Chautéh

Pacífico · Nasa - Paeces

Chautéh

Chautéh transforma personas en animales y piedras, pero un carpintero lo encierra y termina convertido en pájaro.

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Chautéh: la entrada del relato

El relato

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Chautéh anduvo por estas laderas cuando los animales todavía eran gente. Les fue cambiando el cuerpo, uno por uno, y a cada cual le dejó adentro lo que había sido. El chiguaco había sido sacristán y le quedó en la voz el modo de rezar. El chicao sabía silbar de hombre y siguió silbando. La guacharaca venía de alguien muy charlón y nunca aprendió a callarse. El conejo había sido un mentiroso: por eso, cuando el perro lo corre por el rastrojo, no se deja coger, da vuelta y más vuelta hasta que el perro se queda ladrando solo.

Los daños que hacía Chautéh eran muchos, y la gente los aguantó mientras pudo.

Por esos lados vivía un carpintero que sabía hacer baúles grandes, de esos en que cabe acostado un hombre. Le salió al paso a Chautéh y le dijo que iba a hacerle uno para regalárselo. Chautéh aceptó la promesa.

El hombre trabajó despacio. Cortó la madera, la cepilló, ajustó las tablas una contra otra hasta que no quedó luz entre ellas. Las virutas se le amontonaron junto al fogón, olorosas a monte mojado. Cuando el baúl estuvo terminado lo sacó al patio, bajo la neblina que subía del cañón, y se lo mostró.

Chautéh quiso ver si le servía. Se acostó adentro para medírselo. La tapa cayó y no volvió a abrirse. El carpintero le metió clavos, uno tras otro, para que no hiciera más daños.

—Ábrame, hágame el favor —pidió Chautéh desde adentro.

No le abrieron. Pidió entonces dos huecos, siquiera para ver. El carpintero tomó el escoplo y golpeó. El primero quedó bien. En el segundo se le fue la herramienta y le sacó un ojo.

—A mí me hizo tuerto —dijo Chautéh—, pero mientras yo esté aquí él estará mirando palos, y abriendo palos, nada más.

Y así fue. El carpintero se quedó vuelto un pajarito. Desde entonces se prende de medio lado en los troncos, abre el hueco a golpes, pone allí sus huevos y saca la cría.

A Chautéh se lo llevaron lejos, para donde sale el sol. Allá está todavía, dentro del cajón, mirando por un solo hueco, con un solo ojo.

Chautéh: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Quien a nadie teme cabe entero en el regalo que le hacen a su medida.”

Territorio

Pacífico · Nasa - Paeces

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Pacífico
Comunidad
Nasa - Paeces
Referencia
2.63901° · -76.019°

Ficha del relato

Contexto histórico

Segundo Bernal Villa publicó este cuento en 1953, en el primer número de la Revista Colombiana de Antropología, dentro de “Mitología y cuentos de la parcialidad de Calderas, Tierradentro”. Trabajaba para el Instituto Etnológico Nacional y llevaba meses subiendo a Calderas, en lo que hoy es el municipio de Inzá, con muchas interrupciones. Él mismo anota que preguntar por estos temas solía recibir una sola respuesta: himeto, no sé. Las narraciones ocurrían alrededor del fogón, con hombres, mujeres y niños presentes que corregían, aumentaban o ratificaban lo dicho, y que a veces soltaban una risa burlona sobre lo que acababan de contar.

Al pie de esta entrada aparece un solo nombre, Victoriano Piñakué, y ningún intérprete. Casi todo el corpus, sin embargo, pasó por Marco Antonio Penkue, a quien Bernal describe como un hombre de San Andrés, de unos treinta y cinco años, con dominio del páez y del castellano. Lo que se lee aquí es nasa yuwe hablado en Calderas, vertido al castellano por un tercero y fijado por escrito con las categorías antropológicas de mediados del siglo XX. La compilación de Eugenia Villa Posse, de 1993, permite cotejar el texto y acredita su procedencia, pero depende por completo del artículo de 1953.

