
Orinoquía · Mestizo
El domador de brujas
Tarsicio presume dominar brujas con coerción y pseudociencia, hasta que el propio cuento desarma su seguridad.
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A principios de 1982 las brujas se adueñaron de las noches de la vereda del Carmen. Sobre los techos sonaban como veinte gallinas escarbando. Les chupaban la sangre al ganado, espantaban a las gallinas y atormentaban con sus gritos a la gente de algunas casas. Al que no creía y se acostaba tranquilo lo sacaban de las patas pasada la medianoche y lo tiraban al patio. Los vecinos ya tenían hechas las maletas cuando llegó Don Tarsicio.
No venía a pelear con nadie. Volvía del viejo continente a trabajar la tierra, y traía de allá la digitopuntura, las plantas medicinales, el magnetismo y la sugestión. Hacía vibrar una ceiba gigante con sólo poner los dedos en la corteza. Sus manos se calentaban al curar hasta hacer hervir el agua. Una vez pasó tres días en una rama de ceiba, meditando, sin bajar a comer ni a beber. Cantaba como las mirlas: unos pájaros callaban para oírlo, otros le hacían coro, y las vacas soltaban más leche. La señora Paloma lo secundaba en todos sus ritos. Era, además, mujeriego, y a las pacientes las llevaba a la quebrada después de las sesiones.
Sin proponérselo, con sus rezos, sus menjurjes, los ángeles que tallaba y los crucifijos de las paredes, espantó a las brujas de la casa donde se instaló. Ellas quisieron volver por el lado de su flaqueza. Una noche de aguacero llegó a pedirle ayuda una mujer hermosa que dijo llamarse Mercedes y tener una dolencia del corazón. Él le puso las manos en la cabeza; ella le devolvió la energía con llamas que le brotaban de los ojos, hasta que cayó dormida. Así, dormida e indefensa, él le ordenó con la mente que al otro día fuera con él a la quebrada. Fue. Dio las gracias, lloró sangre y no volvió.
Así fueron llegando una a una, y a todas las sometía primero con su magia, dormidas bajo su sugestión, y después con su cuerpo. En el agua las brujas pierden el poder, como la sal las aleja.
La bruja mayor resolvió matarlo. Se metió en el cuerpo de una llanera de ojos negros y piel canela, cantadora de joropo, preparó una fiesta en la vereda de Samaria y lo retó a cantar. Lo recibió con coplas en golpe de numerao: que venía de más allá del cielo y de la tierra, que su tarea eran las muertes, que con ese pelo largo parecía muchacha y que despertara o lo cortaría con el hacha. Él no era coplero. Con una guitarra detrás cantó el «Ave María del Mono», y la fiesta enmudeció; sólo los grillos y el viento lo acompañaban. Cuando terminó, la bruja mayor estaba enamorada, porque las brujas también tienen corazón.
En la casa le propuso un duelo a muerte, encerrados en el cuarto sin comer ni beber: si ganaba ella, la casa y la vida de él serían suyas; si perdía, se iría para siempre. Paloma entendió que aquello era un exorcismo y dejó hacer. Pelearon tres días, con el cuerpo y con la mente. En adivinanzas, sortilegios y enigmas él era mejor. Cuando lo vio rendido, ella gritó victoria, pero él se puso a cantar, y las brujas que miraban desde el zarzo aplaudieron en coro. Con el canto le volvieron las fuerzas, y ella se rindió.
—Me venciste en franca lid. Hasta nunca.
Dejó en el cuarto un olor que hubo que lavar seis meses con creolina. Desde finales de 1984 las brujas no volvieron a la vereda del Carmen. Don Tarsicio se fue después para España, y los vecinos esperan que ellas no se enteren.
Al terminar, Pascual se despidió, montó una escoba vieja como quien juega al caballito y salió corriendo. Los que lo oían se miraron satisfechos, y se quedaron helados cuando lo vieron volar sobre la escoba a la luz de la luna roja de enero.

La enseñanza
“El poder que se ejerce sobre quien duerme sigue siendo abuso aunque lo aplauda la vereda.”
Territorio
Orinoquía · Mestizo
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Orinoquía
- Comunidad
- Mestizo
- Referencia
- 4.2° · -71.4°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mestizo · Orinoquía
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Los cuentos de Pascual: mitos y leyendas del piedemonte llanero
babel.banrepcultural.org
Cierra el libro con «El domador de brujas», pp. 56-64: las brujas invaden la vereda El Carmen a principios de 1982, Don Tarsicio, un curandero esotérico recién vuelto de España, las espanta sin saberlo, somete a las que vuelven, vence a la bruja mayor en un duelo de coplas en Samaria y en tres días de encierro, y desde finales de 1984 no vuelven; al final Pascual se va volando en una escoba. El preámbulo lo presenta como un cuadro reciente de la realidad veredal.
- Del folclor llanero
bffrepositorio.unal.edu.co
Define el contrapunteo como canto de reto entre copleros que improvisan, y registra el golpe de numerao entre los golpes del joropo. Es la forma que toma el duelo entre la bruja mayor y Tarsicio en la fiesta de Samaria, con la particularidad de que el hombre gana sin ser coplero.
- Mitos y leyendas del estado Portuguesa, cap. 5: Las brujas
bibliofep.fundacionempresaspolar.org
Recoge testimonios de brujas nocturnas en el llano venezolano: un vecino de Biscucuy oye caer algo pesado como una res sobre el techo de cinc y correr por los tejados, y una vecina de Acarigua le grita a un ave enorme que vuelva al otro día por sal. Son los mismos rasgos de las brujas de El Carmen: ruido en el techo y sal contra ellas.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Cuentos, mitos y leyendas del llano, «El brujo de la costa del Pauto»
babel.banrepcultural.org
Trae otro curandero llanero de fama, el brujo que ensalma, encierra al enfermo en un cuarto oscuro, quema hierbas y entra en trance para curar a un hacendado. Es el pariente más cercano de Tarsicio en la literatura del llano, pero su conflicto es la curación y no el dominio sobre las brujas.
- Colombia país de regiones, tomo 4, cap. 4 «Vida y cultura del llano»
babel.banrepcultural.org
Describe el parrando llanero, con arpa, cuatro, maracas, coplas y contrapunteos, que es el escenario de la fiesta de Samaria, y sitúa a los guayupe entre los pueblos del piedemonte del Meta en la conquista, los antepasados cuyas tumbas Tarsicio no quiere perturbar.
- Herivelto Martins, entrada del Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
dicionariompb.com.br
Documenta «Ave Maria no morro», samba-canción de Herivelto Martins grabado por el Trio de Ouro, que fue uno de sus mayores éxitos, se grabó en varias versiones en el exterior y el cardenal Leme quiso prohibir por herética. Es casi con seguridad la canción que el libro llama «Ave María del Mono» y con la que Tarsicio vence a la bruja.
- El desarrollo regional de Colombia: Selva y Llanos, modelos contrapuestos
orinoquia.unillanos.edu.co
Permite identificar al autor que aparece como personaje en el relato, el que llega a la fiesta de Samaria con su guitarra: la revista lo presenta como escritor e historiador, asesor de planeación de la Universidad de los Llanos.
- Mitos y leyendas del estado Portuguesa: presentación, introducción y aspectos generales
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Explica que el libro venezolano se levantó con testimonios recientes y en diálogo directo con los entrevistados, lo que permite contrastar el método de Baquero: allí cada testimonio lleva nombre y lugar, aquí hay un solo narrador reescrito por el autor.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El domador de brujas» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El domador de brujas» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El domador de brujas» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








