El hombre flaco

Pacífico · Nasa - Paeces

El hombre flaco

Un alma delgada y luminosa acompaña a un viajero borracho, evita que caiga y lo conduce de noche hasta su casa.

Leer el relato
El hombre flaco: la entrada del relato

El relato

Un hombre había comprado una olla y la llevaba cargada a la espalda. Regresaba de noche después de beber cuando encontró a un hombre muy flaco sentado junto al camino. Comprendió que era un alma.

El viajero perdió el equilibrio y estuvo a punto de caer a una zanja. El hombre flaco lo sostuvo. Siguió caminando a su lado, como si fuera un hermano, y cada vez que el miedo o la bebida hacían tropezar al hombre, el alma impedía la caída.

El acompañante no habló. Llevaba consigo una luz que volvía clara la noche. El narrador decía que era muy blanco y que se parecía a las Madres.

La aparición no atacó, pidió algo ni trató de desviar al viajero. Su extrañeza estaba en el silencio, el cuerpo delgado y la claridad; su acción fue proteger hasta la llegada a casa.

Otros caminos nocturnos de Calderas no eran tan seguros. Un hombre borracho golpeó a un perro flaco y después vio a una persona con el corazón colgando. Corrió, azotó flores creyendo defenderse y despertó al amanecer. Otra historia contaba una cabeza con un diente y una oreja que perseguía por el olor hasta que cantaba el gallo.

En la bajada de El Tablón, un jinete vestido de negro desaparecía junto a una puerta en la quebrada. Quienes lo habían visto pensaron que era el diablo. En Semana Santa, animales invisibles recorrían el monte y solo una brasa encendida lograba apartarlos.

El hombre flaco pertenece a ese mundo de caminos, alcohol, oscuridad y percepciones inciertas, pero ocupa un lugar distinto. El viajero sabe que está ante un alma y siente miedo; aun así, la presencia evita que se lastime.

Cuando llegan a la casa, el relato no cuenta una recompensa ni una revelación. La compañía termina. Queda la memoria de una luz silenciosa y de un ser que, en vez de aprovechar la vulnerabilidad de quien iba cargado y borracho, lo sostuvo como pariente.

La enseñanza

La ayuda puede llegar en silencio y desde una presencia que primero causa miedo.

Territorio

Pacífico · Nasa - Paeces

Pacífico · Nasa - Paeces

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Pacífico
Comunidad
Nasa - Paeces
Referencia
2.63901° · -76.019°

Contexto histórico

El registro que sostiene esta página fue publicado por Segundo Bernal Villa en 1953 dentro de “Mitología y cuentos de la parcialidad de Calderas, Tierradentro”. La investigación no presenta un panteón cerrado: reúne relatos contados por habitantes concretos y distingue, cuando las hubo, varias versiones o modalidades de una misma narración. La compilación de Eugenia Villa Posse de 1993 permite cotejar el texto y conserva la atribución bibliográfica.

Bernal registra la narración en primera persona familiar —“mi papá”—, pero no consigna un informante individual al final de la entrada. Bernal trabajó casi siempre con el intérprete Marco Antonio Penkue; esa mediación entre nasa yuwe y castellano debe permanecer visible. La prosa publicada es breve, a veces elíptica, y responde tanto a las voces de Calderas como a las decisiones de traducción y edición de mediados del siglo XX.

El relato ocupa pocas líneas y diferencia a esta alma de otras presencias nocturnas por su conducta protectora. La olla, la bebida, la zanja, la luz y la comparación con las Madres son los detalles disponibles.

Para evitar invención, la edición sitúa el fragmento dentro del ciclo documentado de encuentros nocturnos y marca los otros episodios como contraste. No identifica a las Madres, no da nombre al alma y no convierte el encuentro en castigo por beber. Esta revisión no presenta el texto de 1953 como una descripción total del pueblo Nasa actual. Las fuentes del Ministerio de las Culturas, la ONIC, el CRIC y estudios recientes ayudan a situar lengua, territorio, memoria y continuidad, pero no se usan para completar con invenciones los silencios del cuento. Cuando la fuente no permite ubicar un episodio con precisión, el mapa señala de forma aproximada Calderas o Tierradentro y así se declara en las notas de investigación.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Nasa - Paeces · Cauca · Pacífico
Referencias
6
Última revisión
27 de julio de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Mitología y cuentos de la parcialidad de Calderas, Tierradentro

    revistas.icanh.gov.co

    Publica veintiséis relatos recogidos en Calderas con nombres de informantes, intérpretes y variantes diferenciadas.

  2. Mitos y leyendas de Colombia, tomo I

    flacso.edu.ec

    Reproduce el corpus de Bernal, acredita su procedencia y advierte que contiene varias versiones y modalidades de una misma narración.

  3. Lenguas nasa yuwe y namtrik

    mng.mincultura.gov.co

    Describe lengua, territorio, organización, héroes, trabajo de la tierra y cosmogonía desde bibliografía y procesos educativos contemporáneos.

Contraste y contexto · 3 referencias

  1. Nasa

    onic.org.co

    Presenta territorio, lengua, organización, casa, autoridad y continuidad histórica del pueblo Nasa desde una organización indígena nacional.

  2. Territorio ancestral del pueblo Nasa entre el riesgo y la resistencia

    cric-colombia.org

    Sitúa Tierradentro como territorio ancestral Nasa y vincula memoria, autonomía, Juan Tama y defensa comunitaria.

  3. Nidos de lengua y revitalización del nasa yuwe

    scielo.org.co

    Explica la relación entre lengua, territorio, señales, sueños, naturaleza y los tres espacios del mundo Nasa en procesos educativos actuales.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

0 publicadas0 en revisión

«El hombre flaco» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El hombre flaco» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El hombre flaco» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

Deja tu versión

Desde 10 caracteres. Sin enlaces: los descartamos.

No se publica. Sólo lo usamos si necesitamos preguntarte algo.

Cada versión la lee una persona antes de publicarse. Verás la tuya aquí mismo mientras esperas.