
Caribe · Mixto
El hombre caimán
Saúl Montenegro usa una transformación para espiar en Plato y queda con cabeza humana y cuerpo de caimán junto al Magdalena.
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El relato
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A las tres de la tarde corrió por Plato la noticia. En el campamento petrolero de la Andian, a un kilómetro del pueblo, había salido del río un animal que era hombre y caimán al mismo tiempo. El primero en verlo fue el celador del puerto: echó a correr como alma que lleva el diablo, alcanzó a darle el aviso al jefe del campamento y cayó desmayado. El animal seguía tendido en la playa, enorme.
El jefe mandó que le dispararan. Entonces el bicho hizo ademán de súplica, y nadie se atrevió. Con la mano derecha pedía de comer. Le tiraron un pedazo de carne cruda y no lo quiso. Le pusieron comida cocida a una distancia prudente y se la tragó en el acto. Alfonso Camargo Maestre y Luis Arrieta, que estaban allí, lo describieron después: brazos de hombre y media cabeza humana.
En el pueblo lo tomaron por chascarrillo. Al día siguiente dejó de serlo. En casa de Ana Leonor Rivera se había hospedado una mujer de El Yucal, Manuela Aguilar, que decía ser la madre del caimán, y el pueblo entero salió corriendo a verla. Era una anciana de setenta y tres años, muy acongojada.
—Mi hijo no es el diablo, como ha inventado la gente del Cerro de San Antonio. Era un hombre como cualquiera de ustedes.
Contó que el año anterior, en marzo, su hijo quemaba los rastrojos de una roza en El Yucal cuando le cayó encima una llovizna que le dejó tos. Seis meses lo trató Blas Contreras con bebidas de calahuala, frutas maduras y cáscaras de guayacán con sal, puestas al sereno. El hijo se llamaba Saúl Montenegro. Como no mejoraba, un vendedor de hamacas les aconsejó mandarlo donde los brujos de La Guajira, y en mayo volvió curado. Lo que nadie en la casa sabía era que traía un secreto: al lanzarse al agua se volvía caimán.
Antes de zambullirse le entregaba a un compañero un frasco con un líquido del color del azufre. Para recobrar la figura de hombre se arrimaba a la orilla y se echaba unas gotas. La madre le rogó que dejara esos embolismos, que ya la tenían muy nerviosa. Una mañana, mientras ella hacía bollos, Saúl salió con José Manuel Arenilla, El Cojo, que nunca lo había visto hacer la prueba. Cuando el caimán volvió a la orilla, El Cojo se asustó tanto que, en vez de rociarlo, le tiró de lejos el frasco tapado. El frasco se hundió y El Cojo salió corriendo.
La madre pidió que corrieran la voz: aquel caimán era su hijo, y que no se lo mataran mientras ella hacía traer de La Guajira el agua que compone el cacique Mantaura. En Plato formaron una comisión para conseguirle comida. Hubo quien juró haberlo visto pedir, por el amor de Dios, un poquito de arroz o una yuca.
El día 3, hacia las once de la noche, Juan García, que vivía en la plaza junto al mercado, fue antes de acostarse a la tienda de Miguel Tejada y compró plátanos maduros y un pedazo de queso. De vuelta vio que por la calle se le acercaba, arrastrándose despacio, un reptil enorme. Su grito levantó al vecindario. Llegaron policías, guardas de rentas y mujeres en ropa de dormir; los muchachos gritaban y las mujeres clamaban misericordia. Sólo el viejo recobró la calma. Sin quitarle los ojos de encima, le arrojó los plátanos y el queso, y el animal los devoró con hambre atrasada.
—Saúl, vuelve al agua.
En voz baja, García le rezó el Magnificat y el Credo al revés. El caimán soltó un ronquido enorme y se echó al caño con tal estruendo que levantó un oleaje de diez metros y hundió varias canoas.

La enseñanza
“Un secreto confiado a quien no sabe guardarlo puede dejar a un hombre atrapado en su otra forma.”
Territorio
Caribe · Mixto
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Mixto
- Referencia
- 9.79029° · -74.7824°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mixto · Caribe
- Referencias
- 11
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Un testigo lo confirma: en Plato sí se volvió un hombre caimán
eltiempo.com
Cita por extenso la carta de Di Filippo de 1940: el animal con formas de hombre y caimán en el campamento de la Andian, los testigos Alfonso Camargo Maestre y Luis Arrieta, la madre Manuela Aguilar de El Yucal, la tos curada por Blas Contreras, los brujos de La Guajira, el frasco de líquido azufrado que El Cojo Arenilla arroja al río, el agua del cacique Mantaura y la noche en que Juan García le da plátanos y queso y le reza el Credo al revés. Es el texto que sostiene el mito.
- Murió el compositor de ‘Se va el caimán’
eltiempo.com
Dice que José María Peñaranda inició su carrera en 1937 precisamente con «Se va el caimán», y que la melodía se interpretó en 1940 en la película Pasiones tormentosas. Es el dato que pone la canción antes de la carta de Di Filippo y deja en disputa qué vino primero.
