
Andina · Muiscas
Cuchavira, el aire resplandeciente
Cuchavira, el aire resplandeciente: el dios muisca del arco iris, abogado de las mujeres de parto y los enfermos de calenturas, ligado a la apertura del Tequendama.
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El relato
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Cuando la sabana se llenó de agua, nadie supo cuánto iba a durar. Los ríos de Sopó y de Chocontá crecieron, las lagunas se juntaron con ellos y el valle dejó de tener caminos. El agua no hallaba salida: por el suroeste las peñas la encerraban, y cada invierno la devolvían hacia adentro, sobre los sembrados y los bohíos. La gente subió a las lomas y miró crecer el agua.
Una tarde, la lluvia aflojó. El sol reverberó en el aire cargado de gotas y, sobre el valle anegado, se tendió un arco de colores, como suelen hacerse cuando el agua y la luz se encuentran. Desde lo más alto del arco vino una voz. Dijo que había oído los ruegos, que no quitaría los ríos porque en los tiempos secos los habrían menester, y que abriría la sierra por donde salieran las aguas. Arrojó una vara de oro hacia el Tequendama, la vara partió las peñas y el agua bajó con un estruendo que se oyó hasta las lomas más lejanas.
La tierra quedó libre para sembrar.
Desde entonces, el arco del cielo, el aire resplandeciente, quedó como abogado de las mujeres de parto y de los enfermos de calenturas. Las preñadas le ofrecían sus cintillos y figuras de oro bajo para tener buen parto. Otros le ofrecían cuentas traídas de la costa y esmeraldinas de los cerros. No todos se alegraban al verlo: hubo quien bajó la vista, porque un arco también puede anunciar desgracia.
Cerca del agua que aún se retiraba, una mujer que iba a parir apretó en la mano una esmeraldina y levantó los ojos. A su lado, un hombre con calenturas que no le daban reposo pidió por el arco, como piden los enfermos a quien no puede quedarse. No vieron un rostro. El arco no tiene rostro: es el aire mismo volviéndose luz mientras dura el agua en el aire. Pero al verlo, la mujer respiró despacio y el enfermo supo que su fiebre tenía un final, aunque no supiera cuándo.
El arco no se queda. Sus colores se van apagando, uno tras otro, hasta que solo queda el valle mojado y el sol que vuelve. Y cada vez que la lluvia termina y la luz la atraviesa, la señal se repite sobre la sabana: breve, entera, en el punto exacto donde el agua se despide.

La enseñanza
“El arco no abre el cielo: enseña el punto exacto donde la tormenta termina.”
Territorio
Andina · Muiscas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Muiscas
- Referencia
- 4.570868° · -74.297333°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Muiscas · Andina
- Referencias
- 10
- Última revisión
- 19 de agosto de 2026
Base documental · 3 referencias
- Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales, tomo II
archive.org
Conserva algunas de las noticias coloniales más extensas sobre autoridades, divinidades, ceremonias y relatos muiscas.
- Mitos y leyendas de Colombia, vol. III: región Andina
flacso.edu.ec
Ordena relatos muiscas, transcribe fuentes y advierte cuándo una figura o episodio no constituye propiamente un mito.
- El sol del poder: simbología y política entre los muiscas del norte de los Andes
books.google.com
Analiza relaciones entre cosmología, parentesco, territorio y autoridad en materiales muiscas.
Contraste y contexto · 7 referencias
- Muisca
enciclopedia.banrepcultural.org
Resume territorio, organización, economía, orfebrería, textiles y transformaciones históricas de los muiscas.
- Los muiscas en los siglos XVI y XVII: miradas desde la arqueología y la historia
ediciones.uniandes.edu.co
Reúne investigación arqueológica e histórica que corrige modelos simplificadores sobre sociedad, poder y territorio muiscas.
- Plan de vida de la comunidad indígena Muisca de Bosa
historico.gobiernobogota.gov.co
Expresa desde una comunidad muisca contemporánea la relación entre territorio, memoria, familia, educación y continuidad colectiva.
- Atlas: el titán que sostiene los cielos
es.wikipedia.org
Documenta al titán condenado a sostener la bóveda celeste tras la guerra de los Titanes; Villa Posse llama a Chibchacum 'el Atlas de los muiscas'.
- Huiracocha (dios): el diluvio y la nueva humanidad
es.wikipedia.org
Registra cómo Viracocha destruye con un diluvio a los gigantes que no lo reconocieron, enseña a la nueva humanidad y desaparece caminando sobre el mar; Manco Cápac y Mama Ocllo portan un bastón de oro.
- Atrahasis: el poema acadio del diluvio
es.wikipedia.org
Narra cómo un dios decide el diluvio para castigar a una humanidad que lo molesta y una familia advertida logra sobrevivir en una barca.
- Chalchiuhtlicue y la edad del sol de agua (Atonatiuh)
es.wikipedia.org
Conserva el relato del desborde de las aguas que cierra una edad del mundo, entendido en Mesoamérica como crecida de ríos y no solo como lluvia del cielo.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Cuchavira, el aire resplandeciente» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Cuchavira, el aire resplandeciente» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Cuchavira, el aire resplandeciente» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