Bernal escribe en su introducción que Chaute y Santo Tomás se identifican y forman en realidad un solo ser, y recuerda que los misioneros lazaristas actuaban en la zona desde 1905. Esa mezcla de santos católicos y seres nasa no se resuelve aquí ni se depura: Elías Sevilla Casas (2007) describe la tesis doctoral del propio Bernal como la primera visión panorámica de la religión nasa, atenta a dos niveles de sincretismo, y Joanne Rappaport (1981) muestra hasta qué punto el episodio del cajón y el carpintero circulaba también atribuido a Santo Tomás.

El cuento tampoco se quedó en 1953. Sevilla Casas señala que el informante principal de Calderas sirvió igualmente a Nachtigall, y que estos textos alimentaron después las cartillas de etnoeducación del CRIC y la teoría del chamanismo de Reichel-Dolmatoff. Luis Gerardo Franco (2021) documenta que en el resguardo se sigue contando la historia del pueblo de piedra y que los mayores se preocupan por retener esas memorias. El Consejo Regional Indígena del Cauca (2010) sitúa Tierradentro como territorio ancestral nasa, y el Ministerio de las Culturas (2024) describe el nasa yuwe como lengua viva con procesos educativos propios: nada de eso convierte el artículo de Bernal en retrato del pueblo nasa de hoy.

Resonancias con otros mitos

El paralelo más cercano está en el mismo corpus de Calderas. “Santo Tomás” cuenta de un hermano de María Santísima que convierte en piedra a quien murmura, al que la Virgen encierra en cajones de bronce mediante un ardid y cuyos movimientos producen los temblores; Joanne Rappaport (1981) documenta además que en Calderas el engaño del carpintero y el ataúd clavado se contaban del santo. La resonancia es exacta en el mecanismo —un ser peligroso al que no se vence con fuerza sino con una caja hecha a su medida— y la diferencia también: Chautéh no hace temblar la tierra, pierde un ojo y deja a su adversario transformado en pájaro carpintero.

“Las piedras de Chaikin” y “Formación del río Páez”, entradas del mismo informante, muestran otra manera de quedar marcado: allí lo que queda del paso de este personaje son dos piedras junto al camino y un río que corre con muchas vueltas. Aquí la huella no está en el paisaje sino en los cuerpos de los animales y en el oficio de un hombre.

“La casa de fiesta petrificada” repite el disparador de Chaikin: alguien niega lo que se le pide —comida allá, caña acá— y el que pide responde petrificando. Y “Origen de las plantas” reparte de otro modo la autoría de los seres vivos, pues atribuye las semillas a María Santísima y apenas sugiere que las culebras las hizo Santo Tomás. El corpus de Calderas no armoniza esas atribuciones, y esta edición tampoco las armoniza.

El expediente no cita fuentes comparativas de otras tradiciones y esta página no las supone: que en otras partes del mundo se cuenten transformaciones de gente en animales no autoriza a hablar de copia, influencia ni difusión.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Bernal publica una sola modalidad de este cuento, con un informante, Victoriano Piñakué, y sin intérprete consignado. En otras entradas del mismo artículo sí imprime variantes —tres de “La candela”, dos de “El Trueno”, una de “Santo Tomás”—, de modo que el silencio aquí es un límite de la documentación y no la prueba de que en Calderas se contara de una sola manera.

  2. El mismo informante le dio a Bernal otras dos entradas con este personaje: la del pantano y el carrizo que hacen nacer el río Páez y persiguen al caminante en zigzag hasta el Magdalena, y la de las dos mujeres que le negaron caña y quedaron convertidas en las piedras de Chaikin. El Relato de esta página sigue únicamente la entrada del baúl; los otros dos episodios conservan sus propias páginas, “Formación del río Páez” y “Las piedras de Chaikin”. Diana Carolina Toro Henao (2014) analiza el episodio del río como etnotexto páez, aunque trabaja sobre una reedición de 1978 y no sobre la publicación original, y Luis Gerardo Franco (2021) transcribe el de Chaikin entre los relatos de piedras de Calderas.

  3. Joanne Rappaport (1981) registra el engaño del carpintero atribuido a Santo Tomás —hermano de la Virgen, con poder de petrificar, encerrado en un ataúd que luego le clavan— siguiendo la tesis inédita del propio Bernal, y lo vincula con la escuadra de carpintero como atributo del santo. Esa atribución no se funde aquí con la de Chautéh: la introducción de Bernal afirma que los dos personajes son uno solo, pero sus entradas conservan nombres y episodios distintos, y esta edición no elige por ellos. Villa Posse reproduce el conjunto sin añadir testimonio nuevo.