- El Hombre Caimán (crónica fechada el 12 de enero de 2008), en De Bolombolo a Aracataca
editorial.unimagdalena.edu.co
Recoge dos versiones que circulaban en Plato hacia 2008: el pícaro pescador Saúl que mira a las platenses en el Caño de las Mujeres, y el amor contrariado con Roque Lina, hija del rico del pueblo, con pócimas de chamanes wayúus de la Alta Guajira, el frasco que le salpica sólo la cara, la madre que lo alimenta con queso, pan y ron y el suegro que ordena disparar. Anota que algunos sitúan esta segunda en Magangué.
Contraste y contexto · 8 referencias
- Los fatídicos trenos del Hombre Caimán
eltiempo.com
Presenta a Di Filippo como oficinista, sacristán y organista que recogió la historia de pescadores, y da la forma donjuanesca: Saúl con la boca llena de oro, un niño en cruz en la muñeca, amantes, las dos botellas ganadas a un indio de la sierra, el amigo Felicito Triste y el frasco reventado. Propone la Metamorfosis de Apuleyo como antecedente.
- La leyenda del Hombre-caimán de Plato
panoramacultural.com.co
Sigue la recopilación de Darío Bolaño Ricaurte: Saúl pescador con diente dorado, la prohibición de la alcaldía de bañarse en el Caño de las Mujeres, el viaje con gitanos a la Alta Guajira, el gran Piacha y sus líquidos rojizo y blanco, el ayudante Mingo Padilla enfermo de malaria, el reemplazo que deja caer la botella y la huida río abajo hasta Tenerife y Sitio Nuevo.
- Gaceta del Congreso 518 de 2024: ponencia para primer debate del Proyecto de Ley 238 de 2024 Senado (400 años de Plato), apartado 1.2 «Leyenda del hombre caimán»
sidn.ramajudicial.gov.co
Da los datos de Di Filippo (Cerro San Antonio, secretario del juzgado de Plato desde 1927, periodista, organista, sacristán), sitúa sus crónicas en La Prensa de Barranquilla en los años cuarenta, hace a Saúl comerciante que busca un brujo para espiar a las jóvenes del caño, y llama al caimán «animal totémico de los Chimilas». Menciona a Edgar Romanos Moisés como heredero de la leyenda.
- Plato, Magdalena: la Villa de Simón Bolívar (Crónica)
opinioncaribe.com
Es el texto del que sale el párrafo de la Gaceta de 2024: Di Filippo recoge «chismes pueblerinos» de pescadores, escribe crónicas en La Prensa en los años cuarenta sobre el comerciante Saúl Montenegro que se esconde entre las tarullas para espiar a las muchachas del caño, y la canción de Peñaranda populariza la leyenda. Cita como bibliografía Plato, tierra de leyendas de Darío Bolaño (2002).
- Festival Folclórico de La Leyenda del Hombre Caimán (Fiestas y celebraciones)
plato-magdalena.gov.co
Fecha el festival en 1972, por iniciativa del médico Luis Delio Gómez, y la personería de la fundación en 1973; llama a la leyenda «la compilación que hizo el escritor Virgilio di Filippo de unos cuentos de pescadores» y resume la historia como la de Saúl Montenegro, «humilde pescador que por amor se volvió Caimán».
- Mitos y cuentos de los indios Chimila (cuento n.º 20, «El hombre que soñó con caimán»), Boletín de Arqueología I-1
publicaciones.icanh.gov.co
Cuento chimila en que el caimán «es gente como nosotros»: se traga a un hombre que escapa hiriéndolo por dentro y que vuelve del monte convertido en cazador que aprendió del caimán a llamar a los animales. Es el paralelo documentado más cercano para la relación entre caimán y gente en el bajo Magdalena, y lo que más se acerca a respaldar la atribución chimila de la Gaceta.
- The XI Bookes of the Golden Asse (Metamorphoses), trad. William Adlington
gutenberg.org
Obra del siglo II en que Lucio, por el ungüento equivocado que le da Fotis, se vuelve asno en vez de ave. Es el antecedente que propone la crónica de El Tiempo de 1995 para el Hombre Caimán: transformación por preparado, antídoto en manos ajenas y error que deja al hombre atrapado.
- Resolución 4208 de 2018: se declara Bien de Interés Cultural del ámbito nacional el Telón de Boca «Se va el Caimán»
normograma.mincultura.gov.co
Declara patrimonio nacional el telón de Alejandro Obregón «Se va el Caimán», del Teatro Amira de la Rosa de Barranquilla: la obra lleva el título de la canción de Peñaranda y es una de las formas en que la figura del hombre caimán entró en la iconografía del Caribe.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El hombre caimán» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El hombre caimán» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El hombre caimán» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








