueños, memoria histórica, Yunari y la quinta tierra articulan ciclos de destrucción, regeneración y acción ceremonial entre los Ette.
Contraste y contexto · 8 referencias
- En las entrañas del caimán: la simbología del caimán en la arqueología
dialnet.unirioja.es
Resume este relato paso a paso citando la página 16 de la edición de 1945, con el sueño del huevo en la playa, la burla del hermano, el hambre en el vientre, la flecha que tranca las mandíbulas y el regreso con las presas, y lo lee junto a la interpretación que el propio recopilador hizo después del hombre tragado por un monstruo acuático que vuelve con saber.
- Sueño, realidad y conocimiento: noción del sueño y fenomenología del soñar entre los ette del norte de Colombia
revistas.uniandes.edu.co
Sostiene que los ette conciben el sueño como un evento real en el que el componente anímico se desliga del cuerpo y puede aventurarse por el bosque o entrar en contacto con entidades sobrenaturales, y que de esa experiencia el soñante obtiene conocimientos culturalmente avalados.
- Ooyoriyasa: cosmología e interpretación onírica entre los ette del norte de Colombia
cienciassociales.uniandes.edu.co
Única monografía dedicada a la cosmología y a la interpretación onírica ette, el marco donde cobra sentido que un sueño produzca miedo, sea desestimado por otro y se cumpla en la vigilia.
- Etnografía chimila
publicaciones.icanh.gov.co
Del mismo recopilador y un año posterior, describe el arco y las flechas, la vida junto a ríos y ciénagas y las especies que el hombre trae después, además de la creencia en médicos que llevan una doble vida animal.
- Die Mythen und Legenden der südamerikanischen Urvölker und ihre Beziehungen zu denen Nordamerikas und der alten Welt
archive.org
Es la obra de la que el recopilador de 1945 toma el paralelo que la ficha repite: en el apartado sobre las analogías con Polinesia califica de «una de las más interesantes coincidencias» la del mito de Rata de Aitutaki (según Gill) con el relato de Im Thurn sobre un chamán de Guayana que se mete en las fauces de un omar, los dos del tipo de Jonás, y afirma que en ambos el héroe usa un trozo de su lanza como tranca para mantener abierta la boca del monstruo y con el otro hace un taladro de fuego.
- Among the Indians of Guiana: being sketches chiefly anthropologic from the interior of British Guiana
archive.org
Contiene el relato que la ficha y el recopilador de 1945 invocan como paralelo de Guayana (pp. 385-386): un piache akawaio envuelve dos palos de hacer fuego para que no se mojen, se zambulle en el raudal de Ouropocari, entra en el vientre del omar que hundía las canoas, prende fuego a la madera podrida que hay dentro y el monstruo, dolorido, sube a la superficie, lo eructa y muere. El autor lo agrupa con Jonás y la ballena como caso del hombre que entra en el vientre de un animal y sale a salvo.
- Myths and Songs from the South Pacific
archive.org
Es la fuente primaria del «mito polinésico de Ratham de Aututaki» que la ficha cita de segunda mano: «Rata's canoe. A legend from Aitutaki» (pp. 142-149). Cuando una ballena abre la boca con una mandíbula bajo la canoa y otra encima, Nganaoa parte en dos su lanza larga y mete las dos estacas en la boca del animal para que no pueda cerrarla, salta adentro, encuentra vivos a sus padres tragados mientras pescaban, convierte una de las estacas en palos de fuego, quema la grasa del estómago y los tres salen por la boca abierta cuando la ballena encalla. El propio Gill anota que los isleños lo leían como una versión deformada de Jonás.
- An Inquiry into the Animism and Folk-lore of the Guiana Indians
archive.org
Es la página que el comentario de 1945 cita para los akawoio y los warao (p. 244): reproduce el omar de Im Thurn y añade un relato warao del río Moruca, «The Piai in the Water Spirit's Belly», en que el espíritu de agua Ho-arinni se traga al piache con su canoa, leña y fuego; en la oscuridad del vientre enciende fuego y clava postes en la barriga del monstruo hasta que, de tanto dolor, sale a boquear a la superficie y el piache se escapa por entre las fauces; llega a su casa diciendo que viene sólo a mostrarse y muere poco después.
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Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El hombre que soñó con un caimán» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El hombre que soñó con un caimán» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El hombre que soñó con un caimán» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


