
Andina · Chamí
Surranabe, el gusano gigante
Cuatro mellizos matan con una lanza al gusano Surranabe y una gran laguna se forma donde cae su cuerpo.
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El relato
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Surranabe, el gusano grande, era bastante grande y se comía hasta los hombres y los animales. Era muy bravo. Todo lo que arrimaba donde él, se lo comía, y por eso la gente de indio, todos, todos, le tenían mucho miedo.
Pero una vez lo mataron los mellizos con la lanza. Se juntaron entre cuatro mellizos y lo mataron.
En el lugar donde lo mataron se formó una gran laguna. De entonces en adelante no se encuentran gusanos grandes y ya no hay más cría de ellos: allí hay sí los gusanos pequeños.
Los mellizos sabían mucha cosa. Eran como gente de médico.

La enseñanza
“Lo que devoraba la vida de un lugar puede quedar convertido en el agua que lo sostiene.”
Territorio
Andina · Chamí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Chamí
- Referencia
- 5.45389° · -75.7419°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Chamí · Caldas · Andina
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
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Base documental · 3 referencias
- Mitos, tradiciones y cuentos de los indios Chamí
publicaciones.icanh.gov.co
Publica nueve relatos de la expedición de 1945 e identifica por separado cuatro narraciones de Nicolás Henao, Chamí de Balboa, y cinco de Rafael Bailarín, narrador Katío.
- Algunos mitos de los indios Chamí (Colombia)
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Transcribe catorce relatos narrados en castellano por integrantes de un grupo Chamí asentado en Corozal, municipio de Río Frío, Valle del Cauca, durante el reconocimiento de 1945.
- Jaibanás. Los verdaderos hombres
luguiva.net
La fuente clave, y la única que trata a Surranabe dos veces y de frente. Primero lo transcribe citando la página exacta del original —«Chaves (1945: 148) narra lo siguiente: Surranabe (el gusano grande) era un gusano muy grande que se comía a los hombres y a los animales... Una vez se juntaron entre 4 mellizos y lo mataron con una lanza. Allí se formó una gran laguna y de allí en adelante no hay ya gusanos grandes... Los mellizos sabían mucha cosa; eran como gente de médico»— y añade entre corchetes la glosa «[es decir, jaibanás]». Después lo integra en su análisis: «En toda la mitología la serpiente jepá y otras aparecen ligadas a la producción o abundancia del agua... Surranabe (gusano grande) se comía a la gente; cuatro mellizos lo mataron y allí se formó una gran laguna. Al contrario, otros mellizos secaron el agua de una laguna en donde vivía una culebra que devoraba a los hombres, tirando en ella sus bastones». La laguna deja de ser un detalle y pasa a ser la clave: el cuerpo del devorador es agua.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Dioses, demonios y brujos de la comunidad indígena Chamí
drive.google.com
Da la llave lingüística del nombre. En la lista alfabética de plantas chamí que el libro reproduce (tomada de Cayón y Aristizábal, revista Cespedesia de la Universidad del Valle), la entrada AINSURRAKA se traduce como «la planta sin gusanos (ain: fuera, sin; surra: gusanos)». Surra es «gusano» en lengua chamí: Surranabe no es un nombre opaco, lleva la palabra gusano dentro. El mismo libro, en «Animales míticos o fabulosos», documenta a la JEPA o boa —«antes vivían en los charcos y atraían a sus víctimas desde dos leguas... Una especie de boa monstruo producía los remolinos desde el asiento de los ríos, tragándose todo lo que en el remolino cayera»—, que es la otra figura chamí de la bestia devoradora ligada al agua.
- Mitos y leyendas de los Embera-chamí
repositorio.utp.edu.co
Trae el único paralelo chamí publicado del par gusano-laguna, recogido de Jaime Wasoma en la vereda Similitó en 1991: unos «gusanitos muy bonitos, como pintados» aparecen bajo la lluvia, el cacique los siembra en una totuma con agua y cada recipiente amanece lleno; trasladados a un hoyo cerca de La Batea, «a los pocos meses los gusanos crecieron mucho, mucho, y se volvieron unas jepás muy tragonas y entonces toda La Batea quedó como una laguna grande». Gusano que crece, se vuelve devorador y donde queda hay laguna: la misma cadena de Surranabe, en otro lugar y con narrador y fecha.
- Historia de la comunidad indígena Chamí
drive.google.com
Muestra que estas lagunas de relato tienen dirección postal. Al describir una tumba saqueada que el autor alcanzó a documentar, escribe que está «en la vereda de Jeguadas, cerca de La Batea (sitio en donde según una leyenda, existió una laguna y vivía una gran culebra, llamada Jepa)», con nariguera de oro, ollas, alcarrazas y hachas de piedra talladas. Respalda el punto que la ficha ya hace: la laguna que queda tras la bestia es una forma del paisaje que la gente puede señalar, no un final decorativo.
- Mitología Embera. Principales mitos, características y funciones
bioetnia.iiap.org.co
Artículo del Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico (IIAP), en PDF abierto, que ordena los mitos emberá por función social y ecológica. Aporta un tercer caso del mismo esquema: «la historia de la Jepá de la laguna de Boroboro», una serpiente gigante «que lo succiona todo en el fondo de la laguna», junto con el relato del árbol jenené de cuya caída «brotó el mar, los ríos, ciénagas, lagunas y demás fuentes». Confirma que en el sistema emberá la criatura devoradora y el cuerpo de agua son dos estados de lo mismo, que es justamente lo que pasa con Surranabe.
- Panamá indígena
salacela.net
En el capítulo sobre los monstruos del mundo chocó (p. 265 de la edición de 1999), tras hablar de «la sierpe» o serpiente gigantesca que vive en ciertos ríos y lagunas y que, dice, se encuentra «tanto en los Catíos y Chamíes como en los Chocoes Emberáes o Noanamáes», trae a Surranabe: «una especie de gusano gigantesco que podría relacionarse igualmente con el tipo de monstruo de la serpiente gigantesca. Según la versión recogida por Milciades Chávez entre los Chamíes, este Surranabe era un gusano gigantesco que comía a los hombres y a los animales», relacionado «con unos mellizos —en este caso dos pares de mellizos— quienes logran matarlo». Es la única obra fuera de Vasco que resume el relato de Chaves, y lo sitúa dentro del repertorio emberá de serpientes gigantes de río y laguna junto a los «mellizos nacidos de la pantorrilla» que, dice, aparecen en ciertas versiones de la sierpe.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Surranabe, el gusano gigante» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Surranabe, el gusano gigante» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Surranabe, el gusano gigante» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








