
Andina · Chamí
El hijo de Karagabí y la gente subterránea
El hijo de Karagabí ofrece cambiar el cuerpo de la gente subterránea, pero el procedimiento que presenta como ayuda la mata.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 1 min
El hijo de Karagabí era un sabio.
Debajo de la tierra había otro estado, y allí vivía una gente que se llamaba aramúko dohurá. Los aramúko comían, pero comían solamente el jugo de la comida, y no defecaban.
El hijo de Karagabí los miró comer y les dijo: «Como ustedes no saben defecar, voy a hacerles un ano a cada uno, para que puedan comer de todo».
Los aramúko dijeron: «Bien».
El hijo dijo: «Eso es fácil». Se fue, trajo un cuchillo y cortó a cada uno las nalgas.
Pero los aramúko se murieron de eso.

La enseñanza
“Llamar carencia a la diferencia del otro puede ser el primer paso de un daño irreparable.”
Territorio
Andina · Chamí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Chamí
- Referencia
- 4.156111° · -76.287778°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Chamí · Valle del Cauca · Andina
- Referencias
- 10
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Palabras clave
Base documental · 3 referencias
- Algunos mitos de los indios Chamí (Colombia)
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Transcribe catorce relatos narrados en castellano por integrantes de un grupo Chamí asentado en Corozal, municipio de Río Frío, Valle del Cauca, durante el reconocimiento de 1945.
- Ficha de Algunos mitos de los indios chamí
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Acredita autoría, rango de páginas, procedencia en Río Frío y licencia del facsímil conservado por la Biblioteca Nacional.
- Mitos, tradiciones y cuentos de los indios Chamí
publicaciones.icanh.gov.co
Publica nueve relatos de la expedición de 1945 e identifica por separado cuatro narraciones de Nicolás Henao, Chamí de Balboa, y cinco de Rafael Bailarín, narrador Katío.
Contraste y contexto · 7 referencias
- Algunos relatos de los embera chamí de Risaralda, contados por Clemente Nengarabe Siágama
luguiva.net
Relatos que Vasco recogió de Clemente Nengarabe en el Chamí y que se publicaron en 1978 sin su nombre. Al republicarlos, Vasco explica que su papel fue el de simple recolector y devuelve la autoría al narrador, porque en aquel momento fue impensable que un indígena figurara como autor.
- Los embera-chamí en guerra contra los cangrejos
luguiva.net
Recoge, entre los chamí del alto río Garrapatas (norte del Valle del Cauca), la cosmología de Rosa Elvira, maestra chamí originaria del alto San Juan: tres mundos, el de arriba (bajía), donde están Carabí —la luna— y Ba, el trueno; el nuestro, la tierra (egoró); y el de abajo, «aremuko o chiapera», al que se llega por el agua y donde viven los dojura, Tutruica, Jinopotabar y los antepasados, y donde se originan los jaibaná. Y es allí donde la misma narradora dice que «su papá es Carabí»: en esta versión chamí el visitante del mundo de abajo es a la vez Jinopotabar y el hijo de Karagabí, lo que contradice la separación tajante que la ficha establece entre los dos personajes.
- La escalera de cristal: términos y conceptos cosmológicos de los indígenas Emberá
revistas.unal.edu.co
Es el único trabajo que alinea las denominaciones del mundo de los seres sin ano en todas las fuentes y las coteja: /armukurá/ (Santa Teresa, Dabeiba), /aramuko/ (Reichel, Chamí), /aremuko/ (Chaves, Chamí), /aramora/ (Guangul) —que Pardo descompone como /atau/ ano + /aramora/ tapado—, /yháberá/ (Baudó) y /chiapérera/ (Wassén, Chocó). Describe el nivel como aquel donde «la gente no tenía ano y se alimentaba con el olor de las cosas cocinadas», y hace la advertencia metodológica decisiva: agrupar todos esos lugares en un solo esquema «es sólo un artificio», y puede que /armakurá/, /aramuko/ o /aramïrá/ no tengan nada que ver entre sí salvo el estar por debajo del nivel humano.
- Jaibanás. Los verdaderos hombres
luguiva.net
Confronta directamente las dos transcripciones chamí de Río Frío: señala que «los informantes de Reichel llaman aramuko dohurá a los habitantes del mundo de abajo» y que Milcíades Chaves, «quien trabajó con los mismos indígenas que Reichel», los llama Aremuko, seres que sólo comían el humo de cocinar y no tenían ano. Resume además el relato de Chaves (1945: 145-146) de un hombre que bajó allá, se casó con una mujer aremuko y volvió con ella montado sobre su cuerpo a través de un charco. Aporta también la clave que impide leer a los aramúko como carentes: los seres del mundo de abajo, los dohura, son jaibanás, y de allá vienen el maíz y el chontaduro.
- Mitología Embera. Principales mitos, características y funciones
bioetnia.iiap.org.co
Da la versión inversa de la que trae Río Frío: aquí el mundo de los seres sin ano no es una anomalía corregible sino una creación deliberada y un privilegio. Tutruika, hermano de Karagabí y de Pakoré wera, «creó el mundo de los inmortales, los sin culo, llamado Armukurá», y desde el origen se lo describe como «un mundo de hombres grises, que no tienen boca ni tienen culo y son inmortales». Leído junto al relato chamí, obliga a no presentar la condición de los aramúko como una carencia: en esta cosmogonía es exactamente lo que los hace inmortales, y por tanto lo que la operación destruye.
- Los cruces del sendero: cosmovisiones y sistema jurídico de los Emberá-Chamí
repositorio.pucp.edu.pe
Da la ubicación chamí del lugar: «Debajo de nuestro mundo están los mundos inferiores. El más alto de los mundos inferiores es el mundo de Tutriaka, el mundo plano que se llama Armucurá». Es decir, para los chamí del alto San Juan el mundo subterráneo de los sin ano no está en el fondo del cosmos sino inmediatamente debajo del nuestro, el primero de cuatro mundos inferiores, y su señor es Tutriaka, no Karagabí —lo que sitúa al hijo de Karagabí como extranjero en territorio de otro señor.
- La letteratura orale embera: inquietudini e oscillazioni enunciative nel mito contemporaneo
confluenze.unibo.it
Compara motifema por motifema dos narraciones emberá dóbida recogidas en 2022 y muestra que «il mondo degli esseri senza ano» es uno de los elementos fijos que ambas comparten, junto con la serpiente, el desafío a la luna y la intervención del pájaro carpintero. Documenta además que los dos narradores evalúan de manera opuesta lo que ocurre allí abajo: Graciliano subraya la función reguladora del protagonista, mientras Lizandro se detiene precisamente en «las consecuencias trágicas de la incapacidad de controlar la propia fuerza» en el mundo de abajo —una lectura interna que respalda, desde la propia tradición, leer la operación como catástrofe y no como hazaña.
Sigue explorando
También te puede interesar
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El hijo de Karagabí y la gente subterránea» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El hijo de Karagabí y la gente subterránea» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El hijo de Karagabí y la gente subterránea» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