  4. Conviene no confundir esta página con “Santo Tomás”: allí es María Santísima quien lo mete en cajones de bronce mediante un ardid, y sus movimientos producen los temblores. Aquí la caja es de madera, el engaño viene envuelto en un regalo, Chautéh pierde un ojo y su adversario termina convertido en pájaro.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Nasa - Paeces · Cauca · Pacífico
Referencias
11
Última revisión
17 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Mitología y cuentos de la parcialidad de Calderas, Tierradentro

    revistas.icanh.gov.co

    Publica veintiséis relatos recogidos en Calderas con nombres de informantes, intérpretes y variantes diferenciadas.

  2. Mitos y leyendas de Colombia, tomo I

    flacso.edu.ec

    Reproduce el corpus de Bernal, acredita su procedencia y advierte que contiene varias versiones y modalidades de una misma narración.

  3. Lenguas nasa yuwe y namtrik

    mng.mincultura.gov.co

    Describe lengua, territorio, organización, héroes, trabajo de la tierra y cosmogonía desde bibliografía y procesos educativos contemporáneos.

Contraste y contexto · 8 referencias
  1. Somos el pueblo nasa de la Çxhab Wala Kiwe

    nasaacin.org

    Perfil del pueblo nasa escrito por su propia organización: ley de origen, territorio, lengua nasa yuwe, cabildos y los tejidos de educación, salud, justicia y comunicación, con los hitos del proceso organizativo.

  2. Plan de Vida de la Asociación de Autoridades Ancestrales Indígenas Nasa Çxhãçxha

    tierradentro.co

    Voz organizativa de los diecisiete resguardos nasa del municipio de Páez, en Tierradentro, que define su plan de vida como un proceso colectivo de reflexión y acción fundado en el pensamiento propio.

  3. Territorio ancestral del pueblo Nasa entre el riesgo y la resistencia

    cric-colombia.org

    Sitúa Tierradentro como territorio ancestral Nasa y vincula memoria, autonomía, Juan Tama y defensa comunitaria.

  4. Nidos de lengua y revitalización del nasa yuwe

    scielo.org.co

    Explica la relación entre lengua, territorio, señales, sueños, naturaleza y los tres espacios del mundo Nasa en procesos educativos actuales.

  5. Mesianismo y las transformaciones de símbolos mesiánicos en Tierradentro

    revistas.icanh.gov.co

    Analiza al Santo Tomás de Calderas como emisario con poder de petrificar, hermano de la Virgen y encerrado en un ataúd, y registra la variante en que un carpintero lo engaña para hacerlo entrar en el ataúd y luego lo clava, vinculándola con la escuadra de carpintero como atributo del santo.

  6. Una arqueología de las piedras: estatuas y ancestros en el suroccidente colombiano. Una perspectiva decolonial

    revistas.unimagdalena.edu.co

    Transcribe el episodio en que este personaje convierte en piedra a dos mujeres que le negaron caña, junto a los otros relatos de piedras de Calderas, y documenta que hoy en el resguardo se sigue contando la historia del pueblo de piedra y que los mayores se preocupan por retener esas memorias.

  7. Oralitura y tradición oral: una propuesta de análisis de las formas artísticas orales

    revistas.udea.edu.co

    Toma como etnotextos páez este relato y el de los hermanos traviesos, y analiza el episodio en que el protagonista bebe de un pantano con una caña y el agua lo persigue en zigzag hasta el Magdalena como explicación del nacimiento del río Páez.

  8. Intelectuales públicos e intelligentsia local: una mirada a la antropología de Tierradentro, Cauca

    revistas.icanh.gov.co

    Identifica al informante de Calderas que fue la fuente principal de Bernal y también de Nachtigall, y anota que estos cuentos sirvieron después al CRIC para cartillas de etnoeducación y a Reichel-Dolmatoff para su teoría del chamanismo.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

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«Chautéh» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Chautéh» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Chautéh» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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